19.8.17

Room 104: los cuentos cortos (y previsibles) de los hermanos Duplass

(subida originalmente 29.7; esta entrada se irá actualizando)

En esta entrada comentaré los episodios de Room 104, nueva serie de HBO de los hermanos Duplass.
Hoy episodio 4 Sabía que no habías muerto (I Knew You Weren't Dead). 

Mi ránking de episodios de mejor a peor: 2>1>3>4


Personalmente, los relatos cortos en televisión me enganchan. Me vi, al menos que yo recuerde, los tres primeros volúmenes de Alfred Hitchcock presenta… en dvd y en YouTube me he hecho algún que otro bingewatching de antologías como las de La dimensión desconocida (The Twilight Zone) y sucedáneos. Hasta Shyamalan estaba detrás de producir una nueva tanda de Cuentos de la cripta. Por no hablar de los últimos Black Mirror

La primera diferencia con Room 104 es que esta antología no necesariamente está conformada por historias de terror, ya que las hay dramáticas y cómicas. Tienen en común el elemento misterioso y su corta extensión, pero el origen del enigma recae en un escenario común, en este caso, la habitación de un motel por la que pulularán diferentes personajes (un poco lo que hizo Quentin Tarantino en Four Rooms, 1995).

Al abrir esa puerta del motel (un guiño a la puerta que volaba en el espacio de La dimensión desconocida) arranca una nueva historia.


¿Es la dichosa habitación la que provoca el extraño efecto en sus ocupantes, al estilo del enigmático hotel de El resplandor? En efecto. Recordemos la habitación 237, de la que tomó nombre el magnífico documental (Room 237) sobre la película de Kubrick.

Los hermanos Mark y Jay Duplass, conocidos como actores por Togetherness y Transparent, respectivamente, producen estas 12 historias, en las que veremos caras conocidas como las de James Van Der Beek (ep. 2), Orlando Jones (ep. 3) o el mismo Jay Duplass (ep. 4). Se echa en falta más cameos de nivel.

Episodio 1 Ralphie
En la primera de ellas, Ralphie, una niñera cuida del hijo de un tipo que parece tener un gemelo diabólico. La niñera no sabe nada de nada, pues el padre sale zumbando por la puerta y se queda con el niño desconocido. Si hubiera sido un adulto, ni de coña esperas a que salga del baño para no saber qué te vas a encontrar, pero es un niño, y, claro, pobrecito. Pero ya lo dijo Chicho Ibáñez Serrador, Quién puede matar a un niño (1976). Como el chaval de El resplandor, éste también parece tener un amiguito siniestro (no habla con su dedo, pero sí lo hace en el baño con su supuesto doble malvado).

La niñera flipa, tanto como nosotros, pero como no hay mucha historia que contar los Duplass se desvían brevemente hacía un tema que les encanta: el sexo. Porque el niño pregunta sobre las novias de su padre a la niñera que no sabe dónde meterse. Intentan crear incomodidad, pero no lo consiguen porque rápidamente pasan a otro tema. El guión entonces cuenta con otra tercera subtrama (demasiadas ya) centrada en la madre del chaval. ¿Qué pasó con ella?

En fin, Ralphie no inventa la rueda, usar a un niño chungo ya nos lo contó Hermann Hesse en Demian, por citar alguno, pero lo hemos visto cientos de veces en el cine. La habitación del motel es el hotel de El resplandor, y poco más. Habrá historias buenas y otras, malas, pero sí creo que no han empezado con la más potente. Me esperaba menos diálogo y más profundización en los personajes, pero no hay tiempo suficiente si metes varias subtramas que tampoco aportan nada si no las rematas.

con spoilers del episodio
Crea cierta tensión el final, por otra parte, más que previsible, cuando la niñera se ve atacada por el clon diabólico en presencia del niño, que es asesinado por éste. La niñera llama a la policía, pero antes se tiene que defender de su ataque, ahogándole hasta matarle. Para cuando llega el padre, el chaval está muerto, el niño bueno, claro, porque no hay Ralphie que valga. Se supone que la niñera ha sufrido una alucinación, matando al niño para desconcierto del padre. Sin embargo, cuando suenan las sirenas de la policía y la niñera se da cuenta de lo sucedido, la puerta del baño se cierra de forma estrepitosa. Y fundido a negro. Muy facilón. Los Duplass quieren epatar al espectador en el último segundo, pero ya es demasiado tarde. Está claro que la habitación tiene algún tipo de influjo pues todas las historias van a suceder en ella. 

Episodio 2 (Pizza Boy)
La habitación pasa a ser algo secundario, para centrarnos en una historia con tres personajes: un matrimonio y el pizzero que les trae una pizza al motel. Se crea tensión entre el pizzero y la mujer, y entre el pizzero y el hombre, cuando se quedan solos en pareja. Mejor que el primer episodio, juega con el sexo de una forma más directa, pues pareciera que el matrimonio busca diversión. Una de sus bazas es contar con los conocidos James Van Der Beek y Clark Duke.

con spoilers del episodio
El pizzero es tímido, es seducido por la mujer, luego el hombre le amenaza por haberlo intentado con ella en su ausencia. Aunque muy diferente a Ralphie, cuando veo Pizza Boy pienso dónde estará el truco, el twist final, porque de eso va Room 104. No me esperaba que fuera todo un "entrenamiento" para el pizzero, lo cual me sorprende, pero me siguen pareciendo historias demasiado largas para lo que cuentan.

Episodio 3 El machaca (The Knockadoo)
Malísimo episodio, tedioso y absurdo, en el que Orlando Jones interpreta a una especie de líder de una secta que quiere captar a una mujer en la habitación. El esperado toque sexual aparece de forma brutal, pero el twist que intenta ser dramático parece una burla.

con spoilers del episodio
Otro episodio con tres actores, pues el tercero aparece en el televisor (Tony Todd que siempre da mal rollo y aquí es cutre). Me esperaba algo retorcido, sí, y lo es, pero creí que el twist estaría relacionado con algo sobrenatural. No es así, a pesar de que las luces tiemblen y él se maree en un momento dado. ¡Machaca!, el palabro que usa la mujer cuando habla de aquel chaval que intentó abusar de ella, es lo más divertido por bizarro de un episodio absurdo. Ver penes y a un viejo-vieja con penes saliendo de agujeros es delirante, menos subliminal que El club de la lucha (para el ránking de humor con penes).


Episodio 4 Sabía que no habías muerto (I Knew You Weren't Dead)
Me esperaba más del episodio protagonizado por Jay Duplass, pensé el creador de la serie se habría agenciado el mejor, pero no es así. El episodio 4 es el más dramático de todos, sabemos pronto que la visita inesperada que recibe el protagonista llega del pasado. Le fallan esos largos diálogos que, en realidad, parecen monólogos.

con spoilers del episodio
Tres actores (el fantasma aparece de joven y actualmente junto al prota) de nuevo, pero, esta vez, no hay toque sexual que valga, que es lo único que me sorprende de este episodio previsible. Ya por el título y por la primera escena, sabemos que el amigo del prota es un fantasma, el remordimiento ha hundido en la miseria al prota, que lleva 20 años echándose en cara no haberle intentado salvar la vida. Episodio de culpa y redención que no aporta mucho más.  

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