10.12.14

Crítica St. Vincent, te reirás con Bill Murray

Sería fácil imaginarse a Jack Nicholson o a Clint Eastwood en el personaje que interpreta Bill Murray en St. Vincent. Un jubilado de vuelta de todo, antipático y solitario, que comienza a mostrar su cara más amable, ésa que parecía no existir, al preocuparse por el hijo de su nueva vecina. El antihéroe adorable. Pero no nos engañemos, St. Vincent es Bill Murray. No me figuro a otro después de ver el filme del debutante Theodore Melfi. Ese actor al que es fácil confundir con el personaje. Dónde empieza uno y acaba el otro, cuándo está improvisando, qué parte de esos diálogos, de esos bailes, de esos gestos son genuinamente propios. Un imán para cualquier fan. Y para los que no lo son. Pocos actores podrían mantener a toda una sala sin moverse de sus butacas mientras canta entero un tema de Bob Dylan sin hacer absolutamente nada. O pareciendo que lo hace. Porque Bill Murray tiene el don de hacer fácil lo difícil. Y no tomarse en serio logra insuflar aún más credibilidad a esta tragicomedia con moraleja incluida (lo peor: ese predecible y lacrimógeno final made in USA). El director, además, ha sabido rodear a Murray de unos diligentes secundarios que protagonizan algunos momentos disparatados. Desconcierta Melissa McCarthy en un inusual registro dramático, aunque sea inevitable el guiño cómico (sólo hay que recordar a la sufrida mamá de Un niño grande con la que tanto comparte de base). O Naomi Watts como prostituta embarazada, personaje un tanto forzado que se hace rápidamente encantador. O ese peculiar profesor (Chris O’Dowd), un cura católico con los pies en la tierra que, sí, podría haber dado más de sí. Por no hablar del confundido pero avispado niño (estupendo Jaeden Liebergher) para el que Vincent es el aparentemente dudoso ejemplo a seguir. El mundo según Vincent: “Trabajas, te pagan, bebes”. Un santo a los ojos de un chaval que descubrirá quién es realmente su vecino, qué secretos oculta y cómo podrá ayudarle sin dejar de ser él mismo [Crítica publicada en Cinemanía diciembre] St. Vincent se estrena en España el 12 de diciembre.

El póster de St. Vincent que homenajea a Footloose.

1 comentario:

Alvaro Thay dijo...

Tengo muchas ganas de verla, al menos para mi Bill Murray nunca falla, cuando era pequeño este actor me enganchó al cine con sus películas como ´los fantasmas atacan al jefe´, ´atrapado en el tiempo´... Me cuesta entender como una película tan simple como ´Lost in translation´ me gustó tanto, sin duda es por este gran actor (¡y por Scarlett por supuesto!)
En fin, tengo muchas ganas de ver St. Vincent y reirme un rato con este actorazo.
Felicidades por tu blog Mariló!