11.9.22

Opinión. Last Light, así es el regreso de Matthew Fox (Perdidos)

El mayor reclamo de la miniserie Last Light es Matthew Fow. El que fuera el doctor de Perdidos se había retirado para estar con su familia y regresa con este thriller de acción de cinco episodios creado por Patrick Renault, que ya demostró derrochar adrenalina en otras miniseries como No Limit o Última oportunidad. La estrenó del tirón Peacock el 8 de septiembre y aún no tiene fecha en España. 


Como apunta ya el cartel, Matthew Fox se rodea de los suyos también en su vuelta televisiva. Es Andy, un padre de familia, que celebra el cumpleaños de su hijo, como cualquier otro padre. Aunque a él el móvil no le deja de sonar, hasta que lo coge. Su mujer, la siempre sufrida Joanne Froggatt (Downton Abbey), aquí abogada, le mira como un cordero degollado. Andy, anda, no te vayas otra vez. Resulta que Andy es un contratista petrolero, un tipo que sabe mucho de lo suyo y al que interrumpen su íntima fiesta con una urgencia. Algo está pasando en una petrolera de Luzrah y tiene que acudir de inmediato. Andy tiene una hija, Elena, que para más inri, es antisistema. Ella, ecologista, cree que construye, mientras su padre, efectivamente, destruye. Más interesante resulta la trama del hijo cumpleañero, Sam, pues el chaval es ciego y le van a operar en breve. Andy y Elena han acordado que estarán juntos en la operación que podría devolverle la vista a su hijo y que lidera un médico muy guapete, que está enamorado de Elena en silencio. 

Efectivamente, como en todo thriller que se precie, la cosa se tuerce (esto ocurre nada más arrancar el primer episodio). Andy viaja a Oriente Medio; Elena se queda con Sam en París a la espera de la operación, mientras Laura viaja a Londres a manifestarse por lo que toque. Y es entonces cuando algo extraño sucede a nivel global. Los barcos tienen accidentes, los aviones se estrellan y los coches explotan. En el primer episodio, Andy, que no deja de ser un tipo trajeado que trabaja en un laboratorio, se hace guardar las espaldas por una exótica mujer, Mike, que, menos mal, tiene buen ojo para dar en la diana.

Lo que sigue a continuación es una persecución a Andy para que no sepa más de la cuenta de lo que realmente está pasando con el petróleo; un colapso global que va afectando a todos los países, con atascos, cancelaciones de vuelos, cortes energéticos y demás consecuencias de una crisis a nivel mundial. Mientras Andy quiere salvar al mundo también quiere reencontrarse con su familia, así que la tensión está más que servida. A partir del segundo episodio se une Tom Wlaschiha (Juego de tronos) como Karl, un miembro del gobierno. Los ecoterroristas también entran en la ecuación como no podía ser menos (ay Mr Robot). Denuncia al canto.

Last Light supone el regreso de Matthew Fox que se creyó que iba a despuntar con Guerra Mundial Z y luego le recortaron su papel. Traigo a colación esta peli porque Fox me recuerda a Brad Pitt. Aquí no hay zombies, pero sí un peligro que puede afectar a toda la humanidad, con un tipo guaperas que no se ha visto en una igual y que, mientras intenta descubrir la solución, protegerá a su familia como sea. Por cierto, no sé cuánto habrán pagado pero vaya publicidad el agua Legacy si es que esta marca existe, que puede que sea ficticia porque no la he encontrado.

Yo he disfrutado la miniserie del tirón, no es que sea la repanocha pero mantiene el nivel para esta clase de ficciones. Last Light es para fans de Years and Years, El colapso y otras series catastrofistas con un punto realista protagonizadas por héroes anónimos que se juegan la vida por los suyos, pero también por los demás.

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