[Más curiosidades musicales. Cusack luce varias camisetas de grupos (como la de The Clash). Tal vez porque su padre es el cantante Donovan, Ione Skye salió con Anthony Kiedis (cantante de los Red Hot Chili Peppers), se casó con Adam Horovitz (uno de los Beastie Boys) y en la actualidad ha tenido una hija con el cantante Ben Lee].
Sin embargo, no es esto lo que me ha llamado más la atención, si no otra escena en la que Lloyd, desilusionado y con el corazón roto, recorre las calles hablándole sobre su relación acabada a una grabadora que lleva en la mano.
¿Y quién le hablaba a una grabadora también de una forma tan surrealista? Efectivamente, el agente Cooper (Kyle MacLachlan) de Twin Peaks, que le contaba a la grabadora cualquier cosa que estuviera haciendo o pensamiento que se le cruzara por la cabeza.
Diréis, bueno, es una casualidad. Pues no lo creo. David Lynch estrenó Twin Peaks en 1990, sólo un año después de El gran amor. Tanto Lloyd como el agente Cooper conducen en la primera escena que los vemos con la grabadora en la mano. El agente Cooper se dirige a un desconocido pueblo, a un futuro incierto, como cree también Lloyd cuando su chica le ha dejado. Ambos hablan en una especie de monólogo, que al final de la película, no tiene la menor importancia. Lloyd guarda la grabadora y no la vemos más. En el caso de Cooper, nunca descubrimos qué es lo que hace exactamente con ella. Pero lo más alucinante y que me lleva a pensar que Lynch recuperó este guiño de la peli de Cameron Crowe es un nombre. El agente Cooper habla con una tal Diane, a la que nunca vemos; la novia de Lloyd se llama también Diane y la primera vez que ambos hablan a la grabadora dicen: "Diane....". ¿No es curioso?
El guiño a la grabadora del agente Cooper en Cómo conocí a vuestra madre.
- La mujer del leño ya salía en Se ha escrito un crimen, cinco años antes.
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