11.12.21

Sexo en Nueva York 2021: And Just Like That, opinión del revival: mucha cana y demasiado drama

(subida originalmente 30.7.21; esta entrada se irá actualizando)

El revival de Sexo en Nueva York (Sex and the City) se llama And Just Like That y se estrenó el 9 de diciembre con doble episodio en HBO. Son 10 episodios de media hora.

Además de información, actualizo con mi opinión de los dos primeros episodios CON SPOILERS (más abajo).


Primera foto de las tres protagonistas en And Just Like That.

Teaser de And Just Like That e imágenes del vestuario de Carrie Bradshaw

EL REPARTO

Regresan Carrie Bradshaw (Sarah Jessica Parker), Miranda Hobbs (Cynthia Nixon) y Charlotte York (Kristin Davis), ahora a los 50 años, la edad que tenía en la serie Kim Cattrall, que no regresa como Samantha Jones (una pena qué quieres que te diga). Un cuarto (y nuevo) personaje podría ser interpretado por una actriz negra (Nicole Ari Parker) para que la serie sea más inclusiva. Se muestra el Nueva York de hoy en día (tras el covid).

Repiten Chris Noth, David Eigenberg, Evan Handler, Willie Garson y Mario Cantone en los papeles de Mr. Big, Steve Brady, Harry Goldenblatt, Stanford Blatch y Anthony Marentino.

Bridget Moynahan podría regresar como Natasha, la ex mujer de Mr Big. Se la ha visto en el rodaje. Apareció en la segunda y tercera temporadas de la serie.

Nuevos fichajes: Sara Ramírez (Anatomía de Grey), que interpretará a la comediante queer, no binaria y podcaster Che Díaz. Además: Nicole Ari Parker (Empire), como una documentalista llamada Lisa Todd Wexley, madre de tres hijos en Park Avenue. Sarita Choudhury (Jessica Jones), como Seema Patel, una poderosa corredora de bienes raíces de Manhattan. Karen Pittman (The Morning Show), como la doctora Nya Wallace, una brillante pero desafiante profesora de Derecho de Columbia. Brenda Vaccaro como Gloria, es la incombustible secretaria de Mr Big.

Los hijos de Charlotte son Cathy Ang como Lily Goldenblatt –adoptada al final de la serie y que lucirá un look más rebelde que su madre pija– y Alexa Swinton (Billions) como Rose Goldenblatt (la tuvo junto a Harry (Evan Handler) en la primera película). El hijo de Miranda (Brady) está interpretado por Niall Cunningham (Life in Pieces), que Miranda y Brady tuvieron en la cuarta temporada. Cree Cicchino es su novia Luisa.

DE QUÉ VA

No se ha confirmado si continuará los hechos relatados en las películas o tomará una realidad alternativa (como hizo Will y Grace por ejemplo). Lo que sí se sabe es que la trama será actual, con covid incluido. Habrá videollamadas o se reunirán para sus habituales brunchs con cierta distancia, esperemos que no por mucho tiempo porque queremos ver los looks de infarto y no los pijamas. Sarah Jessica Parker dejó caer que tal vez Carrie cocine y no use el horno solo para guardar sus sombreros. Cómo vivirá con Big. O tal vez esté soltera de nuevo…

LA MODA

La diseñadora Patricia Field rechazó participar pues anda liada con la segunda temporada de Emily en París. En su lugar se encargará de los modeluquis Molly Rogers, que trabajó con Field en Sexo en Nueva York.



OPINIÓN CON SPOILERS EPISODIOS 1 Y 2

And Just Like That… y así sin más. Pues sí, así sin más regresan Carrie y sus amigas, y lo hacen sin Kim Katrall, aunque Samantha sobrevuela en la conversación de los dos primeros episodios. Resulta que Sam vive en Londres, se deja caer que se enfadó con Carrie y Carrie suelta una frase resumen que parece describir la situación real: "Creí que estaríamos las cuatro para siempre". Como espectadora también pensé que el cuento feliz de Carrie y Mr Big sería para siempre, pero al final del primer episodio Big muere de un infarto. La culpa la tiene una entrenadora catalana (dicen que Allegra es de Barcelona) con la que Big hace bici a través de una videollamada. Carrie no está a su lado, sino en el concierto de la hija adoptada de Charlotte. Esto es, Carrie está con sus amigas, los maridos de estas y sus amigos gay. Big no forma parte de la pandilla, nunca lo ha hecho ni lo hará. Eso sí, los vemos muy felices, Mr Big canta y se masturba para ella (bueno, esto es un intento de ser algo picantes pero se queda en un quiero y no puedo), hasta Carrie compra salmón y usa el horno, pero para que la historia de Sexo en Nueva York tenga algo de sentido en 2021 se necesita una ruptura. Pensé que se divorciarían (aunque recordaría a otra serie de Sarah Jessica Parker DIVORCE), no que se cargasen al príncipe azul, así sin más… Es como renegar de la búsqueda de Carrie de su príncipe azul. Eso ya no es lo importante, pero claro lo jodido es que a Carrie le va a tocar ejercer de viuda demasiado pronto.

El primer episodio da la bienvenida al nuevo mundo tras el covid, con tres señoras de 50 años hablando de la vejez, las canas, la eterna juventud, la vida es corta, de sus hijos (menos Carrie) y bla bla bla. Y todo ello con su habitual brunch en el que adelantan qué hacen ahora. Carrie colabora en un podcast hablando de sexo, aunque no se muestra abierta, va en plan mojigata, mucho más evidente si la directora va de queer malhablada y macarra (a Carrie le sangran los oídos cuando escucha "Pon el coño en el asador". A mí, también, la verdad). Meten a piñón lo inclusivo, y resulta chabacano porque esto no es el Sexo en Nueva York delicado y tontorrón que nos gustaba. 

Hay una mujer empoderada negra, con unos collares que deben costar un quintal, que parece ser como Charlotte, con una madre castradora y muchas ganas de liberarse. Hay otra mujer negra, profesora de Miranda, con la que se crea una situación demencial a cuenta de que la abogada quiere defender a los negros sin ton ni son. Miranda es ridícula, al igual que el personaje de su marido que se ha quedado sordo. La sensación rara que me invade es que Miranda podría enrollarse con la queer del podcast para rizar el rizo mientras su marido no se entera, diciendo mientras se toca la oreja: ¿lo que? Miranda y Che Díaz comienzan odiándose y acaban siendo la mar de amigas. Aquí hay tema. ¿Y ese momento tontuno y vergonzante cuando Miranda y su marido dicen "La muerte es un asco"? Creo que los guionistas odian a Miranda. Y ella se odia a sí misma, tiene un problema con el alcohol, no deja de beber vino y hasta bourbon en el funeral.

Y Charlotte, bueno, pues tan pijaza como siempre (con los vestidos de Oscar de la Renta para sus niñas) y más inaguantable porque llora lo que no llora Carrie. Ese momento en el que abraza a sus hijas con un escote que parezca le vaya a reventar me choca bastante. También que ahora resulte que a todos les caía bien Mr Big, tiene huevos el tema. Charlotte se echa la culpa ya que Carrie dio de lado los Hamptons y a Big por ella. 

Roles sexuales, búsqueda de la identidad, diferencias generacionales, todo es un batiburrillo intentando demostrar que Sexo en Nueva York está a la última, entendiendo a las nuevas generaciones. Pero, ¿es este su público? No lo creo. Se hace más evidente con el segundo episodio, en el que asistimos al funeral de John, que Carrie se pone seria (ya no hablamos de Mr Big) y hasta va sin maquillaje y en bata. Es un episodio que hasta a mí me echa para atrás. Bien que quiera transmitir que Carrie no está sola, que tiene ahí a sus amigas. Ya lo sabemos. La sororidad como tabla de salvación. Y sus amigos gay, claro. Es duro pensar que Willie Garson muriese en septiembre al verle en el funeral siendo bastante insoportable. Pero este segundo episodio es un ladrillo. 45 minutos de dolor que contrasta fuertemente con el ambiente snob de los protagonistas. Pero entiendo que querían darle a Mr Big una gran despedida. Hasta Samantha envía flores desde Londres, vaya.

Me quedo de And Just Like That con mi recuerdo de los detalles de Sexo en Nueva York la serie. Que Carrie elija los Manolos con los que se casó con Mr Big ("hola, mis amores"). Luego, al tirarse al suelo intentando socorrerle, que casi que le asfixia más, se mojan, pero claro en esa situación bajo la ducha a ella los zapatos le importan un pito. Luego va a la funeraria vestida de blanco y rosa, como si no quisiera admitirlo, entiendo. Y toda esta situación de fallido enredo con la dependienta no me interesa lo más mínimo. Carrie huele los trajes de su marido fallecido y el amigo gay dice que es "nuestra Jackie Kennedy". Carrie como símbolo de la moda, de las tendencias, vestida con el mismo outfit que en la famosa intro pero en vez en rosa en negro y con un tocado sobre su pelo recogido en un moño tirante.  Los guiños a los cócteles fuera de serie siguen siendo un must. Pero no es tiempo de Cosmos sino de Martinis con cebollitas, que estamos de duelo. Pero el Cosmopolitan, aunque no se ve, se menciona cuando están en el recital bebiendo vino en vasos de plástico y el amigo gay le dice a Carrie que puede tomarse algo en la barra con su marido enfurruñado: "Espero que te guste el Cosmo con una pizca de drama". Luego acaban las amigas bebiendo Martinis en casa de Carrie, esa gran piso que ahora se ha quedado vacío.

Tras este segundo episodio bastante aburrido, solo queda remontar. A partir de ahora, supongo, veremos a Carrie con su nueva vida de soltera siendo cincuentona y sin hijos, intentando liberarse y ser más feliz con los nuevos tiempos. ¿Habrá flashbacks con Mr Big? Buf, perezón máximo. Me temo que habrá más momentos inclusivos forzados que espero que compensen con escenas fashionistas y absurdas, que ahora tampoco es plan de hacer de Los Soprano un cuento de hadas. Yo pongo velas porque reaparezca Aidan. Ya sé que la serie intenta poner en valor que una mujer puede vivir sola (vale) pero esa vida de Carrie sin tanto lujo y siendo más normal también me podría funcionar en este revival. Sería un chute nostalgia. Me conformo con que sigan mostrando restaurantes y ropa molones, y algún que otro guiño a la serie original.

Madre mía el episodio 5…
Carrie se tiene que operar de la cadera. La forma más directa de decir que es una viejuna (vamos, que lo flipas), y de provocarle de forma "legal" un colocón, que ella es muy fina hasta para endrogarse. Coge Carrie y se mete en la cama del hospital con collares de perlas y rebequita de señora mayor por no hablar del pelo ya de bruja total. No doy crédito. Lo que más le jode es no poder llevar tacones así que se pone chancla (OMG!) con calcetín (dice que lo único que tiene plano son unas Toms de 2007 que le hicieron sentir bien con ella misma, zasca!). Vieja y enanita. Luego, necesita ayuda para ir al baño y entonces la vemos con las bragas bajadas como si nada, con Charlotte (con lo que ella es) aguantando el chorreo. Se tiran un buen rato en esta escena porque a alguien le ha parecido megacool ver a Carrie hecha unos zorros. Y la propia Carrie dice que parece una escena de Friends. ¿Cómo? ¿Lo que? Como dije en Twitter: si hay una mano negra el quinto de #AndJustLikeThat lo demuestra. qué manera de cargarse un icono televisivo. todo mal. este revival está hecho por el peor enemigo de Sarajesi. y encima la propia Carrie se compara con Friends

Mientras Carrie ruega por un Margarita (nada de Cosmos que ella no está al cien por cien ni en esto)  Miranda se envía a sí misma un libro para dejar de beber (un detalle que olvida y que le hace convertirse de pronto en abstemia), así que la vemos marcándose el que será su último cóctel (a ver qué hace ahora en el brunch con las Mimosas). Antes por supuesto se pone hasta el culo de tequila añejo lo que le lleva a enrollarse con la jefa (jefe, jifi, jofo, no sé ya) de Carrie. Así que Miranda que debía de cuidar de Carrie la deja sola y esta tiene que mear en una botella (cuando pensaba que no podía ir a peor la cosa). Como va endrogada cuenta en un podcast que Samantha le ayudó a sacarse un DIU lo que da pie para que Carrie wasapee a Sam que es como el Guadiana. Y bueno el momento en el que Carrie se come a bocados una baguette! En fin, que no sé qué pretenden hacer con la Bradshaw de mi vida. Quien te ha visto y quien te ve.

Miranda y Carrie van a Chelsea Market. En pantalla veo FatWitch, así que veo que sigue existiendo (yo fui en 2011, foto de abajo)



Octavo episodio, el marido de Miranda, pobre hombre de verdad os lo digo. No hace falta pisotear al ex camarero que es un soso pero nunca le ha hecho daño, para que Miranda pueda hacer lo que le dé la gana. Miranda en vez de tener cara de tía feliz, se le pone cara de loca, de flipada, cuando está con Che. Luego hay un par de chistes con penes que bueno (leer más).

Noveno episodio. Las chicas toman algo en el Empire Diner, como si fuera muy chic. Supongo que habrá cambiado porque cuando yo estuve olía a baño y nos pusieron unos ravioli rellenos de guacamole que casi nos da algo. 

Este será de todas formas el episodio en el que Charlotte enseña a su hija a ponerse un tampón. William Abadie (Emily in Paris) es Zed, que liga con Seema. En 2003 hizo un cameo en Sexo en Nueva York como Tony, un empleado de Prada.

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