6.9.20

'Estoy pensando en dejarlo', la explicación de la delirante película de Netflix dirigida por Charlie Kaufman

Estoy pensando en dejarlo es una paranoia digna de ver. La firma Charlie Kaufman y eso ya es sinónimo de estar prevenido. Por aquí explico lo que creo que nos quiere contar, entiendo que la mayor parte de la peli (más aun que lo que ocurría con el libro de Iain Reid de 2016) está abierto a la interpretación de cada uno (y eso es siempre lo que más mola). Claves, opinión, contiene spoilers.



Estoy pensando en dejarlo (en versión original I'm Thinking of Ending Things) es un viaje por carretera de una pareja. Ella (Jessie Buckley, magnífica en Wild Rose y aquí enorme) le quiere dejar y no ha encontrado el momento. Él (Jake, Jesse Plemons) quiere avanzar en la relación, presentándole a sus padres que viven en una granja en medio de la nada. 

Esto es lo que parece de inicio, pero surgen intercaladas otras imágenes de un tercer personaje, un conserje anciano que se encarga de la limpieza del instituto donde estudió Jake. Este hombre ve una película cuyos actores parecen interpretar a Jake y a su chica. También asiste al ensayo de la obra Oklahoma! en el instituto. Y se cruza con dos estudiantes rubias que se ríen de él y con otra estudiante con gafas. Estas tres chicas luego reaparecen más mayores vendiendo helados de Oreo en medio del frío. Además, en la granja, los personajes cambian de ropa o de peinado sin venir a cuento, los padres de Jake (Toni Collette y David Thewlis) envejecen entre toma y toma, de vez en cuando se oye una voz en off (la de Oliver Platt)…

Que los actores casi se llamen igual (Jessie - Jesse) es de las primeras cosas que me llaman la atención. No sé si es un juego más de Kaufman pero con él me espero cualquier cosa. Es el guionista de ¡Olvídate de mí!, con la que encuentro más de un paralelismo (también habla jugando con los saltos en el tiempo de la ruptura de una pareja, de lo difícil que resulta el olvido). Jesse Plemons, David Thewlis, Jessie Buckley y Oliver Platt han coincidido en Fargo, y de hecho hay una secuencia con una toma cenital en la que se ve el coche en la nieve que no hacía más que recordarme a los Coen.

El punto de vista inicial de la película es el de ella. Ella viste de colores intensos que luego se irán apagando para que sintamos ese punto de vista depresivo. Pero el protagonista no lo dudemos es Jake. Él parece escuchar los pensamientos de la chica. Sabe lo que está pasando, lo que va a pasar. Ella piensa en que le va a dejar y él se siente triste pero no ceja en el empeño en que ella conozca a sus padres. Ella no tiene nombre, cambia durante la película. Tampoco profesión, a veces es pintora, otras física, otras, escritora. Ella parece simbolizar a esas mujeres que podrían haber pasado por la vida de Jake. Porque Jake es un tipo en realidad bastante huraño, perfeccionista y exigente. No deja que su madre le toque, esa madre que parece que no está bien de la cabeza. Se nos cuenta que la madre murió, y él estuvo allí por ella. Ley de vida: todo lo que comienza tiene un final. La pareja para después en una heladería y terminan en el instituto donde él tira los envases en un cubo que está lleno de cientos de envases iguales. Como si hubiera ocurrido mil veces antes. O lo que le hubiera gustado que hubiera ocurrido y su memoria recuerda una y otra vez. Creo que el filme es un análisis de lo que en la vejez recordamos o queremos olvidar, a qué nos aferramos ante el paso del tiempo (de ahí la figura del conserje).

Hay un detalle creo que muy relevante para entender un poco más quién es Jake, el protagonista de esta historia. Ella mira una foto en la pared y se ve a sí misma de pequeña, al rato vuelve a mirar y es Jake de pequeño. Jake y la chica son la misma persona. De hecho, cuando ella habla con el conserje le cuenta que ella "estaba con su novia" en un relato un tanto confuso y emotivo en el que le da a entender que solo fue "una de las no interacciones" en su vida. Como si nunca se hubieran conocido en verdad. Y es evidente que Jake es también el conserje de viejo (ese conserje que ve una película en la tele que sospechosamente se parece al recuerdo de cómo Jake y ella se conocieron). En el sótano de la granja, aquel al que le dicen a ella que no baje, que tiene arañazos en la puerta, hay ropa en la lavadora. Esta ropa es la que lleva el conserje. Ella abraza al conserje, lo que pudo haber sido y lo que fue finalmente. Esta escena es mi favorita de la peli. El conserje le ofrece las mismas pantuflas que Jake le dejó a ella en la granja, pero ella las rechaza. Definitivamente esa situación en la granja nunca existió y él llora porque parece ser consciente de verdad.

Luego una pareja de bailarines emula a la pareja, que se casa, pero un conserje más joven mata a Jake. Jake nunca se casó nos dicen, nunca vivió esa relación (o si la vivió no perduró en el tiempo). En ese pulso ganó el conserje, la persona en quien llegó a convertirse. El conserje anciano se mete entonces en su furgoneta, se desnuda (física y emocionalmente) y comienza a recordar su vida, entre alucinaciones, como la de ver un cerdo animado, ese que murió en la granja lleno de gusanos. El anciano regresa al instituto y reaparece siendo Jake más mayor, recibiendo el Nobel delante de mucha gente, entre ellos sus padres, su chica y las chavalas de la heladería, que por fin no se ríen de él. El maquillaje es tosco, parece hecho adrede (por que eso NO existió). Su gran descubrimiento ha sido que solo en el amor se puede encontrar cierta lógica para entender la existencia humana. "Eres todas mis razones", le dice a ella. Pero ella NO existió. Y que todo es una unidad, lo mismo. Entonces canta un tema de Oklahoma! (uno que puede tener relación con el suicidio, como ocurre en el libro). Le aplauden, llora emocionado y fundido a un azul luminoso, para dar paso a la furgoneta del conserje cubierta por la nieve.

En el instituto se aprende español: atentos a la pizarra, otro guiño a las pantuflas.

Estamos en la mente de Jake, en una pesadilla realmente en la que confluyen sus anhelos y sus miserias. Cómo ser John Malkovich es aquí Cómo ser Jake. En el libro, Jake se suicida, en la película no queda del todo claro, aunque es fácil imaginar al viejo conserje muerto dentro de la furgoneta bajo la nieve. En el libro se constata que Jake nunca fue feliz, que fue brillante en sus estudios pero no conoció a la mujer de su vida, fue incapaz de conectar o de, en todo caso, mantener viva la llama del amor. El conserje es el Jake real, un tipo solitario (vive en una casa aislada con unos columpios que nunca se han usado, como si nunca hubiera tenido hijos), mientras que todo lo demás es una paranoia de lo que le gustó haber sido. Estoy pensando en dejarlo desconcierta de principio a fin. Usa el musical, la animación, el cine, la pintura, la fotografía… el arte como reflejo de la vida. Abusa del delirio (esto me gusta, Jake en realidad se debate entre sus propios razonamientos, como un loco), pero también se pasa de intensa y elitista, con menciones a Gena Rowlands o Guy Debord y discusiones filosóficas surrealistas. Ya sabemos lo que hay con Charlie Kaufman, aunque creo que esta propuesta es más que sobresaliente en su filmografía.

6 comentarios:

Bombi dijo...

Gracias por esto, me aclara cosas que me pasaron desapercibidas en la película. Igual que me pasó con Eterno resplandor y con Quieres ser...me parece increíble la similitud entre estos guiones y los cuentos de Cortázar sobre todo "Todos los fuegos el fuego". Me encantó la película, y me perdía como ella pensando, además de que amé con toda mí alma el empapelado que aparece de principio a fin, una enredadera hermosa que bordea la película como los pensamientos de ella. Estaría genial que esta gente adapte algún día algo de Cortázar.

Navas dijo...

Esta claro que es una lucha contra la homosexualidad, ella representa su lado femenino con aspiraciones que quiere ir a la ciudad y el su lado rural, con miedos a que dirán. Va posponiendo su salida metafórica del armario a la cual su madre le anima pero su padre rechaza profundamente, de ahí que cuando su madre muere el padre le dija claro a la chica que Jake es un hombre y la abraza. No reconociendo su lado femenino.
Una vez muerta su madre nada le ata y da el paso de tener su vida, con una parada en la heladería que representa un intento de hacer su vida donde recibe burlas y le avisan de que su lado femenino está en peligro. El helado es la representación de esto, el cual Jake no toca por qué le empalaga y quiere tirarlo en el instituto donde se refugia pasando desapercibido e intentando olvidar en el coche su lado femenino, con el cual se reencuentra al conocer un conserje más joven del que se enamora, de ahí el baile final donde se encuentran más jóvenes y se casan, es la ilusión de un nuevo amor dónde se deja llevar y se reconcilia con su lado femenino, donde otro conserje mata a su lado masculino.
Finalmente decide "desnudarse" y salir del armario y recibe el premio que es la aceptación de las demás personas y la búsqueda de su felicidad.

Navas dijo...

Se ve claramente en la discusión que tienen los padres después de haberles presentado su lado femenino, el padre no para de reírse de los mariquitas y su madre se lo reprocha, justo en ese momento la chica se reconoce a ella misma en la foto de la infancia de Jake, lo que te dice que es un sentimiento que ha tenido desde niño, lo que le ha hecho tener una infancia triste, la cual representa el columpio que nunca se ha usado.

H.u.m dijo...

Pedazo de ladrillo

Anónimo dijo...

Por añadir algo, la película tiene muchas referencias a otras películas. Cuando está en lo del premio nobel es cláramente la película "A beautiful mind" (Una mente maravillosa).

Ruben Rodríguez dijo...

Un detalle con el tema del español, cuando le ofrece las zapatillas en la versión original, él le dice en español: mis zapatillas son tus zapatillas, lo que se enlaza con la imagen.