20.4.18

Killing Eve: insólita comedia negra protagonizada por mujeres

En Killing Eve (BBC América, la emite en España HBO) una detective (Sandra Oh, Anatomía de Grey) se enfrenta a una serial killer (Jodie Comer) que irá tras ella. De la creadora de Fleabag.


(opinión sin spoilers)


Killing Eve es la The Good Fight de los thrillers policiacos. Las mujeres mandan, tanto en el lado oscuro –con una psicópata llamada Villanelle que riete tú de Hannibal– como en el lado de los buenos, con la Eve del título, una mujer policía intuitiva con sus pequeños defectos (como comer malamente al estilo de la Brenda en The Closer). Llega firmada por la creadora de Fleabag, Phoebe Waller-Bridge, que sabe apreciar una vez más la amistad entre mujeres y el apoyo entre colegas del mismo sexo.

Aunque ambas están a la sombra de un jefe hombre, pronto se deshacen de ellos. Ellas son más listas e independientes. La detective de rasgos asiáticos, además, tendrá el apoyo de otra mujer, más veterana (Fiona Shaw), y la ayuda de una colega negra (Kirby Howell-Baptiste), algo que completa la mezcla multirracial e intergeneracional de esta ficción televisiva de BBC America, que transcurre en Londres, pero va saltando a otros países, dependiendo de dónde mate la serial killer que lo lleva haciendo nada menos que una década.

Los demás hombres que las acompañan son buenas personas, de esos tipos que te gustaría conocer siempre. El marido polaco de Eve al estilo del de Allison en Medium (Owen McDonnell), que la espera, la comprende, la acepta tal como es aunque le ayude a mejorar. El breve noviete español de ella, ese vecino que la ama a primera vista, aunque no la conozca de nada. El colega veterano de Eve (David Haig), con el que mantiene una curiosa relación de amistad donde fluye la plena confianza. El jefe de la asesina, que la controla como si fuera un padre, entre el temor y la admiración.

En Killing Eve la asesina sonríe mientras mata y disfruta del sufrimiento, pero siempre con un toque chic en su vestuario y una frialdad propia de alguien que no empatiza con nada, tan guapa y frágil que parece indefensa, una estrategia que le sirve para acercarse sin problema a sus víctimas. Es capaz de tirarle un helado a una niña simplemente porque la mira, de escuchar música clásica mientras se hace la muerta o de reírse de su vecina anciana que la tiene un poco calada. Sus asesinatos son impecables. Si le clava un punzón en el ojo a uno, no lo vemos, no vemos la sangre,  porque Killing Eve es en realidad una comedia negra insólita, en la que juega más la imaginación del espectador que la violencia explícita, que te engancha por su rapidez en la propuesta, con escenas que se suceden y que van mostrando las diferencias entre ambas mujeres en paralelo.

La gran incógnita de Killing Eve es saber quién es esta asesina y por qué lleva matando tanto tiempo. Por qué mata. Cómo le eligen a sus víctimas porque ella es sólo una máquina de matar, una mandada, un peón. Es cierto que le gusta matar, se insinúa que lo haría gratis, pero hay alguien detrás, una organización, ¿el gobierno? ¿La entrenaron para matar? ¿Por qué la policía parece que no quiera atrapar a la asesina y se tenga que montar un equipo en paralelo?

He de decir que, aunque ésta es la base de la trama creada en sus novelas por Luke Jennings, a mí lo que más me engancha es la forma de matar de ella, tan cruel como hipnótica, y cómo la detective lidia con sus propias manías y la relación con aquellos que le rodean. 

CON SPOILERS


Episodio 1x3. Me sorprende que el colega veterano de Eve muera asesinado por Villanelle. Me gustaba mucho como personaje. Lloro.
Episodio 1x4.  El asesinato del amigo da pie a que Eve quiera directamente vengarse de Villanelle matándola, otro giro de tuerca que me parece una genialidad.

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