20.4.22

Cuando creíamos que los anuncios de tabaco molaban (publicidad vintage)

Hubo un tiempo en el que los anuncios de cigarros querían animarnos a fumar. No se veía mal y había mucha competencia entre las marcas. Estas campañas solían aparecer a toda página en las revistas lifestyle, porque fumar molaba un montón. E aquí algunos de estos ejemplos de los años 90, con los que hoy en día podemos flipar mucho.

La marca Salem como si fuera un refresco. El frescor sin límites, mentolado.


Lucky Strike se dedicó a hacernos creer que era el tabaco de los malotes, las cajetillas como prueba de las fechorías de un ladrón. Si fumabas Lucky y robabas no te pillarían nunca.


Además de ladrones, los que fumaban Lucky Strike también eran jugones, truhanes que se jugaban los fajos de dólares al billar. Si fumabas esta marca tenías buena suerte, claro.


Lo del Camel Light también tenía su punto absurdo, pues aquí el caballero estaba de relax, como si se hubiera fumado un cigarro de la risa y estuviera todo relajado en el sofá. Con los pies descalzos, claro.


¿Perderme algo bueno? Ponte al día. Winston colocaba a una mujer en el medio de dos hombres sonrientes, pero ella no fumaba sino que se tomaba un café. Porque "el sabor de lo genuino" podía ser tanto un buen café como un cigarrito.


Y lo de Lark siempre me sorprendió. No sé a quién le puede apetecer fumarse esto cuando le ves el alquitrán, aunque lleve triple filtro. Una campaña regulín.



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