10.10.14

Critica Annabelle, la precuela de Expediente Warren no funciona

(sin spoilers) La muñeca nunca fue bonita, ni siquiera antes del trágico suceso que la convirtió en Annabelle, protagonista de Expediente Warren, aquella maravilla old shool del terror de James Wan. Esto, el que ya daba grima nada más verla, lo constatamos en la precuela, dirigida por John Leonetti, director de fotografía de Wan. El alumno pretende emular al maestro y no, no logra ni la tensión ni la gracia ni las interpretaciones (recordemos a Vera Farmiga) de aquélla. Para empezar porque desaprovecha la que es, sin duda, la mejor secuencia del filme, aquélla en la que un matrimonio joven, guapo y perfecto (Barbie embarazada, su Ken idealizado y ese vestuario que ni en Mad Men) se involucra en un ataque a sus vecinos perpretado por fans (suponemos) del sanguinario Charles Manson. La realidad aterra, esas escenas terroríficas en una Norteamérica aún inocente que dejaba las puertas abiertas. Es ahí donde nace la maldición de esta espeluznante muñeca de coleccionista (aunque te preguntes quién querría tener ESO en una estantería, junto a la cuna de su bebé). Luego, desgraciadamente, Annabelle se convierte en un filme con momentos puntuales de tensión que son los menos al lado de escenas previsibles y repetitivas, clichés mil veces vistos, que ensombrecen, por ejemplo, la correcta interpretación de Annabelle Wallis (que comparte, para más inri, nombre con su pesadilla de ficción, vista en Peaky Blinders). ¿Por qué esta pareja no tiene amigos? ¿Por qué las únicas personas con las que se relacionan son un cura hispano –ideal para exorcismos– y la dueña de una tienda –qué casualidad– de libros esotéricos? La única respuesta es la falta absoluta de originalidad, y éste sí que es el verdadero terror, cuando la trama se vuelve no sólo confusa si no mortalmente aburrida [Crítica aparecida en Cinemanía]

+Expediente Warren es una maravilla.

1 comentario:

liliana rosas dijo...

Creo sinceramente que la mayor razón por la que esta película decepcionó a muchos es porque la vendieron como precuela de El Conjuro yver Anabelle no es indispensable para entender la otra, porque en primera Anabelle es ficción mientras que El Conjuro está basada en hechos reales.Tiene buenos momentos en que te hace brincar aunque definitivamente tampoco es la más memorable de las películas de terror.