19.8.19

Younger 6x8, la gran verdad POR FIN

(subida originalmente 20.6.19; esta entrada se irá actualizando)

La sexta temporada de Younger, la comedia creada por Darren Star, arranca con los importantes cambios que vimos al final de la quinta temporada. Comentaré por aquí las claves y curiosidades sobre moda, cócteles y referencias poperas de esta sexta entrega, tal y como hice con la primera temporada; la segunda; la tercera; la cuarta y la quinta.

(esta entrada se irá actualizando)

Confirman contra todo pronóstico que habrá séptima temporada lo que convierte Younger en la serie más longeva de TV Land.

TNT España emite la sexta temporada de Younger el 17 de septiembre de 2019.

(a partir de aquí puede contener spoilers)


Younger 6x8 The Debu-taunt
Pedazo episodio. Uno de los momentos esperados por cualquier fan ha llegado. Diana descubre que Liza es de su quinta. Enlazan las tramas a la perfección. Charles pide a Liza que se vaya a vivir con él, Liza se lo cuenta a Maggie, su compañera de piso obteniendo su aprobación. Pero… ay, Liza y Pauline, la ex de Charlie, vuelven a llevarse bien por las niñas. Liza entrega en el colegio su DNI y una profesora le revela a Pauline su verdadera edad. Y en un evento, Pauline lo cuenta ofendida a micro abierto, así que los 42 años de Liza se convierten en protagonistas, algo que podría perjudicar a la editorial. Liza, además, vuelve a pensar en Josh, en la moto que va a vender, en esa otra vida que ha dejado Pero el episodio se centra en la reacción de Diana, que, obviamente, al oír semejante "mentira" se lanza a defender con uñas y dientes a su pupila. Liza evita que quede en ridículo confirmándole que es cierto. La reacción de Diana es sublime, pues se da cuenta de que es la única engañada. Le entra tal ataque de pánico que sale por la puerta de atrás a Times Square, vestida con un Calvin Klein rojo con un gran colgante en forma de corazón. Y se medio desmaya en el suelo. Deluca le ha pedido que se case con ella, Diana acepta y Liza iba a ser su dama de honor. Pero ahora, Diana no quiere ni verla, y no es hasta el día siguiente en la oficina cuando Liza y Diana, cara a cara, se ven por primera vez como son realmente. En realidad, la actuación recae en Miriam Shor, llorosa, que pasa de querer despedir a Liza a entender POR FIN que Liza ha tragado con todos sus caprichos y desdenes no porque la temiese o tuviera miedo de perder el trabajo o fuera una cría. Diana llora porque sabe que Liza la tiene en estima, la quiere, es su amiga. Y, tal vez, por primera vez, siente que tiene una amiga y confidente, que la quiere tal y como es. Ha sido una relación ésta muy bonita. Pues Liza mintió para conseguir trabajo y la única persona que confió en ella fue Diana. Liza siempre le estará agradecida por la oportunidad, pero fue más allá, y eso es lo que Diana POR FIN sabe valorar de Liza. A ver ahora cómo se desarrollará su relación profesional.

Maravilla de escena, por ESTO merece ver Younger


'Los Gemstone', Danny McBride se marca la comedia del verano

Tras 'De culo y cuesta abajo' (2009-2013) y 'Vice Principals' (2016-2018), Danny McBride repite con HBO con 'Los Gemstone - The Righteous Gemstones', posiblemente la comedia de las tres que enganchará a un público más amplio (y al que le guste las tramas estilo Fargo + Barry). El actor interpreta al hijo mayor de una familia de telepredicadores caraduras al que intentan chantajear, lo que provoca una delirante espiral de violencia. Junto a McBride, el patriarca John Goodman, y sus otros hermanos, Adam DeVine ('Workaholics') y Edi Patterson, con la que McBride coincidió en 'Vice Principals'.

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18.8.19

Opinión. Mindhunter 2: Charles Manson, los asesinatos de Atlanta y otros serial killers de la segunda temporada

(subida originalmente 17.08.19)

En esta entrada hablo de la realidad detrás de los cuatro asesinos en serie de la segunda temporada de Mindhunter. Además, comento el final con spoilers y porqué debería haber tercera temporada.

Mindhunter fue una de las sorpresas de 2017. Si no la has visto aún, además de las claves sin spoilers, hablé de un montón de curiosidades y de quiénes fueron los serial killers de la primera temporada. Netflix estrena la segunda temporada dos años después. Los hechos tienen lugar a partir de 1979. El trio protagonista (Holden Ford -Jonathan Groff-, Bill Tench -Holt McCallany- y Wendy Carr -Anna Torv-), regresa con nuevo jefe (el Observador de Fringe, Michael Cerveris) y se centra en un caso espeluznante, el asesinato de casi 30 niños negros en Atlanta. Además de Wayne Williams, el sospechoso al que condenaron por estos crímenes, Mindhunter 2 habla de otros tres asesinos en serie: el estrangulador BTK, el Hijo de Sam y el mismísimo Charles Manson, interpretado por Damon Herriman, que hace un breve cameo también como Manson en Érase una vez en Hollywood, la peli de Quentin Tarantino ambientada en 1969.
Damon Herriman como Charles Manson.

Oliver Cooper como SnnDavid Berkowitz, alias el Hijo de Sam.

Sonny Valicenti como Dennis Rader, alias BTK.

El verdadero Wayne Williams.



¿LO VISTE?
En la serie, Wayne Williams es detenido al final del octavo episodio y en el noveno (y último) le interrogan. Sin embargo, Wayne aparece antes en Mindhunter, aunque tal vez no te hayas dado cuenta.

A Wayne Williams le has visto antes.

Lo hace en el episodio 2x6, cuando el FBI llega a Atlanta y Wayne se acerca al grupo ejerciendo de fotógrafo. ¿Qué hacía allí, para quién trabajaba, quería información para seguir matando?

SOBRE LA TERCERA TEMPORADA DE MINDHUNTER
A diferencia de la primera temporada, Netflix no envió screeners y cuenta con un episodio menos. Dado que la plataforma está cancelando series a pesar de su calidad, todos nos preguntábamos si estos detalles no serían un aviso de que tras la segunda temporada de Mindhunter no habría más. Me he visto la segunda temporada en un fin de semana, degustando cada plano, cada diálogo, cada gesto. Mindhunter se merece una tercera temporada no solo porque ha cumplido todas las expectativas para alguien que haya seguido la serie y el género policiaco, también por algo tan obvio como la no resolución del caso del asesino BTK. Este criminal estuvo apareciendo durante la primera entrega y en la segunda también lo ha hecho. La última escena está protagonizada por él, cuando descubrimos que ya ha matado, que guarda las fotos de sus víctimas y que con esos "recuerdos", disfrazado de mujer, consigue satisfacerse sexualmente. Si la serie acabara ahora no tendría ningún sentido. Cualquier fan querría saber cómo cogieron a BTK y, seguramente, su entrevista podría cerrar la serie. A este tipo lo detuvieron en 2005, así que o bien Mindhunter podría durar varias temporadas, con el hilo conductor de este tipo hasta llegar a ese año, o bien, si solo quieren hacer una tercera temporada, dar un salto en el tiempo, lo que resultaría un poco forzado, pero menos es nada. Solo espero que Mindhunter continúe al menos una entrega más y si son más, mucho mejor. 


Sobre el final de la segunda temporada de Mindhunter CON spoilers
En cuanto a la temporada me ha gustado mucho, he disfrutado con las constantes caras de sorpresa e ingenuidad de los policías, que, a pesar de lo vivido ya, mantienen su perplejidad ante tanta maldad. Me interesan las entrevistas a los asesinos, que Wendy haya participado de ellas, cosa que no hizo en la primera temporada. Sin embargo, su relación con la camarera me ha interesado bien poco, me ha sobrado. Esta mujer había estado casada y tenía un hijo de esa relación. No sé si han querido mostrar cómo un chaval está expuesto a las decisiones de sus padres en cualquier ámbito, ya sea ese o el del propio Bill, cuyo hijo ayuda a unos chavales más mayores a entrar en una casa donde matan a un bebé. Estos niños se unen a la treintena de chavales negros que aparecen estrangulados en Atlanta. Esta trama la introducen avanzada la serie, lo que provoca un cambio en la estructura vista hasta ahora. En vez de entrevistas individuales, añaden un caso muy popular a finales de los 70, menos que el de Charles Manson, pero digno de analizar y denunciar.



El cameo de Charles Manson me ha parecido demasiado teatral, su locura parece contagiar a Holden, que hasta le regala sus gafas de sol, y repeler a Bill, al que su pantomima le resbala. Mientras Holden intenta comprender, Bill se niega a entender al diablo. Más interesante me resulta la entrevista con Tex Watson, el verdadero asesino de la Familia Manson (arriba con su Coca Cola), un joven que parece no saber qué hizo, aunque sea inteligente, y que ha analizado por qué Manson logró embaucarle y hacerle matar. 

¿El asesino nace o se hace? sigue siendo el leit motiv de la serie. Tex no sabe si hubiera matado de no conocer a Manson. La mujer de Bill llega a decir que ella no tiene la culpa de la desviación de su hijo porque es adoptado. La secuencia que más me ha impactado, sin embargo, se produce con un tipo al que no vemos la cara, una víctima que logra escapar de su asesino, y que narra asustado lo ocurrido a Bill dentro de un coche. Solo cómo está rodada esa escena, merece la pena todas las temporadas que añadan a Mindhunter. Las vería todas. 

HILO en Twitter sobre Mindhunter 2



Crítica. Érase una vez en Hollywood: Tarantino se pone nostálgico

Mi película favorita de Quentin Tarantino es Jackie Brown. Lo sé porque la puedo ver mil veces que no me canso, porque por fin se atrevió a poner al temido Robert de Niro como si fuera un tontainas y porque tras las violentas Reservoir Dogs y Pulp Fiction (peliculones) se atrevió con otra cosa, más pausada y tranquila. Cuando comienza Érase una vez en Hollywood me marea la música, encadenada sin ton ni son, guiando a los actores que conducen sus coches por la meca del cine (hasta suenan Los Bravos). Tarantino se gasta la pasta (en canciones de la época, en neones nostálgicos) para sumergirnos en los últimos estertores de una década, la de los 60, fin de la ingenuidad en EE UU. Brad Pitt llena la pantalla, no quiero que desaparezca nunca. Es el típico actor rubio californiano, con su camisa hawaiana y sus vaqueros. Es fácil empatizar con él porque vive la vida, sin preocupaciones, sabe quién es y lo que quiere. Como doble de acción del personaje de Leonardo DiCaprio permanece en segundo plano, acata órdenes, es el chico de los recados del actor, su amigo y confidente. DiCaprio es una estrella a punto de apagarse, pues siempre interpreta al villano en series de televisión. Es famoso y está forrado, pero siente que no está haciendo las cosas bien, que se merece más. A diferencia de Brad Pitt no disfruta del momento y ansía lo que no tiene. DiCaprio es como aquel Robert De Niro que se reía de sí mismo. Me recuerda a su interpretación de El renacido, forzándola un poquito más. Los primeros planos de los que abusa Tarantino nos acercan a DiCaprio de tal manera que sentimos sus lágrimas, sus sudores, sus esfuerzos por alcanzar la perfección. Me cansan las escenas dedicadas al western, donde su personaje se ha hecho un nombre. Eso sí, el momento vibrante de DiCaprio con la niña es excepcional, con ese "es la mejor actuación que he visto en mi vida". Cuando salto del luminoso Brad Pitt al polvoriento DiCaprio me da bajona. DiCaprio tiene las de perder, con su sombrero, su bigotón y sus espuelas, pues debe competir también con la belleza angelical de Margot Robbie que interpreta a la malograda Sharon Tate. La actriz prácticamente no habla, simboliza al actor que triunfa, que puede estar a las puertas de una gran carrera, que es feliz con sus pequeños papeles o bailando en una fiesta de la mansión Playboy (junto a Michelle Phillips y Cass Elliot, de The Mamas and The Papas, en un evidente anacronismo, pues Playboy no existía). Hay un momentazo incomparable en el que entra a un cine para ver su película La mansión de los siete placeres y la que aparece en pantalla es la Sharon Tate real (Debra, su hermana, le asesoró para el personaje). Estos tres personajes son vecinos, pero no se conocen. DiCaprio aspira a trabajar con Polanski, pero nunca ha llamado a su puerta. Pitt convive con una perra adiestrada, tan perfeccionista en lo suyo como él. La amistad entre Rick y Cliff, un bromance en toda regla, se mezcla con la secta de Charles Manson que aparece muy brevemente (Damon Harriman tiene más papel en la segunda temporada de Mindhunter). Tarantino da protagonismo a los hippies, consecuencia del descontento social. Siento que para Tarantino aquellos hippies son los millenials ultra de ahora (los mismos que a estas alturas denuncian que su cine es misógino). Intentaron cambiar las cosas que estaban mal, de una forma tan radical que perdieron la noción del bien y del mal, queriendo arramplar con todo para empezar de cero, una utopía. Todo mezclado con drogas, psicodelia, sexo libre y violencia. Como en Jackie Brown, Tarantino se toma su tiempo para el zambombazo final. Utiliza a personajes de la época y los recuerda a su manera, desmitificando en cierta manera al mito. Bruce Lee era un chulito, Steve McQueen (Damian Lewis), un cotilla. Si en el salvaje Oeste los hombres se defendían con sus pistolas, Tarantino se imagina ese mismo contexto para la Familia Manson. Porque Érase una vez en Hollywood (inspirada en el título de Érase una vez en América, de Sergio Leone, su director favorito) es una fábula, un sueño, un imposible, muy en la línea de Malditos bastardos. Un compendio de todo el cine de Tarantino (títulos de crédito en amarillo, ataque a los genitales, el tabaco Red Apple), y, por supuesto, sus nazis, sus vaqueros (Los odiosos ocho, Django desencadenado), sus artes marciales (Kill Bill), sus especialistas (Kurt Russell y Zoe Bell en Death Proof), sus fetichistas pies y azafatas de la Pan Am (Jackie Brown)… Y para las niñas de la secta, además de una hipnótica Margaret Qualley, de Lena Dunham (la voz de una generación también en los 60), de la televisiva Mikey Madison (Better Things), haciendo de Sadie, Dakota Fanning y Austin Butler, Tarantino echa mano de las hijas de sus protas y colegas (como cerrando un círculo): Rumer Willis, hija de Bruce Willis; Maya Hawke (hija de Uma Thurman); Harley Quinn Smith (hija de Kevin Smith). Una pena que desaproveche talentos como los de Scoot McNairy, Clifton Collins (Westworld), Victoria Pedretti (La maldición de Hill House), Sydney Sweeney (Euphoria) y Luke Perry, en su última película. En los títulos aparece Tim Roth, cuyo cameo finalmente se cortó.

Into the Dark 1x11, claves y opinión de la antología de terror de Hulu

(esta entrada se irá actualizando)

Claves y curiosidades de los 12 episodios de Into the Dark (Hulu), que se puede ver en HBO España. Todos tienen en común que están ambientados durante una festividad. Puede contener spoilers de los episodios.

Into the Dark 1x11 School Spirit


  • De qué va: un grupo de alumnos es castigado a pasar el fin de semana en clase. La leyenda dice que un tipo disfrazado de la mascota del instituto mata a los alumnos rebeldes.  
  • Curiosidades: dirige el desconocido Mike Gan, que debutará en cine con Burn. La empollona es Annie Q. (Alex Strangelove). Con Corey Fogelmanis (El sótano de má), Jessi Case (Feliz día de la madre), Julian Works (The Affair), Hugo Armstrong (el profesor, visto en Room 104)
  • Opinión: el episodio se inspira claramente en El club de los cinco, pero en formato terror, pues los alumnos se enfrentan a un asesino bastante gore. Intriga saber quién puede ser y sus motivaciones. Más allá de ver cómo y a quién mata, no aporta nada nuevo al género, los actores son bastante malos y el profesor da vergüenza ajena.