15.8.14

Ranking películas de cárceles donde los presos se escapan (y series de televisión)

(subida originalmente el 04.01.14, esta entrada se irá actualizando)

A raíz del estreno de Plan de escape, dirigida por Mikael Häfström, revisé algunas de las películas imprescindibles de cárceles donde los presos intentan escapar. Aquí hablo de 25 de ellas.



En la película protagonizada por Sylvester Stallone y Arnold Swarzenegger se comenta que el éxito de una fuga depende de tres reglas clave, que no hay escape posible sin a) conseguir los planos u organización de la cárcel b) conocer las rutinas y c) contar con apoyo de dentro o fuera. Una teoría infalible hasta Plan de escape. Ray Breslin, interpretado por el incombustible Sylvester Stallone, es un tipo capaz de torear cualquier encierro, ya que es el cerebrito que diseña las prisiones. Si en la primera temporada –la única que merece ser recordada– de la serie Prison Break (2005-09) el arquitecto de la cárcel, Michael Scofield, en la que estaba encerrado su hermano se tatuaba los planos en su cuerpo dejándose atrapar para ayudarle a escapar, en Plan de escape, la habitual hazaña peliculera se convierte en un imposible.

Además series de televisión con cárceles.


Como en otras ocasiones  –veáse Encerrado (John Flynn, 1989) o Tango y Cash (Andrey Konchalovskiy)–, a Sly le tienden una trampa. Contratado para comprobar la seguridad de una cárcel es, sin embargo, secuestrado y confinado en ella como un preso más. Un infierno mayor para alguien que no ha cometido delito alguno. “Es el infierno y quiero que lo disfrutes”, le decía el alcaide  de la oscura Gateway, Donald Sutherland, en Encerrado. La historia se repite en La Tumba, como llaman a este inexpugnable penal, donde están aislados los criminales más indeseables y al frente encontramos a un director (Jim Caviezel) igual de canalla que aquél. El premio al guardia más sádico se lo lleva Vinnie Jones.


Si en Encerrado Sly aprendía a que “El cuerpo está en la cárcel, pero tu mente puede estar en cualquier otra parte”, en Plan de escape no hay tonterías que valgan. Por eso, no le queda otra que aliarse con otro interno, Arnold Schwarzenegger. Y es que en pareja, y qué pareja, Sly funciona mucho mejor. Ver de nuevo a estos dos, después de Los mercenarios, confirma la gran química que hay entre ellos cuando se trata de enfrentarse a la injusticia. No es la primera vez para Rambo, que el mismo año en que estrenaba Encerrado volvía a la cárcel de Tango y Cash (1989). Aquel simpático mecánico de coches era aquí un elegante policía de Los Ángeles en constante pique con otro poli, con el pelazo y la actitud macarra de Kurt Russell. Ambos, sin perder nunca la risa floja, eran incriminados con pruebas falsas instigadas por un delincuente con la mandíbula de Jack Palance. “Nunca meten a los polis con los presos comunes”, se jactaban. Pobrecitos.



Para Schwarzenegger, que interpreta a Emil Rottmayer, un enigmático preso, tampoco es la primera vez. En Perseguido (Paul Michael Glaser, 1987) la causa para que su personaje participe en un juego televisivo mortal nace de una fuga a cascoporro. Las rejas son sustituidas por collares que explotan, un recurso sobreexplotado en otros filmes como la entretenida Peligrosamente unidos (Lewis Teague, 1991), en la que Rutger Hauer y Mimi Rogers huían, inevitablemente, en pareja. Una variante la encontramos en Cara a cara (John Woo, 1997) con las botas magnéticas que inmovilizan a Travolta/Cage. El tono chulesco de Sly & Arnie, pareja cómica donde las haya, por ver quién es el que mea más lejos continúa. “No pareces tan listo”, le espeta Arnie a Sly cuando éste le explica que se dedica a fugarse. En medio de una pelea para desviar la atención de los guardias, Arnie exclama mientras aguanta sus golpes: “¡Pegas como un vegetariano!”. Estas artimañas no evitan, es más, provocan, que el alcaide descubra su plan de fuga. Predecir la huida es, de hecho, una de las claves de cualquier filme ambientado durante la guerra.


En Evasión o victoria (John Huston, 1981), el propio Sly acumula cinco intentos de fuga incluso antes de llegar al campo de prisioneros; el récord, sin embargo, lo ostenta el Steve McQueen de La gran evasión (John Sturges, 1963) con nada menos que 18 –en Papillon (Franklin J. Schaffner, 1973), lo tendría más complicado, pero tampoco se resignó. Un mantra: “El deber de cualquier oficial es fugarse”. Estos especialistas en fugas lo son también del detalle. Si en Evasión o victoria, Sly descubre que hay menor vigilancia cuando los presos se duchan o en La gran evasión, McQueen, que hay un punto muerto en la alambrada, en Plan de escape, Sly & Arnie sólo pueden liarla con un motín a lo Celda 211 (Daniel Monzón, 2009), por todo lo alto.   

    
Todo es excesivo si hablamos de dos de los actores más blockbuster de la historia. Sly se mofaba ya en Tango y Cash de la fuga de las fugas –“¿Qué crees, que voy a escaparme con una cuchara y tú mordiendo los barrotes?”– vista con Paul Newman en La leyenda del indomable (Stuart Rosenberg, 1967); con Clint Eastwood en Fuga de Alcatraz (Don Siegel, 1979) y con Tim Robbins en Cadena perpetua (Frank Darabont, 1994). En Plan de escape, en efecto, Breslin tiene que ingeniárselas de otra manera. No hay paredes ni barrotes ni casi suelo. Los presos se hayan a la vista, en cubículos de cristal, tal vez inspirados en los de Oz (1997-2003) –también los vemos, de plástico, en la saga X-Men–, la considerada mejor serie carcelaria de la televisión (que está sufriendo un revival gracias a Orange is the New Black, la brillante apuesta con mujeres entre rejas de Netflix).


Imposible, por tanto, dar un paso en falso. Para más inri, en Plan de escape se desconoce la ubicación de La Tumba. Al menos en la futurista prisión de MS1: Máxima seguridad (J. Mather, S. Leger, 2012) sabíamos que estaba en el espacio. Aquí, ni eso. Como si de El experimento (Das Experiment, 2001), de Olivier Hirschbielgel, se tratase, La Tumba se les ha ido de las manos y Breslin descubre pronto que la seguridad de la cárcel es enorme porque se fundamenta en sus propias teorías. Cazador cazado. Peor aún. Como ocurría con la isla de Manhattan transformada en una gigantesca penintenciaría en 1997: Rescate en Nueva York (John Carpenter, 1981), el que entra en La Tumba no sale.

“Hay que arriesgarse para conseguir lo que uno desea”, repetía Clint Eastwood en Fuga de Alcatraz. Con el mismo objetivo, obsesivo y enfermizo, tal como salía, entraba el Jim Carrey de Phillip Morris… ¡Te quiero! (G. Ficarra, J. Recqua, 2009), que no se cansaba de intentarlo… por amor (a Ewan McGregor). Sly &Arnie van a hacer todo lo posible por salir de La Tumba, lo más parecido a esa isla de Alcatraz –vista en numerosos filmes: El hombre de Alcatraz (1962), de John Frankenheimer, con Burt Lancaster; Homicidio en primer grado (1995), de Marc Rocco, con Kevin Bacon; La Roca (1996), de Michael Bay, con Sean Connery– que haya podido inventar el hombre. No lo tendrán tan fácil como el patriarca de la serie Arrested Development (2003-2013) o el trío calavera de Bajo el peso de la ley (Jim Jarmusch, 1986), pero nada ni nadie podrá detener a estos dos veteranos armados hasta los dientes.

[Reportaje publicado en Cinemanía]

A partir de aquí espoilers de Plan de escape
La peli se deja ver porque los dos actores cuando se juntan son capaces de decir muchas chorradas, como si estuvieran viviendo un eterno enfrentamiento. La acción transcurre dentro de esta cárcel que está situada en un barco, vamos, una Alcatraz de la que es más que imposible salir. En ella meten a Sly porque está construida en base a sus diseños, así que sería el único que realmente podría escapar de allí. Le contrata Suasi, a través de su hija, para que saque de allí al propio Suasi. Típica peli sin muchos diálogos, donde estos dos mazados las dan y las toman. Entretenida. 

Actualizo con más películas:
http://yonomeaburro.blogspot.com.es/2014/08/critica-guardianes-de-la-galaxia-macarra-del-espacio-futurama.html

Guardianes de la galaxia (2014), de James Gunn. Chris Pratt y compañía son encarcelados y de allí intentarán escapar gracias a las artes de Rocket (el que parece un tejón). Mi crítica de la peli.




Éstas con algunas series de televisión ambientas en cárceles o algunos de cuyos episodios transcurren en prisión. Dead Boss, Porridge, Oz y Women in Prison. Debajo, Arrested Development, House, Me llamo Earl, Prison Break y Bad Girls.


The Good Wife, en su sexta temporada Cary va a la cárcel. No veíamos esta situación desde el inicio de la serie con Peter.

En Baskets, en la segunda temporada, Baskets acaba en chirona por haberse colado en una casa con un grupo de payasos callejeros.

4 comentarios:

Reb dijo...

Si hablamos de series+ cárcel me falta una mención especial para el final de Seinfeld :)

Mariló García dijo...

ese final HORROROSO. Ojalá no hubiera sido así.

Syriza Podemos dijo...

al final todos a la carcel que es donde parece que mejor se vive, o de funcionarios de prisiones http://oposicionesprisiones.es

diego retamar dijo...

hay una pelicula q ya tiene muchos año que en final el protagonista va caminando desde la carcel a un helicoptero y ahi lo matan, en ese momento el helicoptero hace una toma aerea y termina. si alguien se da cuenta con tan pocos detalles del nombre d la pelicula le agradesco.