20.3.21

Servant, claves y opinión de la segunda temporada (qué veremos en la tercera)

En este post iré comentando la segunda temporada de Servant por episodios (con spoilers, claro)

Entre las series de AppleTV Servant es la que espero con más ganas. Su primera temporada (que he visto hasta tres veces) la incluí entre mis favoritas de 2019, no solo por sus obsesivas escenas en la cocina en la preparación de los platos (guiadas por el chef Marc Vetri), también por el sello Shyamalan, su productor, con abundantes giros de guion y efectos sorpresa (fue un placer entrevistar en Sitges al director de El sexto sentido donde me habló del proyecto). Antes de empezar a leer sobre la segunda temporada de la serie creada por Tony Basgallop te recomiendo que eches un vistazo a mi post sobre el final de la primera entrega, con teorías y recordatorios que no vienen nada mal.


A partir de aquí CON SPOILERS, recaps de todos los episodios

2x1 Muñeco - Doll (dirige Julia Ducournau)

La segunda temporada continúa los hechos acaecidos al final de la primera entrega y vuelve a hacer referencia al muñeco (el episodio 1x1 se llama Reborn). Aunque Dorothy parece haber recordado que su hijo murió en realidad, inmediatamente vuelve a entrar en shock y llama a la policía. Ella cree con lógica que su hijo ha sido secuestrado por Leanne y la secta. La policía cree que Dorothy no está en su sano juicio, obviamente porque Jericho murió, y Sean no ayuda a su mujer. Es el momento de cerrar la pesadilla, piensa también Julian. Pueden seguirle el rollo a Dorothy pero en realidad no hacer nada. Pero Sean piensa en ese niño que se han llevado, aunque no sea Jericho es un bebé que debería estar protegido. Se dan situaciones rocambolescas (es decir, se avecinan momentos en los que la verdad tras la mentira les va a explotar en la cara). Dorothy descubre la cámara que puso Sean en la habitación de Leanne pero Dorothy cree que la puso la propia Leanne (por supuesto Sean no le saca de dudas). La mentira sigue engordando pues Sean se ve incapaz de decirle a su mujer que Jericho murió y confesarle toda la odisea cuando ella le asegura que si su hijo muriese se quitaría la vida. Sean sigue sin sentir dolor físico, pero sí le duele la verdad y no sabe a qué aferrarse. Dorothy ve la secta en la tele, cómo insinúan que resucitan a los muertos y no lo cree, pero Sean, sí. No le queda otra sobre todo al ver su nombre en la Biblia junto al capítulo de los leprosos (así luce su mano con ampollas). Por eso, cuando ve al muñeco en la basura (que ha tirado Julian) lo recoge y lo lava con amor. ¿Y si Leanne pudiera resucitarle de nuevo? En Servant todos creen en algo, como lo hace el espectador. Puedes creer que Leanne se llevó a un bebé real o que resucitó al muñeco, por ejemplo. La distancia entre Dorothy y Sean parece hacerse mayor. Dorothy no se había dado cuenta de la herida en la mano de su marido y rechaza el plato elaborado que le ha preparado (vieira a la plancha, con boniato, pesto y parmesano, su favorito, "ya no", replica ella). Dorothy antepone al niño y Sean no sabe qué hacer. La comida parece quedar relegada a un segundo plano. Hasta Julian saborea un bocadillo de pollo que ha comprado y cuando Sean le dice que podría habérselo preparado, Julian le dice: "Como este, no". Sean ha perdido el gusto y el olfato, con la mano dañada es como si ya no fuera el chef de la primera temporada. Ha perdido su toque mágico, también en lo que respecta a Dorothy que pasa de él. La interpretación de Toby Kebbell me flipa, con ese dolor ahogado, en silencio. La cosa se enreda más cuando Julian (Rupert Grint dándole al vino y potenciando su parte snob me divierte mucho) envía una carta anónima con una botita asegurando que el bebé está vivo. Este hecho desencadenará la búsqueda del bebé pues está claro que Sean ha descartado contarle la verdad a su mujer. A diferencia de la primera temporada, en la que el drama de la pérdida de un bebé ensombrecía las acciones de los personajes, ahora la cosa cambia, ya que hay un bebé vivo al que pueden buscar y encontrar, lo que les hará ser una piña con un objetivo en común. Por cierto, nada sabemos de Rosco, el detective, cuyo coche continúa fuera. 

2x2 Spaceman (dirige Julia Ducournau)

Ya empiezan a pasar cosas WTF. Julian duerme en la habitación de Leanne y se asusta al ver que alguien ha abierto el grifo de la bañera (Leanne se tomaba baños a menudo). El nombre del episodio hace un guiño al trajecito que le compró Julian a Jericho, que llega ahora, para desconsuelo de Dorothy. También porque Julian dice que le hubiera gustado ir al espacio pero chocó contra un muro. Es interesante que tanto Dorothy como Natalie le digan a Julian que su problema es que no cree en nada, que es ateo, y que tiene que creer en algo. Cuando Rosco aparece sin saber que ha estado cuatro días "desaparecido" y Natalie le hipnotiza, Julian llora porque ahora si cree que la secta pueda hacerle daño al bebé. Rosco da a entender que ha estado con Leanne (lo graba su móvil, siempre la tecnología como parte importante) y que alguien con un garfio le ha sacado los ojos. Que elijan el sótano para el proceso tiene su punto pues al final del episodio cuando aparece Leanne en la casa, el suelo se agrieta y sale agua, resultado del enfado de Leanne porque Sean no le haya dicho aun a Dorothy la verdad, que ella mató a Jericho. Sean cocina unas tostadas francesas para Dorothy que deben de tener 2.000 calorías, pero no las come porque se las da a Rosco cuando Dorothy se va a copresentar el telediario. Una vez más, Dorothy no come la comida de Sean, que es como decir que no le necesita. Sin embargo, Sean sonríe cuando ve a su mujer llamando la atención sobre la desaparición de Leanne. En presencia de la tía May vemos un vídeo en el que un tipo obeso desnudo se da latigazos como hacía Leanne cuando se ofuscaba consigo misma por no conseguir algo. Leanne va a la casa a ver a Sean cuando tras ver a Dorothy en la tele. Dorothy sabe que donde esté Leanne estará Jericho. Y Leanne va a la casa porque sabe que Dorothy aun no ha llegado, solo quiere ver a Sean, sigue muy enfadada con Dorothy. Sean y Julian están decididos a buscar al bebé. Cómo lo harán puede resultar rocambolesco.

2x3 Pizza (dirige Ishana Shyamalan, debut de la hermana del productor)

Este episodio es delirante, divertido, muestra por dónde van los tiros esta temporada. Menos rollo siniestro (aunque perviva en su esencia) para darle cancha a la pérdida de papeles total de los personajes que siguen sus aventuras a través de las cámaras, como voyeurs techies. Sean, Dorothy y Julian se confabulan para poder acceder a una mansión donde creen que está Leanne. Ellos quieren recuperar al bebé, por un motivo u otro, pero todos quieren "saber". Son capaces de crear una marca (Como dios, tiene gracia), una web desde la que vender pizza a domicilio, cocinar las pizzas en un horno en el jardín y enviar a Toby, que no sabe nada, como si fuera el repartidor. El punto terror lo da la enferma terminal con la que se encuentra que le paga las pizzas metida en la cama, mientras su marido (huevos gordos) duerme en una butaca. Volvemos a ver a Leanne y la encontramos como siempre, con una bandeja en las manos "sirviendo" algo. Es su sino. Ella comete el error de volver a pedir una pizza para hablar con Toby, algo que aprovecha Dorothy para añadirle una dormidina entre los ingredientes y tumbarla. Los flashbacks nos vuelven a recordar lo delicada de salud que estaba Dorothy durante su embarazo. Le pedía calamares a Sean (ojo, rebozados con harina de Amsterdam, cágate), cuando aun él le daba sus caprichos y ella comía sus platos (ahora ya no). Durante un mes no salió de su cama (vaya juanetes se gasta) hasta que sonó la alarma de la cocina. Un trapo que Sean dejó en el fuego (también tiene guasa el marido). Y justo cuando ella va a arreglar su desaguisado aparece él. Desde ese momento es como si Dorothy le odiase un poco más porque casi pierde a su bebé por culpa de Sean (se cae por la escalera). "Me las he apañado sola", dice. Este será su mantra, parece ser que desde entonces ella se decide a ser más independiente. Este comportamiento se refleja a la hora de decidir drogar a Leanne sin contar con nadie. Ella sabe manejarlo sola como hizo el día de la alarma. Mientras, Julian no para de tragar mucho más vino tinto que pizza (manía tienen de este maridaje en las series, hasta hice un ranking). Vestido de etiqueta porque le han sacado de la ópera es lo más snob que te puedes echar en cara cuando cambia de vino porque sabe a corcho. A punto está de caerse al barrizal que se ha montado en el sótano. Para Sean la pizza es sinónimo de familia, de compartir el pan como se hacía antaño. Es curioso que piense en familia cuando Julian está solo y su mujer se aleja cada vez más de él. Dorothy escucha a Leanne cuando esta le dice a Toby que es mala y cruel. Pensé por un momento que le iba a decir la verdad a Toby, pero no lo hace. Dorothy se disgusta pero sigue en babia, creyendo fervientemente que Jericho sigue vivo. ¿Qué harán ahora con Leanne a la que han secuestrado? El siguiente episodio lo dirige Shyamalan así que cuidado porque habrá mucha chicha. El cartel de la temporada, con Leanne cogiendo los barrotes de una cuna, bien pueden ser los barrotes de su nueva cárcel.

2x4 2:00 (dirige M. Night Shyamalan)

El episodio de Shyamalan tiene de todo. Dorothy cruza una línea roja cuando secuestra a Leanne. Leanne le jura que no sabe donde está Jericho, pero a Dorothy le da igual. A las 2 de la madrugada, Dorothy despierta a Leanne amenazándola, y así lo hará cada noche, como la loca de Misery. Una especie de tortura cruel, de la que Sean no es consciente. De hecho, es incapaz de abrir la puerta del desván porque no tiene llave, algo alucinante. Mientras, como si no pasara nada, Dorothy sale en el telediario volando en uno de esos tubos de viento en los que pareces levitar. En cuanto a la comida, se repiten los huevos. Dorothy mordisquea un huevo frito y no hace caso de unos croissants con pintaza (sigo pensando que la comida de Sean ya no le interesa). Hay una secuencia rodada en travelling en la que la pareja cena sin probar bocado. Dorothy raciona la comida de Leanne. “No la malcríes”, le dice a Sean y le quita uno de los huevos cocidos. Dorothy está castigando a Leanne y Leanne parece débil. No se escapa y, dice, necesita volver junto a los Marino que son los que la necesitan. Leanne se entretiene cambiando el vestido a un maniquí y adornando el desván (la atmósfera es genial). Sean la quiere ayudar, pero está solo en su batalla. Hasta Julian se come un bocata de pollo de un puesto antes de comerse uno que le prepare Sean (en el telediario se pegan por ese tipo de bocatas, un hecho también extraño, como todo en esta serie). Sean en un intento por acercarse a Leanne le prepara ¡huevos! qué si no, en esta caso huevos centenarios que por el color parecen berenjenas (los sumerge en te, un asco vaya). Tras pedírselo Sean, Leanne reza y le devuelve el sentido del gusto (cenan con Julian pimientos, pasta con especias). Acaba compartiendo con Leanne en el desván una tabla de embutidos y vino. Al ver que la trata bien, Leanne le asegura que sabe dónde está Jericho. Sean recupera la sensibilidad de la mano y Dorothy golpea a Leanne cuando esta, que intenta escapar, le dice que Jericho está a salvo "de ella". Como en The Sinner, Dorothy entierra a Leanne en el sótano dejándola con un tubo para que respire. Al final del episodio descubrimos que a las 2, Dorothy tuvo en el pasado un momento de revelación, de saber que Jericho había muerto, de ahí que su subconsciente se rebelase contra ello (a modo de twist Shyamalan).

2x5 Cake -Tarta (dirige Lisa Bruhlmann)

Sigue la normalidad extraña en casa de los Turner. Hasta Dorothy cocina unas tortitas incomibles (el pobre Toby se las come, Leanne, no). Sean está asustado ante la actitud de su mujer. Pienso que en su enfado, Leanne podría contarle la verdad a Dorothy pero no lo hace. Llega por correo el diminuto muñeco de un bebé. Creen que es una señal de que está vivo y piensan en pagar un rescate. Reúnen todo el dinero posible. No entiendo por qué creen que sea cierto, les podrían estar estafando. Esta decisión les hace perder el norte: Dorothy no trabaja en la tele (y es la periodista joven la que la sustituye) y Sean llega a poner a la venta su delicada máquina de café. Mientras los Turner van al rescate, Leanne prepara un pastel, junto a Toby y con Julian (y su copa de vino). Leanne viste a la maniquí con un vestido de Dorothy y habla de su madre, que murió, e introduce el bebé en el bollo (lo mete Toby). Aunque le dice a Julian que Toby se ha ido, este está escondido en el desván. Julian se enfada cuando los pilla. Los Turner se encuentran con George, le llevan a la casa pues él se quiere llevar a Leanne. Mientras, Leanne se come el bollo en busca del muñeco y hace estallar todas las luces mirando el maniquí. Evidentemente, Leanne está haciendo una especie de embrujo con el muñeco, para recuperar a Jericho. Pero es como si le faltara la fuerza, está enfadada y desgasta energía en vano.

2x6 Expreso (dirige Isabella Eklof)

En este episodio llamado Expresso, hay un flashback del día en el que Sean compró la máquina de hacer café. En el presente, empieza a llover. George parece traer el mal fario, ve el agujero del sótano y reza. Intuye que algo malo va a pasar. Intentando poner algo de sentido común, Sean le pide una explicación, que sabe que son especiales, pero qué son. George da a entender que “ayudan a otros”, dan segundas oportunidades, que su misión es realizar el plan divino de dios. ¿Qué son, ángeles? Pero que Leanne es rebelde y que al llevar a Jericho no siguió las reglas de dios. Sean reconoce que echa de menos a Jericho y que hará lo posible por recuperarlo. Debe pedir perdón, le dice George, y vemos otro flashback en el que Sean aceptaba participar en el programa que le alejaría de su mujer. Como hizo Leanne, George prepara un ungüento y se lo aplica en la mano a Sean. George sigue rezando pero Dorothy le interrumpe entregándole el dinero. Hay un continúo enfrentamiento entre fe y razón, entre lo espiritual y lo material. George tira el dinero al agujero y al ver el pelo de Leanne en el barro dice que ha infectado todo. “Leanne ha causado esto”, resume. Mientras Sean le promete a Leanne que la llevará a casa de los Marino, ella le vuelve a decir que el bebé no volverá. En la tele hay imágenes de un tiroteo en la casa donde debiera haberse quedado Leanne, los tenía que haber protegido, le echa en cara George. Mientras Julian y Dorothy se la pasan bebiendo whisky, es Sean el que intenta acabar con la situación, el único que intenta comprender y averiguar quiénes son, y el que empieza a aceptar la parte de su culpa en la muerte de Jericho.

2x7 Marino (dirige Nimrod Antal)

Tras el tiroteo en casa de los Marino, George se queda catatónico, sin reaccionar. Lo que ocurre a partir de entonces es delirante, el episodio más cómico de la serie, pues deben esconderlo cuando llega la policía y disimular que Leanne está en la casa. Leanne, frustrada por romper las reglas, se da de latigazos y empieza a crear cruces de forma compulsiva. El tiroteo ha provocado tres muertos, incluido un niño de 10 años que ha desaparecido, al que supuestamente Leanne tendría que haber protegido y con el que sale en un video pues era youtuber. “Alguien lee las señales y nos dice donde debemos ir”. “El me envió”. Todo es un misterio. La mujer policía cree que ha sido Dorothy quien ha hecho las cruces del desván en plan loca y Leanne le provoca que se sienta mal fisicamente y se vaya. La poli se lleva una de las cruces a escondidas y Leanne llora la muerte del niño al que tenía que haber cuidado. Llega una caja a la casa (aquí envían de todo pero no sabemos quién es) a nombre de George, con una cinta VHS y en un doble fondo George saca un puñal que ellos no ven. Dice George que la debe ver Leanne, “necesita saberlo”. La mujer policía les cuenta que la secta hacía creer a la gente que hacían milagros pero que hace mucho que desaparecieron. Es decir, que Leanne y compañía o van a su bola o se esconden muy bien. También, ojo, le dice a Dorothy que si cambia de opinión y quiere saber la verdad que la llame. La mente de Dorothy debe ser una peonza, porque si alguien te dice algo así lo lógico es que le digas: ¿de qué me hablas?

2x8 Love Shack - Loveshake (dirige Isabella Eklöf)

Que suene el Love Shack de los B-52 es un puntazo. George saca la daga, "ya es la hora", dice y llora. George tiene que matar a Leanne, pero le duele hacerlo. Leanne le cuenta a Julian que el maniquí le recuerda a su madre (que la vista con vestidos de Dorothy podrían hacerle sentir como que ella es su nueva madre). Y confiesa más detalles del pasado. Sus tíos no son parientes. Dios los llevó hasta donde ella estaba, enterrada en cenizas, Dios le dio otra oportunidad. ¿Ella estaba muerta entonces? Curioso la elección de los huevos centenarios hace unos episodios que también se cocinan entre cenizas. También comenta que no les dejan escuchar música porque es una tentación oscura. Le dice que creía que Dorothy era la madre perfecta, pero que se equivocó. Descubrimos que Julian se siente culpable porque no ayudó a su hermana ya que había quedado con su camello (su adicción como prioridad). Julian no tiene fe. Cuando Leanne le confiesa que ella provocó el incendio en el que murió su madre y que sus tíos le dicen que dios obró a través de ella, Julian dice: "Si dios hace eso no quiero saber nada más de él". Reaparece el investigador Rosco impidiendo que los Turner accedan a la casa. Dice que su vida ha dado un vuelco cuando "le conoció". ¿A quién se refiere? "No son como nosotros, son especiales". Rosco está facilitando que George pueda matar a Leanne. Suena el Love Shack de B-52 y George empieza a golpearse la cabeza contra la pared (cierto es que la música es una tentación oscura visto así). En todo el fregado, Leanne se acuesta con Julian, y él llora. Finalmente George huye. "Vendrá a por ti", pero no se refiere a tía May. ¿A quién se refiere George, de quién hablaba Rosco también? Al salir de la casa le atropella un coche. En resumen: a Leanne le han hecho creer que matar a su madre estuvo bien y creo que eso es una losa que se quiere quitar de encima ayudando a los demás, por ejemplo, al niño de los Marino con una madre moribunda o a Dorothy, una madre devastada que quería a su hijo fallecido. Buscaba acostarse con Toby, pero no lo consiguió, y sí lo logra con Julian, que en realidad es todo lo contrario a ella, un ateo, incapaz de controlarse, pero que también desea poder perdonarse.

2x9 Ganso - Goose (dirige Nimród Antal)

Sean despluma a un ganso y lo prepara al horno para una comida familiar navideña. Muy onírico, una de las plumas sale flotando y Dorothy la recoge sin darse cuenta con el aspirador.  Leanne sabe que George no va a volver porque no va a romper las reglas como ella (¿ya no veremos más a George? porque es un personajazo). Junto a los protagonistas aparece el padre de Dorothy con su nueva y joven novia. Sean da las gracias en la mesa pidiendo a dios que le devuelva lo que perdieron, algo que los deja a todos confusos. Julian está muy nervioso, le cabrea que Sean haya bendecido la mesa y empieza a meterse coca como si no hubiera mañana mientras Natalie le llama de forma insistente. ¿Por qué no quiere hablar con ella? Leanne dice que el sexo le ha hecho más poderosa (nueva regla). Mientras Dorothy sigue esperando a que George le devuelva a Jericho, el resto se entretiene con un juego que resulta cómico. A Julian le da un jamacuco y Leanne lo resucita con un beso delante de todos. Un poco a lo Pulp Fiction pero sin necesidad de jeringa (¿resucitaría así al perro de la primera temporada?). Julian dice que le ha visto, “parecía estar bien” (¿esto cambiará a Julian, le hará creer?). Dorothy se había preparado una soga en el sótano por si George no volvía. Una soga un poco rara, la verdad, hecha como de pañuelos. Cuando Dorothy le dice que moriría con tal de estar con su hijo, Leanne cambia su opinión hacía ella, la redime. Una mujer vestida de negro llama a la puerta y le dice a Sean si busca a Jericho. A ella se refería George, a la tal Josephine que da nombre al último episodio de la temporada.

2x10 Josephine (dirige Ishana Shyamalan)

No sé si es más raro que te llegue una señora a la puerta de tu casa y no se quite el velo ni dentro o que esta señora te diga que ha traído un reproductor de video. Este toque retro le da un punto aun más extraño a la serie. La tal Josephine (interpretada por Barbara Sukowa) sigue con su cara tapada pero Sean no le dice nada. Lo normal. George y May, le suelta, están al margen. O sea que ella es más top. Le dice a Dorothy que deje de luchar y que entonces todo irá bien. Dorothy no quiere que le abrace y desconfía de ella. La costumbre, según Josephine, es ver primero a Leanne (que quiere decir, matarla) y luego arreglar el asunto de Jericho. Leanne le tiene miedo y Josephine intenta convencerla de que se vaya con ella pues allí no la quieren y no será feliz. El tema está en que parece como si Leanne no hubiera sido nunca feliz, así que no tiene nada que perder quedándose con los Turner. Josephine le da el trajecito con el que murió Jericho a Dorothy supongo que para hacerla ver la realidad. Porque Dorothy se lo coloca al muñeco, pero en la siguiente escena se lo ha quitado, huele la ropa y se derrumba. Por un segundo puede que Dorothy lo entienda y a punto está de colgarse de la pata de la cuna (no me jodas, como si fuera Jeffrey Epstein en su celda). Josephine encierra a Sean que a punto está de escapar por la ventana cuando se da cuenta que la puerta se ha abierto sola (querían tenerle fuera de juego y no saben cómo). En el video que lleva la buena señora aparece el ritual por el cual asesinan a quien no sigue las reglas. Todo explicado muy a sangre fría por un tal Frederick: primero hay que bailar el tuti fruti a lo loco; luego hay que cegar y rajar al incauto, para luego quemarlo. El propósito de Leanne no era ayudar a Dorothy sino “servirle”. Pero, ¿a quién, a dios, a alguien superior de la secta? Y entonces Josephine le echa algo en los ojos para dejarla ciega, empieza a autolesionarse (como hizo George dándose cabezazos contra la pared). Mientras, Sean intenta convencer a su mujer de que no siga adelante porque él la necesita (entiendo que tanto su bebé como él mismo). Dorothy logra anular con una pala a Josephine, momento en el que Leanne le dice que Jericho no está muerto y que se lo traerá. “Me ha protegido”, dice, “como si fuera su hija” (Leanne cree firmemente en esto lo cual puede ser un problema en el futuro). Resulta que Josephine tiene la cara quemada, así que la intentarían matar antes. “La vanidad es pecado”, le dice Leanne, y la mata. Sean, que ya no sabe qué hacer, a punto está de decirle la verdad a su mujer, pero escuchan la voz de Leanne como si acunara a Jericho. En efecto, la pareja ve al bebé en sus brazos. No lo ha traído nadie porque Leanne no tiene a nadie más, así que queda demostrado que Leanne es capaz de convertir al muñeco en un bebé, de resucitar algo inerte (no creo que Josephine le hiciera ese favor a Dorothy antes de cargarse a Leanne). Es una pena que Julian no haya estado en todo este fregado, pero seguro que regresa con mucho más papel ahora que ha mantenido relaciones con Leanne. Entre las paredes vemos el cuerpo quemado de Josephine. 

Ideas para la tercera temporada de Servant 

“Ahora seremos una familia”, dice Leanne. Ese es su sueño, que Dorothy sea su madre. Pero los Turner tampoco son normales. Y Leanne no es una hija para ellos sino su niñera. Además, Leanne asume que ha crecido la oscuridad en ella, que está harta de que vayan tras ella, así que supongo que podría ser realmente una protectora de ese hogar contra quien sea, incluidos otros familiares, o Toby, o Natalie. Para Leanne, proteger a su familia será lo primero. “Vendrán a por mí. Sé que matarte iniciará una guerra”. Ahora está por ver quién es ese personaje más poderoso que podría ir a por ella; qué consecuencias tendrá el regreso de Jericho a casa de los Turner. Dorothy era la mala madre por haber olvidado a su hijo, pero también resultaron ser penosos el padre y el cuñado. Hasta la novia del cuñado y el abuelo, han seguido el juego para que Dorothy creyese que Jericho sigue vivo. No descarto que Dorothy pueda recobrar la razón y que la policía regrese si descubre que hay un Jericho en la casa. Espero más acción a partir de ahora. En esta segunda temporada se han permitido un mayor vacile y algunas escenas realmente cómicas gracias a Julian y a las rocambolescas decisiones de los personajes. Espero que retome la parte más oscura de la primera temporada, que nos recreemos en los secretos de la secta, que nos vayan desvelando más sobre el gran jefe, si Leanne es mala o no. En la primera temporada, Jericho estaba encerrado, para que no le vieran; en la segunda, ha sido Leanne, secuestrada; ¿podrían ser los Turner los que acaben atrincherados en su propia casa?

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