12.2.21

Opinión. 'Los crímenes de Pembrokeshire', Luke Evans tras un asesino en Gales

Opinión y claves de Los crímenes de Pembrokeshire, de ITV, que se estrena en Movistar+ este domingo. Miniserie de tres episodios protagonizada por Luke Evans, basada en la historia real de John Cooper, un asesino en serie de Gales.


Viene precedida por un buen dato. Ha sido el mejor estreno de ITV de un drama desde 2006. La miniserie se estrenó en enero en un año en el que hemos podido disfrutar de auténticas joyas relacionadas con la investigación minuciosa de la policía en algunos de los casos más rocambolescos, como The Investigation (y el dueño mentiroso de un submarino danés que mató a una periodista) o DES (con un psicópata inglés con cara de póker que enterraba los cadáveres bajo el suelo de su casa). En Los crímenes de Pembrokeshire se juega también con el tesón de un comisario y de su equipo al reabrir un caso del que se pensaba que no podría dar más de sí. Dirige Marc Evans, que no es su hermano, artífice de Manhunt.

Luke Evans es la estrella y la miniserie está hecha a su medida. Recordemos que ya interpretó a un periodista especializado en crímenes en El alienista. Aquí pierde aquel glamour y se afana, aunque tenga el cuerpo hipermusculado, en aparentar ser un tipo del montón obsesionado con un asesino en serie. La investigación es ambiciosa pues los crímenes de Pembrokeshire abarcan tres casos diferentes, que pudieran parecer haber sido perpetrados por diferentes sospechosos. Pero claro hablamos de un pueblo en el que ya sería raro que tres criminales encapuchados actuasen por su cuenta. Pero hay que demostrarlo. Y en eso se empeña esta miniserie, en ir dándole al espectador una investigación paso a paso, donde la reunión de pruebas que evidencien algo que en apariencia parece más que obvio es lo esencial. 

Steve Wilkins se preocupó en atar bien los cabos y en hacerse cómplice del periodista de la ITV Jonathan Hill. Ambos acabarían escribiendo el libro en el que se basa la serie. Es bastante edificante ver por fin que la prensa ayuda más que entorpece (pienso en la serie documental sobre el Acosador Nocturno) y que el criminal, aunque muy presente, no es mostrado como una estrella, pues era un tipo anodino del que no sabemos nunca porqué hizo lo que hizo. Eso le echo en falta, un Mindhunter con este asesino, saber por qué mató a dos parejas en 1985 y en 1989 al tiempo que concursaba en un programa de televisión como si nada, y luego en 1996 le dio por violar a dos chicas que iban con sus amigos. 

La miniserie tiene acción condensada porque la investigación va a contrarreloj (produce Simon Heath de Line of Duty y Bodyguard), ya que a John Cooper le iban a dar la libertad condicional (fue encarcelado por robo) cuando se reabre el caso. Su hijo, un tipo bastante siniestro que cojea, también queda retratado de una forma muy ligera, pues todo da a entender que su padre también abusó de él como lo hacía con su mujer, aunque nunca queda claro. ¿Era John Cooper un psicópata? Sin duda.

A partir de aquí con spoilers de la historia real

Esta es de esas historias de las que después te pica la curiosidad por saber algo más. Al final de la miniserie no encontramos el habitual recordatorio de qué ha sido de todos sus protagonistas. John Cooper fue juzgado y condenado a cadena perpetua 20 años después de haber cometido sus crímenes, aunque él negó todos los hechos y nunca confesó ser el autor de las violaciones y los asesinatos. De hecho, apeló en 2011 pero no ganó. Ahora tiene 76 años. Su hijo, Andrew, colaboró en la creación del guion (tiene una hermana, Teresa, que no aparece en la serie, no existe). Wilkins, de 61, se retiró y Jonathan Hill sigue trabajando para la ITV y es muy prolífico en redes sociales. Más info.

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