21.8.18

'(Des)encanto' y la conexión 'Futurama' y 'Los Simpson' (easter eggs)

En este post hablaré de los guiños y easter eggs a Los Simpson y Futurama que se pueden ver en (Des)encanto (Disenchantment), la nueva serie de animación de Matt Groening.

También podéis leer mi opinión de la serie y otras curiosidades.

La Planet Express de Futurama aparece en el cielo en el episodio 1x1.

'Christine', de Stephen King, y su relación con 'Castle Rock'

John Carpenter dirigió la adaptación de Christine en 1983. Es increíble que un coche asesino pudiera tomarse en serio, pero Stephen King una vez más consigue que te inquiete la posibilidad de que fuera posible. El dichoso coche vintage es capaz no sólo de matar por sí mismo si no también de manipular a su nuevo dueño, un chaval torpe que se vuelve atractivo.

Analizo las claves de Christine para encontrar posibles pistas en Castle Rock.


(a partir de aquí, claves de Christine: puede contener spoilers de las obras de Stephen King)

MTV Video Music Awards 2018 alfombra roja y ganadores

Anoche se entregaron los VMAs, los MTV Video Music Awards 2018. Madonna se hizo protagonista al homenajear a la recientemente fallecida Aretha Franklyn, aunque sólo hablase de ella misma. Ariana Grande, Jennifer Lopez (premio Michael Jackson) y Cardi B suplieron la ausencia de grandes como Lady Gaga, Rihanna o Taylor Swift. Tocaron Shawn Mendes, Maluma, Travis Scott, Aerosmith, Brendon Urie o Ryan Tedder y Logic que subieron al escenario a personas con una camiseta en la que se leía "Todos somos seres humanos".

Madonna pidiendo un papel en American Horror Story.

LAS MEJOR VESTIDAS
Jennifer Lopez de Versace plateado, un clásico con el que no puedes fallar.

19.8.18

La intro de 'Succession' se inspira en 'The Game', de David Fincher

He alucinado con esto MUCHO. Esta entrada no contiene spoilers. La intro de la serie Succession (2018) es clavada a un flashback del personaje de Michael Douglas en la película The Game (1997).


18.8.18

Opinion. Succession (HBO), Kieran Culkin en un drama familiar delirante (claves)

(publicada originalmente 24.03.18)

Uno de los próximos estrenos de junio de HBO es Succession, drama familiar de 10 episodios con Brian Cox, como el patriarca que cede el control de su importante empresa mediática, y, ojo, Kieran Culkin, el hermano de Macaulay, como Roman Roy.


OPINIÓN de Succession
Es una de las sorpresas de la temporada. Cuando escuchamos sobre esta saga familiar pensamos que se trataba de un drama. Error. Produce el propio Adam McKay con Will Ferrell, y el guión es de Jesse Armstrong, creador de esa locura llamada The Thick of It. Succession habla de un patriarca ("No es un hombre, es un planeta", dicen de él) que se niega a dar el relevo a sus hijos aunque le falle la salud. "Esta familia es un nido de víboras", dice su hermano (James Cromwell), del que no quiere saber nada. Es un pulso entre la vieja guardia y una nueva generación, una pelea por la permanencia de ciertos valores caducos (pero eficaces) o de acciones innovadoras (pero arriesgadas).

En cada uno de los 10 episodios, el inteligente guion logra que la familia se reúna, que es cuando mejor funciona la sátira. Ya sea en el cumpleaños del patriarca, en el hospital, en reuniones (como la del psicólogo, con cameo del gran Griffin Dune), fiestas, Acción de gracias, una despedida de soltero o una boda. Verlos a todos juntos es delirante, pues aunque no se trate de una comedia al uso, logran, con sus tiranteces, que todo parezca más un circo que una empresa familiar que lucha por sobrevivir a pesar de la calma aparente. Los toques musicales al piano suelen destacar momentos dramáticos que duran lo justo.

Succession habla de las prioridades en la vida, de los vicios superados, de las virtudes que no lo son tanto. De la ambición desmedida del que lo tiene todo y del deseo por ascender del que no tiene nada. Del maquiavélico juego del poder, ya sea entre ejecutivos en las altas esferas o entre buscavidas que trapichean con lo que pueden. Del dinero ganado con esfuerzo y del dinero que se hereda sin más. Con un tono, en ocasiones, soez y fuera de lugar (que me recuerda a Billions, de hecho sale Eric Bogosian); con diálogos que merecen la pena escuchar por segunda vez, y con un reparto en estado de gracia, es difícil elegir cuál de las historias o de los personajes merecen más la pena.

Si el patriarca duro de roer (Brian Cox) o ese hijo ex drogata (Jeremy Strong, The Good Wife) que lo adora, lo teme y lo odia a partes iguales. El hijo hippie (Alan Ruck), liado con una prostituta, que no quiere nada, hasta que puede tenerlo todo o el hijo niñato (Kieran Culkin) que desconoce la empresa, pero no le importa jugársela. A mí me chifla la hija pelirroja (Sarah Snook) que se ha buscado la vida y se ha metido en política, y su novio (Matthew Macfadyen), un pelagatos ambicioso ("Mi trabajo es fingir, sé cuando me mienten") que haría lo que fuera por formar parte de esa familia, utilizando si es necesario a uno de los primos, un joven sencillo (Nicholas Braun), que también aspira a meter la cabeza y que nunca sabemos si es tonto o se lo hace.

Al igual que ocurre en series como Veep, en Succession la cámara en mano nos hace partícipes de esta familia, como si fuéramos uno más. Ni te caen bien ni mal porque van cambiando dependiendo de sus rocambolescas decisiones. Es cierto que ninguno es lo que parece, que hay muchos secretos que se van desvelando (y otros que nos tendrán que contar en una segunda temporada ya confirmada) y que el suspense por ver qué pasa en cada una de las tramas logra que no las tengas todas contigo y sorprenda en cada uno de sus episodios. Es una de las mejores series con diálogos que encontrarás este año, como pequeñas obras de teatro en cada uno de sus episodios.