22.2.17

Crítica. Trainspotting 2, cualquier tiempo pasado fue mejor… si había drogas

Trainspotting 2 no es El padrino 2 para entendernos, pero la secuela dirigida por Danny Boyle es más de lo que me esperaba, un homenaje a aquellos supervivientes que no pueden evitar seguir siendo quienes eran.



Hace 20 años, Trainspotting nos marcó a toda una generación. Y cualquiera que la haya visto después, habrá flipado con la propuesta. Ha envejecido muy bien y da igual las veces que la veas: es magnífica siempre. Trainspotting nos descubrió a Ewan McGregor en el que es el mejor papel de su carrera y a Jonny Lee Miller, algo más que el marido de Angelina Jolie en aquel momento. Trainspotting es al cine lo que un chute de heroína al yonquie: de un subidón acojonante, excesiva, adictiva, con una banda sonora que enloquece, con secuencias imborrables como el viaje a través del váter, una oda delirante a la bajada a los infiernos en una década en la que triunfó el grunge, con Kurt Cobain “suicidado” y la bajona existencial a lo Nirvana. El efecto de la droga. ¿Era posible dejar de correr en algún momento?

La secuela de Trainspotting viene a demostrar dos cosas: 1) que nunca se deja de correr si siempre huyes de algo y 2) que la gente no cambia, lo que cambian son las adicciones.

Trainspotting 2 funciona muy bien a nivel nostálgico. Más allá de los flashbacks. Renton sigue corriendo, pero lo hace encima de una cinta en el gimnasio. Ya no alucina buceando a través del inodoro, si no que se sienta en él a reponer fuerzas. Renton está limpio, pero regresa a Edimburgo y todo vuelve a comenzar de nuevo. Renton ejerce en la secuela de catalizador para que los demás personajes reaccionen como lo harían a un chute. Sick Boy -que ahora se llama Simon sin más- le debía una. Begbie no atiende a razones. Spud le pone el punto cómico al asunto, aunque nos compadezcamos de él. En mayor o menor medida todos han salido adelante, dejando atrás los colocones, y no todo el mundo puede decir lo mismo. Son supervivientes, pero vuelven a caer en las redes de la delincuencia. Ninguno, sin embargo, ha llevado una vida normal. El pasado marca, normal que regresara en algún momento. No han pasado página, y esta idea me parece un buen punto de partida.

Renton protagoniza de nuevo un monólogo de esos que remueven por dentro: ¿Quiero ser quien creo que soy? ¿Cuál es mi herencia, qué quedará de mí, tras mi muerte? Es un cuarentón ahora, vendiéndole la moto a una chavala joven con sus argumentos. Mientras Renton ha salido adelante, Begbie está anclado en el pasado. Es una pena que Diane (Kelly Macdonald) no tenga más papel, pero el protagonismo femenino recae en Veronika, un nuevo personaje, con una trama bastante sórdida.

Danny Boyle, y esto es lo que me engancha absolutamente a la película, se esfuerza no sólo por introducir estos guiños, reinventándolos en nuestra época, si no también por mantener ese pulso visual en el que los detalles eran tan sumamente hipnóticos. La película está llena de guiños psicotrópicos y pequeñas alucinaciones, con el uso de nuevas tecnologías y una banda sonora que remite en ocasiones a la original para comparar dos periodos diferentes. No cambiamos, no, que nos hemos hecho viejos y esto es así y no hay más.

Lo mejor de Trainspotting 2 es la realización, las interpretaciones y haber tenido los huevos de reinventar el mito 20 años después.

Lo peor de Trainspotting 2 es la comparación con la original,
algunas lagunas en el guión (las cárceles/policía de Edimburgo son de traca) y lo forzado de algunas situaciones (el rollo de la venganza y la traición).

Trainspotting 2 se estrena en España el 24 de febrero.

21.2.17

Crítica. Órbita 9, Clara Lago y Álex González, amor retro-futurista

¿Una película de ciencia-ficción en español? Seguramente, de primeras, nos choque que se haga un producto que mira a las estrellas con dos actores españoles. Me da la sensación de que hay cierto prejuicio contra el género ci-fi made in Spain. ¿Qué nos vas a contar que no sepamos ya? Y nos ponemos directamente a comparar. Ocurrió, así que recuerde, con Autómata, con Antonio Banderas, con la que se ensañaron y, a mí, hasta me pareció entretenida.


En Órbita 9, los ojos gigantes de Clara Lago ocupan la pantalla, se ha puesto fibrosa y saca unos músculos que cuidadín. Helena, su personaje, forma parte de un experimento científico del que ella no sabe nada. Lo que parece ser un filme ci-fi (que es lo que más me gustaba) da un giro cuando se transforma en un thriller romántico con la entrada de Álex González que bien podría haber hecho de robot y nos lo hubiéramos creído. Bajona. Hatem Khraiche firma un drama retro-futurista que habla de la supervivencia del ser humano ante su inevitable autodestrucción. Hay ciertos guiños sutiles a ese futuro, como el cameo de Belén Rueda que se oculta tras un avatar de lobo. [Y qué curioso (no sé si está hecho aposta) que Helena coma unos fideos chinos que se parecen sospechosamente a los que anuncia Dani Rovira xD] Cuando entra la acción y el villano de libro, ya he desconectado. Eso sí, el final es un punto.

Órbita 9 se estrena el 7 de abril.

[con spoilers]

Muestra Syfy Cine Fantástico 2017, con el preestreno de Logan y Kong: La isla Calavera

La edición número 14 de la Muestra Syfy de Cine Fantástico tendrá lugar entre el 2 y el 5 de marzo en el Cine de la Prensa de Madrid.


En la presentación de la muestra pudimos ver Múltiple, la última película de Shyamalan de la que hablé aquí. Leticia Dolera presentó el póster de la Muestra y adelantó algunas de las películas que podremos ver (actualizo), como Logan (que abrirá la muestra) y que se estrena el viernes; Raw, 31 (de Rob Zombie), Pet o la española Stop Over in Hell (viernes con parte del equipo). De las más llamativas, Crudo y Your Name, el anime más visto en Japón en su historia. Cerrará la Muestra Syfy Kong: La Isla Calavera, que se estrena el 10 de marzo en cines. 

Por días. 
Viernes. Worry Dolls, Seoul Station, 47 Meters Down (premiere mundial), Stop Over in Hell.
Sábado. The Good Neighbor, I am Not a Serial Killer, Pet, 31.
Domingo. Lake Bodom, Your Name, Crudo, Kong.
Para niños. La vida de Calabacín, La historia interminable.

El bono cuesta 40 euros, y cada sesión, 4. Para la inauguración se entrará con invitación o con el bono. Una parte del aforo de la sesión infantil de Syfy Kids se pondrá también a la venta, por un precio de 3 euros por persona. Más info.

Muestra Syfy 2016.

20.2.17

Crítica. La La Land, y bailaré sobre tu tumba

(con spoilers de la trama) He tardado en ver La La Land por diversas circunstancias que no vienen a cuento. A pesar del hype y de los premios, mis expectativas eran las justas. Adoro los musicales clásicos y me llamaba la atención qué podía hacer un director joven con lo que parecía un homenaje a otra época con el que ya había logrado emocionarme la oscarizada The Artist (y en blanco y negro).


19.2.17

Riverdale 1x4 Lolita, West Side Story y un beso gay (easter eggs)

The Last Piscture Show, además de hacer referencia a la película de Peter Bogdanovich, habla de la última película que verán los chavales de Riverdale al cerrar el autocine Twilight (Crepúsculo), que no es otra que Rebelde sin causa, con James Dean. Una peli que sugiere Betty, pero luego Betty ni aparece.

Jughead tiene un póster de The Bad Seed - La mala semilla (1956).

Es una lástima que Riverdale falle en algunas subtramas (como la de la profesora y Archie), porque está llena de guiños cinéfilos que se mezclan con las tramas y de sorpresas en sus cameos. Si hablamos de rebeldes sin causa aparece el típico grupo de malotes con cazadoras de cuero, muy a lo West Side Story-Grease.

WEST SIDE STORY
Pero, ¡sorpresa! el más gallito le come la boca a Kevin, el mejor personaje de Riverdale, con permiso del grupo de bitches cuando se juntan. El tal Joaquin no tiene nada que hacer con Kevin, recordemos, hijo del sheriff. Ya tenemos un Romeo y Julieta (Joaquin es hispano, además) como en West Side Story. Y más enredo.

LOLITA
El autocine hace referencia a Grease, memorable cuando Danny intenta meter mano a Sandy, pero también a Lolita, pues una de las primeras escenas de la polémica película de Stanley Kubrick sienta en el coche en un autocine al protagonista entre su casera y la hija de ésta, Lolita, la adolescente a la que no quita ojo.

Cuando la profesora se las pira de una vez por todas (aunque lo dudo), hay un guiño evidente a Lolita, cuando se baja las gafas en forma de corazón, que une la mítica imagen del póster con la primera vez que el prota ve a la niña en bikini en el jardín de la casa. Miss Grundy no vuelvas.


EL CAMEO

El cameo vintage llega de la mano de Skeet Ulrich (Scream, la serie Jericho), el cabecilla de los macarras South Side Serpents, que resulta ser el padre de Jughead. Gracias a que se cierra el autocine, descubrimos que Jughead dormía allí en un catre. Es tan nómada como su padre parece dar a entender.

Más curiosidades sobre Riverdale.