1.7.22

JULIO 2022: estrenos de series, películas y documentales en plataformas

Todas las novedades y fechas de estreno de las series de televisión, nuevas temporadas, documentales y películas que se estrenarán en JULIO de 2022 en plataformas las podéis encontrar aquí.

Este mes, además de películas y documentales, las series más potentes son los estrenos de La lista final, Resident Evil, Santa Evita, Paper Girls, Cómo mandarlo todo a la mierda, Dos años y un día, Black Bird, The Girl from Plainville… y los regresos de Stranger Things, Better Call Saul, Atlanta, American Horror Stories… y completas: Parks & Recreation, The Office, ALF…… Pero hay mucho más.



27.6.22

Solo asesinatos en el edificio, la segunda temporada más y mejor

La primera temporada de Solo asesinatos en el edificio (Disney+) entró directa en mi Top 2021 de series. Fue toda una sorpresa esta comedia sin pretensiones protagonizada por Steve Martin, Martin Short y Selena Gomez, un trio que se unía para investigar un asesinato del que parecían (sin serlo) culpables. Me recordó a las pelis de mi adolescencia, comedias con Steve Martin y Martin Short, aquí un acierto que el arranque sea algo actual: el enganche a un podcast de crímenes, y esa mirada ácida sobre Nueva York. Un thriller con apariencia de sitcom ambientado en un edificio lleno de vecinos de todo pelaje y la investigación de un crimen que acababa siendo el eje de un podcast grabado por los protagonistas. La serie tiene muchos aciertos, pero me quedo con la vis cómica de Martin Short que me hace especial gracia. El final quedaba abierto y ahí arranca la segunda entrega, que cuenta con los fichajes de Shirley MacLane, Amy Schumer y Cara Delevingne. 

Sobre la segunda temporada: Leer más.


17.6.22

El Duque, el extraño robo del cuadro de Wellington de Goya que admira Sean Connery en Doctor No

Hace 210 años, en 1812, Goya pintó el Retrato del Duque de Wellington. Movistar Plus+ estrena (sin pasar por los cines en España) El Duque (The Duke), en la que Jim Broadbent interpreta a Kempton Bunton, el tipo que robó el cuadro de la National Gallery de Londres en 1961, en uno de los robos más extraños de la historia. Tan raro fue que hasta le hicieron un guiño en la película de James Bond, Agente 007 contra el Dr. No (1962).



La pintura sólo había estado expuesta 19 días tras su adquisición. A Kempton Bunton le molestó que un magnate del petróleo la comprara por 140.000 libras. Bunton envió una carta tras el robo en la que expuso: "El acto cometido es un intento de vaciar los bolsillos de aquellos que aman el arte más que la caridad… la pintura no está ni estará en venta, es para pedir un rescate que debe darse a la caridad". En el filme de Roger Michell se cuenta todo esto (fue la última película del director de Notting Hill pues falleció en septiembre de 2021; la película se estrenó en febrero de 2022).

También que Bunton se indignaba con casi todo y ayudaba en lo que podía a los más desfavorecidos. Por ejemplo, se negó a pagar la licencia que te daba derecho a ver la BBC. Y de hecho fue a la cárcel por ello, por negarse a hacerlo. Curioso que se pudiera ver la ITV gratis y la BBC, no, aunque no la sintonizases la debías pagar al comprar un televisor (hasta el año 2000 no se consiguió que fuera gratuita).

Tras sentirse perseguido y al no conseguir su objetivo, Bunton devolvió el cuadro a las autoridades. En el juicio fue esto lo que le salvó el pellejo ya que se vio más como un acto de desobediencia, pero no se podía considerar un robo porque siempre tuvo la intención de devolver la pintura. Aunque el jurado encontró a Bunton no culpable del robo de la pintura, sí le culpabilizó del robo de su marco, ya que nunca fue devuelto ni encontrado. En 1996, la National Gallery emitió un comunicado declarando su inocencia ya que, como cuenta el filme, fue John Bunton, su hijo, el verdadero artífice del robo. El abogado de Bunton es interpretado en el filme por Matthew Goode.

En Agente 007 contra el Dr. No (1962), la primera de las novelas de Ian Fleming de James Bond, el cuadro se puede ver en la guarida bajo el agua del científico malvado en Cayo Cangrejo (Jamaica). Sean Connery se para a contemplar un retrato que no es otro que el pintado por Goya. En la película El duque, Jim Broadbent y Helen Mirren, que hace de su mujer, ven en el cine la película y se muestra la secuencia. La broma está en que hasta 1965 no se recuperó el cuadro, así que se da por hecho que lo tiene el villano del filme.


El verdadero Kempton Bunton.


Bonus track. Broadbent y Mirren, de 70 y 74 años, interpretan a la pareja cuando tenía 60 años. Hay una escena en la que Helen Mirren es aupada a hombros por sus hijos que la vitorean como si fuera la reina de Inglaterra (la actriz la interpretó en The Queen, en 2006).

Cuando el teléfono móvil es el protagonista del poster: Bodies, Hype House, American Horror Stories, Clickbait, Control Z, Countdown y Gossip Girl

(subida originalmente 23.7.21; esta entrada se irá actualizando)

¿Casualidad? No lo creo. Cuando veo una peli o serie actual me flipa que no aparezcan teléfonos móviles. Al final se abusa del uso de los smartphones en tramas juveniles y/o de terror. Pero hay películas que no solo usan los smartphoners como parte de la trama, es que en sí mismo el iPhone es un personaje más que aparece incluso en los poster de promoción. Aquí cuatro ejemplos.

BODIES BODIES BODIES

Un grupo de veinteañeros con pasta planea una fiesta del huracán en una remota mansión familiar, un juego se vuelve mortal en esta historia de puñaladas por la espalda, falsos amigos y una velada que sale muy, muy mal. Mucho móvil con luces en el cartel.

15.6.22

No te duermas en una de terror (o sí): Pesadilla de Elm Street (1984), de Wes Craven, y El príncipe de las tinieblas (1987), de John Carpenter

(con spoilers)

El director John Carpenter muestra una obsesión en sus películas: encerrar a gente en un espacio reducido, que no tengan contacto con el exterior (o les sea difícil), con la amenaza de una criatura extraña que los va eliminando. La niebla (1980) y La Cosa (1982) son precedentes de El príncipe de las tinieblas (1987) en este aspecto. Películas como La invasión de los ladrones de cuerpos (1956) o Alien, el octavo pasajero (1979) son influencias de Carpenter. Como lo es Howard Hawks (La Cosa es un remake de El enigma de otro mundo que la produjo Hawks en 1951 y otra de las pelis de Carpenter, Asalto a la comisaría del distrito 13, de 1976, es una versión moderna de Río Bravo (1959), de Hawks). 


En El principe de las tinieblas no son espíritus vengativos de los ahogados (La niebla) ni alienígenas llegados de otro mundo (La Cosa) lo que da miedo al espectador. Aquí es el mismísimo Diablo. Como en La niebla, hay un secreto que es revelado y que da pie a toda la odisea. En el sótano de una iglesia abandonada un sacerdote (Donald Pleasence) les descubre a un grupo de estudiantes de física una especie de tubo de cristal que alberga a Satán, aunque parezca blandiblup a primera vista. El grupo se queda, obviamente, encerrado en la iglesia (hay un grupo variopinto de gente que los vigila desde fuera, impidiéndoles escapar, con cameo del cantante Alice Cooper incluido que atraviesa a uno con una bicicleta con una facilidad pasmosa después de haber visto a una paloma crucificada). 

Como en La Cosa, el monstruo comienza a apoderarse de los estudiantes, en una suerte de posesión demoniaca muy chunga pues arranca con una chica que se acerca demasiado al tubo, este le lanza el líquido a la boca y voilá. Y a partir de aquí unos se van escupiendo a otros en un carnaval de terror salival. Hay otra escena en la que otra poseída parece haberse quedado embarazada, de pronto se desinfla y va, cual soldado del príncipe de las tinieblas, a buscar a este, que se esconde en otro mundo paralelo a través de un espejo a lo Alicia en el País de las Maravillas (solo le vemos la mano con la pezuña para que no quede dudas). El sacerdote patético no busca el momento de hacerse el héroe, todo lo contrario: él que ha atraído a los ingenuos chavales sale por patas. Todo bien.

Lo que más me ha flipado porque nunca había hecho esta conexión es la importancia del sueño en El príncipe de las tinieblas. Siempre había pensado en Pesadilla en Elm Street como la película de terror que había usado mejor el dormirse como parte del enigma. Freddy Krueger se apoderaba de chavales en sus sueños para acabar con ellos, mezclando realidad y ficción en una orgía de sangre (que se lo digan al joven Johnny Depp). En El príncipe de las tinieblas, los chavales que se duermen, por el contrario, sueñan con algo en positivo, con una imagen enigmática, una sombra de alguien, que parece darles pistas sobre lo que va a suceder para que así puedan evitarlo. Esa persona sin identificar les dice que les habla desde 1999 y no es otra que la estudiante que se sacrifica y acaba en el otro lado del espejo junto a la embarazada desinflada y el Diablo (todo muy normal).