1.10.18

The Sinner, una antología que deja de tener sentido con esta segunda temporada

(opinión de la segunda temporada de The Sinner, sin spoilers)

La segunda tenporada se estrena en España en Netflix el 9 de noviembre.

Intentan darle sentido a un laberinto metafórico pero lo que les sale es un churro de temporada.

Si la primera temporada de The Sinner con Jessica Biel me pareció uno de los mejores thrillers de 2017, esta segunda entrega, digámoslo ya, es una señora tomadura de pelo. El primer episodio es calcado al de la primera temporada, con un suceso inesperado, algo tan chocante como el asesinato cometido, presuntamente, por un niño. El actor que lo interpreta, lo siento mucho, me pone de los nervios. Tiene cara de viejo y un gesto de permanente susto. Te da igual las pistas falsas que te pongan, tiene que ser un criminal sí o sí. Una duda menos.

En la primera temporada de The Sinner, recordemos, el detective del caso era Bill Pullman, que aquí regresa, con la misma mirada intensa del que sabe más que nadie pero se guarda la información. Con Jessica Biel la cámara se centraba más en ella, pero ahora entre el niño y Bill Pullman hay escenas que son realmente descacharrantes (sin pretenderlo) por el cruce de miradas entre ambos personajes. El detective es el único que sabe que puede (y debe) ayudar al niño, recela de todo y lo muestra con unos ojos semicerrados como si hubiera mucho humo en la habitación. Pullman lanza su mirada acero azul jubilado y el niño le responde con su cara acongojada. Este ping pong de miradas es un suplicio.

Para elevar un poco la serie, porque con estos dos poco se puede hacer, nos cuelan a la gran Carrie Coon, vista en The Leftovers y Fargo. Aquí es la supuesta madre de la criatura, líder de una pequeña secta que guarda una gran piedra como si fuera su dios. Y aquí empieza el descalabro porque ni Carrie Coon (que ya sabe lo que es una secta en The Leftovers y ser policía de pueblo en Fargo) puede con esto. Hay una policía negra lesbiana que no da pie con bola, pero que cree en el detective que, para más inri, es amigo de su padre (blanco). El personaje de Carrie Coon demuestra tener ciertos poderes psíquicos (que no sobrenaturales) que no sabemos muy bien a cuento de qué.

Todo es una maraña al comienzo de la temporada que se supone, el espectador debe de desenredar, pero es todo tan obvio que me pregunto si habrá algo más. El cuerpo de policía del pueblo, en concreto, el jefe de la chica, que conoce los movimientos de la secta, parece no querer colaborar. El líder original de la secta escribió un libro con el laberinto como metáfora que podría ser la clave. Olvídalo. No van por ahí los tiros y todo se reduce a un crimen típico de una película de sobremesa. Me vi los ocho episodios, pero en qué hora. Una tercera temporada ya no me la cuelan. Moraleja: dejen de hacer antologías donde no hay nada que contar.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Pues a mi me encantó y la historia me pareció incluso más interesante que la primera... para gustos los colores supongo! Lo único que me quedó un poco descolgado fue la historia del fundador de la secta. Se marchó sin más? Lo mató Carrie Coon? Antes de que él se vaya ella le lleva un té con cara sospechosa... Yo sinceramente interpreté que se lo había cargado por el bien del grupo. Y en cierto momento también parecía que el padre del niño iba a ser él, pero después eso se quedó sin resolver también.

Anónimo dijo...

A mi también me decepcionó esta temporada. No tengo ni idea de si la eleccion del actor preadolescente con aspecto de viejito fue intencionada, pero me echaba para atrás a la hora de empatizar con el personaje. Sin embargo, el chico transmite con éxito el desconcierto y espanto de su situación, teniendo en cuenta el aislamiento social en que ha crecido.
Me gusta la presencia entre soñolienta y atormentada de Bill Pullman aunque su expresión facial no haya cambiado desde que intervino en Lost Highway de Lynch. Me gusta que sus ojillos parezcan burlones mientras la situación es dramática. Y me gusta su barbuda madurez.
El argumento naufraga antes de la mitad de temporada. Pensé que el chaval era hijo del líder desaparecido; que lo quería como sacrificio al pedrusco; que todo el pueblo estaba en el ajo; yo que sé....
Carrie esta convincente incluso cuando no se sabe por donde tirar.