17.1.19

Homecoming, cuando Julia Roberts recordó Titanic

Julia Roberts no volverá en la segunda temporada de Homecoming. Sam Esmail (Mr. Robot) ha contado que la historia será completamente nueva (al estilo The Sinner, entiendo, espero que para mejor). Esta entrada contiene spoilers de la trama.




Homecoming es una serie que vi tarde y eso que lo que hace Sam Esmail me interesa todo. Julia Roberts no me acababa de convencer, ni el tema soldado. Lo primero que me llamó la atención fueron los pelos de ella, su cara de esfinge y juego de piernas, cuando trata en sus terapias a estos soldados que regresan del frente con ciertos problemas. Estas conversaciones a dos me engancharon, también que jugara con diferentes tiempos (en 2018 y 2022), el pasado en una empresa algo dudosa y el presente, tras dejar el trabajo, sirviendo mesas como camarera en Fat Morgan's. Sam Esmail juega con las imágenes, parte la pantalla y, cada vez que volvemos al pasado, la pantalla se hace más pequeña. Al final de cada episodio, la escena continúa con las letras sobre la imagen en movimiento, como si pudiera ocurrir alguna cosa más. No ocurre nunca, excepto en el último episodio donde se esconde una escena postcréditos. En el inicio, sabemos que pasa algo turbio. No sabemos cuál es la finalidad del programa en el que trabaja Heidi (Julia Roberts), ni que hace una mujer tan cualificada resignándose a trabajar en un restaurante sirviendo mesas.

Kate se olvidó de Leo, eso es así.

Me encanta que cuando pienso en Homecoming pienso en Titanic. En una escena memorable, el soldado Walter Cruz (interpretado de forma magnífica por Stephan James) le cuenta una anécdota divertida sobre la película con DiCaprio y Kate Winslet a Heidi. Una broma que le gastaron a un soldado haciéndole creer que habría secuela. En otro momento, Heidi retoma este relato, pero Walter ya no lo recuerda.

Qué darías por quitarte un mal rollo de la cabeza, pero que te dejen elegir.

Homecoming habla de un experimento para olvidar, como ya hiciera Michel Gondry en ¡Olvídate de mí! En aquella película, se evitaba así sufrir por amor, olvidar a alguien que no te correspondía. En Homecoming, la amnesia contiene una motivación egoísta. Lo de menos es la persona, si no el bien que hará esa persona si olvida sus traumas y vuelve, de cero, al campo de batalla. Los seres humanos como robots (Mr Robot, Sam). Gentuza total, como Colin (Bobby Cannavale) el jefe estereotipado de Heidi que usa su desmemoria para sonsacarle información, siéndole infiel a su mujer. Este hombre tendrá que volver en la segunda temporada, vista su última decisión en la escena post créditos.

Julia y Dermot en 1997 se reencuentran dos décadas después. Él también acaba harto de ella.

Hay escenas memorables, como la señora que se muere en el restaurante, al que acude cada día para no quedarse sola en casa. Y reflexiones muy agudas, como la decisión última que toma la propia Heidi para no tener más remordimientos sobre su cabeza. En realidad, aquí la amnesia inducida recuerda a otros momentos que hemos vivido últimamente en otras series, donde la demencia es un protagonista más, creando situaciones surrealistas, pero que son reales como la vida misma. La propia Sissy Spacek, que hace en Homecoming de madre de Julia Roberts, protagoniza uno de los mejores episodios que haya visto, en la serie Castle Rock. Por cierto, que ver 20 años después de La boda de mi mejor amigo, de nuevo juntos a Julia Roberts y Dermot Mulroney también tiene su punto.

Sólo espero que en la segunda temporada veamos las consecuencias de esa droga distribuida por medio mundo. Porque olvidar los recuerdos es dejar de ser poco a poco uno mismo, un horror.

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