18.10.14

Critica Drácula, la leyenda jamás contada, Luke Evans Batman

Mi Dracula favorito es el de Coppola. Cuando acabo de ver Drácula, la leyenda jamás contada, de Gary Shore, siento enormes ganas de verla de nuevo. A pesar de los llamativos efectos especiales (muy puntuales), este revival del mito colmillero no sé a quién podrá gustarle. Drácula se convierte en una especie de superhéroe con la cara de Luke Evans, un actor que pasa desapercibido en general y que será recordado por los pectorales que muestra en la cama (y en una bañera) junto a Sarah Gadon. Ella no se desnuda, el protagonista absoluto es él y no hay que desviar la atención. De hecho, ella, sobra mucho. No encuentra su sitio y sólo es el gancho para explicar posteriormente el mito de Drácula. Por el medio, anda un hijo de ambos y unos turcos muy malos. "A veces más que un héroe, necesitamos un monstruo". Pienso en Hitler, pero este Drácula no es tal bestia, según nos quieren hacer creer. Y la película, paradójicamente, trata al monstruo como si fuera un héroe, dividiendo la trama en su transformación (la historia no es nueva, aunque pretenda contar ese origen "jamás contado"). De sanguinario empalador (aunque se justifica su crueldad, toma ya) al vampiro que puede volar y que defiende a los suyos (especialmente a su hijo), para finalmente convertirse en el Drácula chupasangre que conocemos. Drácula vuela, escucha el más mínimo sonido, ve como con rayos ultravioletas. Es un murciélago, casi como si nos contaran Batman, pero con colmillos. Hay una escena al inicio, al borde de un precipicio en la que ondea su capa al viento. Por no hablar del póster: Drácula, ¿el nuevo caballero oscuro? Todo parece un cómic. Nada recuerda a un clásico. Pero, aunque se deja ver, la trama resulta aburrida, es A y B. Gary Shore no es Nolan. No hay secundarios potentes: Dominic Cooper es otro de esos actores que no me llegan y Charles Dance me parece un tanto ridículo en su papel del Mal escondido en una cueva. La historia de este personaje sí que molaría contarla, recuerda a un Nosferatu calvo. Con el twist final de la historia se me abren las carnes: la intención es que haya franquicia. Pues con estas características no sé qué alicientes podremos encontrar.

La serie Drácula, fiasco.

1 comentario:

sofia martínez dijo...

¡Está buena para pasar el rato! En general me parece que la historia de Drácula es maravillosa es uno de los clásicos de la literatura, sin embargo hay muchas versiones que para bien o para mal han logrado atraer la atención del público, cada una con sus puntos a favor y en contra, al final del día es cuestión de ser tolerante y quedarte con la versión que más te guste.