31.10.13

The Good Wife 5x5, del amor al odio hay un paso

Este pedazo de episodio comienza con una publicista que vive en el guindo diciéndole a Will que el bufete es "estable". Un segundo después, Will tartamudea, se le queda la boca seca, le cuesta tragar. No se puede creer lo que Diane le cuenta. Alicia, su Alicia, la mujer de la que está enamorado, la mujer de la que estará enamorado siempre, le abandona. Personalmente, es una mujer casada. Will se atenía a las consecuencias cuando decidió intentarlo con ella. Pero profesionalmente... eso es otro tema. Fue Will el que la ayudó a salir del bache, el que la apoyó cuando nadie creía en ella. Y ahora ella no sólo vuelve con su marido si no que además le tira a la papelera después de haberle usado. Cuando más solo está, después de haberse enfrentado a Diane. Will se siente utilizado, humillado, está dolido, furioso. Mientras camina por el pasillo para enfrentarse a Alicia recuerda imágenes con ella, de complicidad, de felicidad. Will, abogado, por naturaleza desconfiado, lo ha dado todo por ella. Will quiere saber la verdad, pero no se la quiere creer. Cuando Alicia le confirma que se marcha, que lo lleva planeando tres semanas, Will estalla. Y lo hace dejando escapar toda la mesura, diplomacia y frialdad con la que ha sufrido en silencio su relación con Alicia. Alicia quiere comenzar algo nuevo, pero no con él. Esa Alicia, siempre reprimida, con miedo a dejar a su familia, se siente fuerte para volar sola en lo profesional. Para estar con Will no ha sido valiente y eso a Will es lo que más le duele, aunque no lo diga. Cuando Will la despide ella no se mueve, y aquí empieza la lucha de titanes, entre los que se van y los que se quedan. La música va acompañando a los personajes en sus decisiones, todas rápidas, es ahora o nunca. Para echar a Alicia necesitan, paradójicamente, a Diane, a la que tenían intención de despedir anteriormente. Diane se pone de lado de Will, pero de esa decisión depende su futuro como juez, ya que su apoyo es el marido de Alicia. De pronto, todo encaja como en un maléfico puzzle. Las piezas se van moviendo. Alicia y los suyos se salen con la suya, pero a costa de mentir y de enfrentarse con todas sus fuerzas a los que han sido sus jefes. Alicia se va con los jóvenes, pero es Peter, su marido, quien le echa el cable que necesita. Para hacer feliz a su mujer (lo consigue, ¡vaya polvo loco!) Peter es capaz de usar su cargo político. Hasta un personaje como Kalinda, que siempre navega entre dos aguas, miente de una forma inusitada. Es el sálvese quien pueda más salvaje que he visto. Todos los personajes son importantes, todas sus decisiones, nos interesa lo que les pase a todos. Y esto es un punto a favor de The Good Wife. Nunca flaquea, joder. Te mantiene alerta con todos los sentidos. Cary enfrentándose a Diane, echándole en cara que ya es la segunda vez que lo echa. Confiando en Kalinda, el pobre, vaya varapalo cuando se la juega. Pero, para mí, el momentazo del episodio es el de la foto de arriba, cuando Alicia es escoltada fuera del edificio, rompiendo todo vínculo con Will, afectivo y profesional. Will le ha quitado el móvil de empresa, pero fue con ese móvil con el que le escribió aquel mensaje de amor que él nunca leyó. Sólo pienso en eso. Alicia desfila entre sus ex compañeros que la miran con reproche y pena, entra en el ascensor, una metáfora de su unión con Will. Pero esta vez, Will se queda fuera y ella desciende a los infiernos sola. Y es en ese momento cuando Alicia recapacita, piensa y se rompe, y llora. Y es en este momento cuando aparecen los títulos de crédito. Después es un trajín de gente de aquí para allá y de últimas llamadas con los clientes. Pero Will es capaz de bajar la guardia para darle un recado a Alicia de parte de su hija. Y ponerse inmeditamente después en alerta con una llamada de Peter (qué ganas tenía el tío de enfrentarse al amante de su mujer), que llega a llamarle gilipollas. Ahora son él y Alicia unidos contra él. Peter está henchido, se siente poderoso. Y Alicia, también, con ilusión y energía. Demasiada. Cuando la llaman Judas es capaz de decirle a Will y a Diane en la cara que gracias a ellos, a los jóvenes, se han llevado el mérito. Muy fuerte. El efecto dominó que vamos a presenciar va a ser acojonante.

1 comentario:

Carmen López Piñero dijo...

Hola acabo de descubrir tu blog y curioseando me ha dejado impactada. Muy bien hecho todo todo y súper completo. He visto tu apartado de moda y precisamente mi post de la semana, dentro de los planes y fiestas para chiAs que propongo se llama Fashion Víctim Party. Una copa con tus amigas y una asesora de imagen con vosotras.
Os invito a que conozcáis Las Party Girls de La Fiesta Jamas Contada.
Gracias por este blogs. Seguiremos viéndonos ;-)
http://lafiestajamascontada.blogspot.com.es/2013/10/fashion-victim-party.html