14.10.17

Room 104: los cuentos cortos (y previsibles) de los hermanos Duplass

(subida originalmente 29.7)

En esta entrada comentaré los episodios de Room 104, nueva serie de HBO de los hermanos Duplass.

Mi ránking de episodios de mejor a peor: 5>6>7>10>2>1>9>11>3>4>8>11


Personalmente, los relatos cortos en televisión me enganchan. Me vi, al menos que yo recuerde, los tres primeros volúmenes de Alfred Hitchcock presenta… en dvd y en YouTube me he hecho algún que otro bingewatching de antologías como las de La dimensión desconocida (The Twilight Zone) y sucedáneos. Hasta Shyamalan estaba detrás de producir una nueva tanda de Cuentos de la cripta. Por no hablar de los últimos Black Mirror

La primera diferencia con Room 104 es que esta antología no necesariamente está conformada por historias de terror, ya que las hay dramáticas y cómicas. Tienen en común el elemento misterioso y su corta extensión, pero el origen del enigma recae en un escenario común, en este caso, la habitación de un motel por la que pulularán diferentes personajes (un poco lo que hizo Quentin Tarantino en Four Rooms, 1995).

Al abrir esa puerta del motel (un guiño a la puerta que volaba en el espacio de La dimensión desconocida) arranca una nueva historia.


¿Es la dichosa habitación la que provoca el extraño efecto en sus ocupantes, al estilo del enigmático hotel de El resplandor? En efecto. Recordemos la habitación 237, de la que tomó nombre el magnífico documental (Room 237) sobre la película de Kubrick.

Los hermanos Mark y Jay Duplass, conocidos como actores por Togetherness y Transparent, respectivamente, producen estas 12 historias, en las que veremos caras conocidas como las de James Van Der Beek (ep. 2), Orlando Jones (ep. 3) o el mismo Jay Duplass (ep. 4). Se echa en falta más cameos de nivel.

Episodio 1 Ralphie
En la primera de ellas, Ralphie, una niñera cuida del hijo de un tipo que parece tener un gemelo diabólico. La niñera no sabe nada de nada, pues el padre sale zumbando por la puerta y se queda con el niño desconocido. Si hubiera sido un adulto, ni de coña esperas a que salga del baño para no saber qué te vas a encontrar, pero es un niño, y, claro, pobrecito. Pero ya lo dijo Chicho Ibáñez Serrador, Quién puede matar a un niño (1976). Como el chaval de El resplandor, éste también parece tener un amiguito siniestro (no habla con su dedo, pero sí lo hace en el baño con su supuesto doble malvado).

La niñera flipa, tanto como nosotros, pero como no hay mucha historia que contar los Duplass se desvían brevemente hacía un tema que les encanta: el sexo. Porque el niño pregunta sobre las novias de su padre a la niñera que no sabe dónde meterse. Intentan crear incomodidad, pero no lo consiguen porque rápidamente pasan a otro tema. El guión entonces cuenta con otra tercera subtrama (demasiadas ya) centrada en la madre del chaval. ¿Qué pasó con ella?

En fin, Ralphie no inventa la rueda, usar a un niño chungo ya nos lo contó Hermann Hesse en Demian, por citar alguno, pero lo hemos visto cientos de veces en el cine. La habitación del motel es el hotel de El resplandor, y poco más. Habrá historias buenas y otras, malas, pero sí creo que no han empezado con la más potente. Me esperaba menos diálogo y más profundización en los personajes, pero no hay tiempo suficiente si metes varias subtramas que tampoco aportan nada si no las rematas.

con spoilers del episodio
Crea cierta tensión el final, por otra parte, más que previsible, cuando la niñera se ve atacada por el clon diabólico en presencia del niño, que es asesinado por éste. La niñera llama a la policía, pero antes se tiene que defender de su ataque, ahogándole hasta matarle. Para cuando llega el padre, el chaval está muerto, el niño bueno, claro, porque no hay Ralphie que valga. Se supone que la niñera ha sufrido una alucinación, matando al niño para desconcierto del padre. Sin embargo, cuando suenan las sirenas de la policía y la niñera se da cuenta de lo sucedido, la puerta del baño se cierra de forma estrepitosa. Y fundido a negro. Muy facilón. Los Duplass quieren epatar al espectador en el último segundo, pero ya es demasiado tarde. Está claro que la habitación tiene algún tipo de influjo pues todas las historias van a suceder en ella. 

Episodio 2 (Pizza Boy)
La habitación pasa a ser algo secundario, para centrarnos en una historia con tres personajes: un matrimonio y el pizzero que les trae una pizza al motel. Se crea tensión entre el pizzero y la mujer, y entre el pizzero y el hombre, cuando se quedan solos en pareja. Mejor que el primer episodio, juega con el sexo de una forma más directa, pues pareciera que el matrimonio busca diversión. Una de sus bazas es contar con los conocidos James Van Der Beek y Clark Duke.

con spoilers del episodio
El pizzero es tímido, es seducido por la mujer, luego el hombre le amenaza por haberlo intentado con ella en su ausencia. Aunque muy diferente a Ralphie, cuando veo Pizza Boy pienso dónde estará el truco, el twist final, porque de eso va Room 104. No me esperaba que fuera todo un "entrenamiento" para el pizzero, lo cual me sorprende, pero me siguen pareciendo historias demasiado largas para lo que cuentan.

Episodio 3 El machaca (The Knockadoo)
Malísimo episodio, tedioso y absurdo, en el que Orlando Jones interpreta a una especie de líder de una secta que quiere captar a una mujer en la habitación. El esperado toque sexual aparece de forma brutal, pero el twist que intenta ser dramático parece una burla.

con spoilers del episodio
Otro episodio con tres actores, pues el tercero aparece en el televisor (Tony Todd que siempre da mal rollo y aquí es cutre). Me esperaba algo retorcido, sí, y lo es, pero creí que el twist estaría relacionado con algo sobrenatural. No es así, a pesar de que las luces tiemblen y él se maree en un momento dado. ¡Machaca!, el palabro que usa la mujer cuando habla de aquel chaval que intentó abusar de ella, es lo más divertido por bizarro de un episodio absurdo. Ver penes y a un viejo-vieja con penes saliendo de agujeros es delirante, menos subliminal que El club de la lucha (para el ránking de humor con penes).


Episodio 4 Sabía que no habías muerto (I Knew You Weren't Dead)
Me esperaba más del episodio protagonizado por Jay Duplass, pensé el creador de la serie se habría agenciado el mejor, pero no es así. El episodio 4 es el más dramático de todos, sabemos pronto que la visita inesperada que recibe el protagonista llega del pasado. Le fallan esos largos diálogos que, en realidad, parecen monólogos.

con spoilers del episodio
Tres actores (el fantasma aparece de joven y actualmente junto al prota) de nuevo, pero, esta vez, no hay toque sexual que valga, que es lo único que me sorprende de este episodio previsible. Ya por el título y por la primera escena, sabemos que el amigo del prota es un fantasma, el remordimiento ha hundido en la miseria al prota, que lleva 20 años echándose en cara no haberle intentado salvar la vida. Episodio de culpa y redención que no aporta mucho más.

Episodio 5 The Internet
El mejor episodio por ahora, aunque no es difícil. Lo protagoniza Karan Soni, el apocado Martin de Blunt Talk. Sigo diciendo que media hora es mucho para estas historias. Lo mejor de The Internet es que su final sorprende (algo que echaba de menos en esta antología); lo peor, sus primeros 10 minutos que se hacen eternos por previsibles. 

con spoilers del episodio
Episodio diferente porque sólo hay un protagonista y su madre al teléfono a la que no vemos. En comparación con el resto de episodios, se centra absolutamente en el actor, que debe mostrar diferentes estados de ánimo, desde el irritable, confuso y nervioso al sorprendido, emocionado y tierno. Los primeros 10 minutos están "cantados". Que tu madre te tenga que enviar un email en el año 1997 es complicado, por lo menos para esta madre que no se entera de nada, claro. Sabes que va a borrar la novela que su hijo ha escrito en word. Lo que no me esperaba es que esos 10 minutos fueran un macguffin. Su madre no es su madre, fue adoptado de niño. El chaval llora y el mayor de sus problemas se convierte en una tontería. El final del episodio, escribiendo en el techo, sabiendo que ésa es la historia de su vida, la que se escribe sin que parezca difícil es magia pura.  

Episodio 6 Mirones (Voyeurs)
Episodio lleno de simbolismo, con una señora de la limpieza (Dendrie Taylor) y una chica (Sarah Hay, Flesh and Bone), que usa sus dotes de bailarina para impregnar todo el relato de un lirismo y cierto erotismo extraño. Y no hay diálogo, algo sorprendente (sólo una llamada del exterior). A la altura del primero por el significado que esconde la historia. Te gustará verlo una segunda vez.


con spoilers  del episodio

En la habitación conviven el pasado de la chica, con un sugerente salto de cama rojo, con su futuro, el de la limpiadora (ambas comparten el mismo tatuaje en el brazo). La limpiadora recuerda ese día en el motel, cuando practicó sexo con un tipo, que le dejó porque le ascendieron. Él le dejó una tarjeta y dinero para que abortase (se toca la tripa continuamente, el vino que se derrama entre sus piernas y ha hecho una lista de nombres, de chicos y chicas). Ella escucha un temazo que aunque suena a Joy Division ha sido en realidad compuesto para este episodio por Julian Wass (encargado de la música de la serie), en su cassette ochentero y después se funde con su yo del pasado, "la inocencia y la experiencia" en la misma mujer (como se escucha en la canción). El tipo la llama diciéndole que fuera fuerte y en la tarjeta le ponía que siempre tendría un lugar en su corazón cuando se hubiera olvidado todo. Ella se dice a sí misma lo que le hubiera gustado leer en esa nota: "Lo dejaré todo para estar contigo". Maravilloso.

Episodio 7 Los misioneros
Nat Wolff (Death Note) y Adam Foster son dos jóvenes misioneros que dudan sobre su fe. Estar encerrados en la misma habitación pondrá a prueba sus creencias. La propuesta es bastante interesante, intuyes cómo puede ser el desenlace, pero sí se justifican todos los minutos del episodio, algo que no pasa con todas las historias de esta antología. Para fans de La llamada. 

con spoilers  del episodio

Creo que es el primer episodio en el que se ve la puerta por fuera. Mientras el misionero moreno no duda de su fe, el rubio sí lo hace. Ver pornografía por la tele por accidente o beber cerveza, liberarse, provoca en estos dos que se comporten como lo que son por naturaleza: chavales con ganas de experimentar la vida. De la represión saltan al desmadre. Pedazo escena la masturbación en pareja escondidos tras un cojín (yo sólo pensaba en las colchas y cojines de los hoteles, siempre lejos, ahora, más). Pasada la resaca, el rubio vuelve a dudar. "¿Es esto normal?". Y sigue buscando una señal. Cree encontrarla cuando el moreno se golpea, muere y "resucita". El milagro es un chute de fe para ellos, que, felices, vuelven a ser misioneros. Pero… algo ha cambiado, claro, y sin que lo veamos, acaban acostándose. 

Episodio 8 Phoenix
Jay Duplass tira de colega de Transparent (Amy Landecker) para contarnos una historia que me suena a la del episodio 4. Una mujer de finales de los 60, parece haber sufrido un accidente y tiene la oportunidad de cambiar su destino. Algo confuso, me recuerda a El protegido en malo, con la misma mosca que sobrevuela American Gods revoloteando por su cabeza. El segundo papel se lo lleva Mae Whitman, y suena la voz de un hombre al otro lado del teléfono.

con spoilers  del episodio

Joan ha sobrevivido a un accidente de avión. Llama a su amante, antes que a su marido o a sus hijos. Decide esconderse, cuando los demás creen que ha muerto. Una especie de ángel llamado Liza sin apariencia de ángel le da una segunda oportunidad. Joan está confusa y yo, también. Debe de decidir qué vida quiere vivir, pero no entiendo si es que está muerta o es que el limbo es esa habitación o qué. Demasiado simbolismo en historias que no lo merecen. Me sobrepasa.

Episodio 9 Boris
Un tenista croata venido a menos entablará una conversación con una de las limpiadoras hispana del motel. El actor que interpreta a Boris es en ocasiones excesivo, pero la actriz que hace de Rose lo compensa con su parsimonia (ya que se limita a escuchar). Drama reivindicativo sobre los derechos de los inmigrantes en plena Navidad, aquellos honrados que se labran una vida en EE UU llegando de México o huyendo de las guerras. Es un episodio correcto, no memorable, pero tampoco infumable.

con spoilers  del episodio

Cada cual tiene su drama. Rose no tener la green card, ése es su mayor sueño, algo que resulta muy triste de escuchar. El de Boris sería volver a jugar al tenis, pero su dolencia en la rodilla se lo impide. Lo único que le queda para ser feliz es hacer feliz a los demás, regalarle su bolsa de tenista, como si cerrase una etapa de su vida, a esa mujer que le ha escuchado y le ha ayudado cuando estaba histérico y borracho, amargado. El final con el tercer personaje, ese anciano Papa Noel, da muy buen rollo. A pesar de lo injusto que les ha tratado la vida, son personas optimistas, bondadosas. Este tipo de historias las aplaudo, pero no sé le falta algo para que la recuerde cuando pase el tiempo. 

Episodio 10 Red Tent
Lo más complicado de este episodio es ponerse en la piel del terrorista, empatizar con sus sentimientos, comprender su ansiedad, pensar que no es un robot ni actúa de forma inconsciente. Todos hemos visto cómo actuaron los terroristas de Las Ramblas, comprando horas antes en el supermercado unos bocadillos como si después no fueran a matar a nadie. La moraleja es lo más interesante del episodio y está contada de manera muy sencilla. Si tal vez nos relajáramos viviríamos más felices, entendiendo el mundo como un lugar en el que hay que vivir lo mejor que una pueda. Muchas veces una decisión errónea es tomada por alguien que se siente solo, que no forma parte de la sociedad en la que vive.

con spoilers  del episodio

Un chaval se encierra para fabricar una bomba casera en el motel y atentar contra Donald Trump durante las elecciones. Lo compara con Hitler, cuando le pregunta a un tipo que va a rreglarle el aire acondicionado qué haría si pudiese viajar en el tiempo, si se cargaría a Hitler. Éste es un eterno debate, pues podría haber otro Hitler a pesar de todo o, incluso, algo peor. El obrero, un tipo sencillo, se toma el arreglo con tranquilidad, lo que provoca que el chaval esté cada vez más alterado. Llegado el momento, el obrero se da cuenta de que es un joven nervioso que quiere matar al futuro presidente. El obrero no hace nada inapropiado, ni se pone en peligro, ni sale corriendo, simplemente, cuando arregla el aire, lo enchufa y anima al joven a sentarse junto a él y a disfrutar del frío, del sosiego, de la tranquilidad.  

Episodio 11 The Fight
Poco puedo contar del que, creo, es el peor episodio hasta ahora. En este drama, dos mujeres, luchadoras profesionales, se pegan de hostias en la habitación. Y no hay más. Bueno, se supone que hay moraleja final, pero no merece tantos minutos. Prefiero ver a las mujeres luchando como en el episodio 6: bailando.

con spoilers  del episodio

Empoderamiento femenino. Bien. Dos mujeres muy buenas en lo suyo están hartas de que los demás se aprovechen de ellas. En esa habitación deciden amañar la pelea, y llevarse ellas el dinero. Lo que viene a continuación no tiene ningún sentido, pues se ponen a pelear a lo bestia para ver quién de las dos debería dejarse ganar. Aparte de que el episodio es violento de forma gratuita, alargando los embites, llega un momento en el que no sabes a dónde quiere llegar. ¿Se van a matar a palos, una de ellas se va a rendir? Cuando está a punto una de ellas de romperle un brazo a la otra, la cámara muestra la habitación destrozada y se escucha la pelea por televisión. La pelea imita aquella pelea que hemos estado viendo, alguien dice que es la pelea del siglo, porque las chicas están motivadas, cuando a punto está de romperle el brazo, el episodio se acaba dejándote con la sensación de que falta algo. Room 104 juega con eso, pero en este caso ¿cómo es psoible romperle el brazo a una de ellas y revivir el mismo momento en la pelea real? ¿Le rompe el brazo dos veces? No lo entiendo. Me hubiera gustado que la pelea acabase en esa habitación, sin público de por medio. La moraleja hubiera sido que la mejor de sus peleas no la vio nadie y sólo la disfrutaron ellas.  

Episodio 12 My Love
El gran Philip Baker Hall (Magnolia) es un octagenario que rememora junto a su mujer (Ellen Geer) su noche de luna de miel en el motel (que también hay que tener mal gusto para acabar ahí, antes y repetir la jugada). El episodio habla del amor y del sexo en estos últimos años de la vida, con el habitual giro para que se desencadenen los acontecimientos. No me aporta nada nuevo, me esperaba algo más rompedor. Un final de temporada de absoluto bajozano por el tema que trata.

con spoilers  del episodio

El guionista nos previene con la muerte ficticia del marido, para romper la normalidad con la muerte de la mujer. Eso conlleva que por unos segundos pienses que ella también está vacilando de lo suyo. El sexo lo toca de refilón, pues aunque se ha tomado una Viagra el tipo no puede ni ella tiene la más mínima gana. Me hubiera gustado que hubieran profundizado en un tema del que poca veces, por no decir nunca, se habla en la ficción. Cuando la mujer se muere, el episodio se convierte en Cinco horas con Mario, que se resumen en 10 minutos con Lorraine en los que el marido se confiesa: que si escondía una bolsa grande de galletas Oreo porque necesitaba azúcar o que sabía que Lorraine tenía una aventura, pero que le eligió a él. Esta reflexión ya la he visto en otras ocasiones, no es nada original, o el llamar a la hija y no tener la valentía de decirle la verdad. Me quedo con la, como es habitual, pasmosa (y desasogante) interpretación de Philip Baker Hall, especialmente cuando se rompe por dentro, lleno de ira y frustración porque ha perdido a su otra mitad, su vida, de ahí que se acueste al lado de su mujer esperando también la muerte, 

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