31.12.17

The Sinner: la amnesia de Jessica Biel, protagonista de uno de los mejores thrillers de 2017

Es lo que tiene la era Netflix, que ante tanta producción algunas ficciones televisivas pasan desapercibidas. Le pasó a Ozark y también ahora a The Sinner. No sólo redescubre a Jessica Biel en un papel dramático y nada fácil (o al menos alejado a lo que nos tenía acostumbrados), si no que plantea un thriller intenso, cuyas piezas hay que ir encajando y que no encuentra solución hasta el final. Desde la intro (que también ha utilizado otra serie de la cadena, Dark), el espectador se enfrenta al famoso test de Rorschach. Algo hay dormido en el subconsciente de la protagonista, nos indican los creadores.

Sin desvelar mucho más, lo único que nos explican de esta mujer es que, aunque parece tenerlo todo (está casada, con un hijo, trabaja en la empresa familiar) no es feliz. No le resulta fácil mantener relaciones con su marido, se queda como hipnotizada mirando el papel de la pared y cuando se mete en el agua en la playa es como si quisiera suicidarse allí mismo. De repente, una escena inesperada rompe la aparente calma. Y aquí arranca el thriller.

Los flashbacks nos irán contando más sobre su familia, sobre quién es esta mujer y por qué hay una canción que parece sumirla en una especie de trance. Aunque la trama, en ocasiones, juega demasiado con el espectador, te crees todo lo que le va ocurriendo al personaje de Jessica Biel, con el típico detective que desconfía (Bill Pullman tal vez sea lo menos convincente por sus caras de sabiondo), la localización idílica en la que, efectivamente, parece que no ocurre nunca nada, y esa mezcla siempre atractiva que resulta de la combinación entre la educación fanático religiosa y las desviaciones sexuales. Uno de los thrillers de 2017 que me vi del tirón como no podía ser menos.

Opinión con spoilers de The Sinner 

Todos en The Sinner son, eso, pecadores. No sólo ella. Al detective le va el sadomaso con una prostituta. El padre de la protagonista le era infiel a la madre loca con una vecina. Las dos hermanas harían cualquier cosa (también pecar) con tal de sacarse un poco de pasta para poder huir de esa casa ultrareligiosa.

Lo mejor de la serie es que provoca en el espectador continúas teorías falsas. Cuando el personaje de Jessica Biel mata al chaval de la playa, piensas que ese tipo ha hecho algo malo, pero no sabes qué tipo de conexión tendrá con ella. El detective investiga todas las pistas y cree en ella. Efectivamente, ella es la asesina y se declara culpable, pero todo apunta a un brote psicótico o a algo relacionado con el pasado que resurge gracias a una canción. Lo peor de The Sinner es que se apelliden Tannetti, algo que me saca del drama porque me recuerda a los payasos Toneti. Por lo demás, mientras Jessica Biel, desde entonces, permanece en la cárcel, será el detective el que nos vaya guiando por el puzle, sumando a esto los flashbacks que ella va recordando.

Al principio, se juega con la mentira de la acusada, pero cuando la trama se encarrilla y descubrimos que ella se rebeló contra una madre fanática y quiso hacer feliz a su hermana enferma sacándola de marcha se abre otra puerta a nuevas preguntas. ¿Dónde está la hermana? Y éste es el fallo que le veo a la serie, porque con unos padres tan estrictos y pesados con su hija, no es normal que ésta desaparezca y ellos no hagan nada. La hermana enferma muere follando, es un accidente, algo turbio, sí, porque el personaje de la Biel estaba enrollándose al lado con dos tíos a la vez, pero no es ningún crimen. El chico que está con la hermana es el que resulta asesinado en la playa.

El personaje de Jessica Biel no se venga por eso si no porque el padre de este chaval, un médico reputado, es el que entierra a la hermana en el bosque, y a punto está de matarla a ella también. Pero la socorre, la droga, la hace pasar por yonkie y acaba recuperándose, olvidando todo lo que ocurrió en aquel club. Cuando su hermana muere sonaba la misma canción, recuerda el papel de la pared, etc. Por un momento llego a pensar que en el club había algún tipo de mafia relacionada con la prostitución, pero nada que ver.

El crimen en The Sinner lo ejecuta una sola persona, un padre que intenta encubrir la muerte accidental de una chica y salvar la reputación de su hijo. The Sinner habla de la codependencia que pueden ejercer algunas personas sobre nosotros y de la sobreprotección de unos padres que, al contrario, empujan al hijo a rebelarse, provocando consecuencias inesperadas, como que las hermanas se besen (incesto), o que acaben de fiesta sin pensar en nada más. Insisto que no me vale que la policía no investigase la desaparición de la hermana porque nadie lo denunció.

Menos mal que ahí estaba el detective pesado para tirar de la manta, otro que se involucra a tope porque también tiene ese sentimiento de culpa desde niño. Para él ella es la hija que nunca tuvo; lo mismo para ella: el detective actúa como debiera hacerlo un padre. La última escena es el detective mirándose las uñas negras, ésas que le pisaba la puta para sentir dolor. Ése es el secreto, el sentirse pecador, el pecado. Destaco el episodio 7 porque es todo él un flashback y que la resolución del enigma ocurra cuando sólo quedan 25 minutos para que acabe la temporada. Bravo.

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