28.9.14

Piloto The Knick, un circo del siglo XX con el médico Clive Owen

Clive Owen en plena faena. El hospital como el circo del siglo XX.

La hija de Bono (U2) inyecta coca en los huevos
The Knick es la única serie, hasta ahora, que he tenido que parar porque me estaba resultando demasiado desagradable. Y, ojo, que veo Hannibal. Este Nueva York de 1900 que nos presenta Steven Soderbergh es el infierno (por lo menos en cuanto a sanidad se refiere). Tuberculosis, coágulos de sangre en intestinos enfermos, cesáreas mortales a embarazadas, cicatrices Frankenstein… esto es lo que vemos, sí, lo que nos muestran en primer plano. Sin anestesia. El doctor John Thackery, interpretado por el brutote Clive Owen, es una suerte de doctor House por sus modales y su adicción (a la cocaína que se inyecta donde puede, hasta en los huevos). Está inspirado en William Stewart Halsted, que fue cirujano jefe en 1900 en el hospital Johns Hopkins de Baltimore, un tipo avanzado para su época y sí, adicto a la coca (recordemos que esta droga fue legal hasta 1922, no estaba mal visto). A diferencia de House, The Knick, que es como se llama el hospital 'avanzado' donde trabaja (The Knickerbocker), intenta reflejar la realidad de una época en la que los médicos eran más carniceros que nunca y donde los pacientes, ignorantes y/o moribundos, poco podían decir. Me desagrada The Knick, no sólo por esos primeros planos de la sangría y el dolor, también porque, a pesar de los avances, seguimos estando en manos de personas desconocidas, y, sí, cuanto menos sepa de ciertos métodos quirúrgicos, mejor que mejor.

Pintura de Thomas Eakins. En The Knick el único color es la sangre.
No me gustan las series de hospitales y a pesar de lo morboso del tema, sí es cierto que The Knick está muy bien hecha (habrá segunda temporada). No sólo se han currado los exteriores de Nueva York como si estuviéramos a comienzos del siglo XX, y el magnífico vestuario (los botines blancos no se olvidan), el ritmo, al menos del piloto, no decae. El propio Soderbergh firma también la fotografía y el montaje aunque lo hace con pseudónimos: Peter Andrew y Mary Ann Bernard. Vamos viendo diferentes casos, los emigrantes que desconocen el idioma, la diferencia brutal entre clases sociales, el racismo (se niega a trabajar con un negro –André Holland– que le viene a ayudar tras el suicidio de un colega), la falta de medios en general (están a ver si instalan electricidad en el hospital), el papel de esa enfermera novata (Eve Hewson, la hija de Bono el cantante de U2), de esa jefa de hospital cansada de su doctor estrella, pero resignada a que dimita una y otra vez… Cinemax firma esta producción (el canal premium de HBO) que podría darle otra nominación a los Emmy/Globos de Oro a Clive Owen, tras Hemingway y Gellhorn (2012). Comienza con el doctor en una casa de putas a oscuras en Chinatown (y ese opio), con una prostituta avanzando hacia la cámara completamente desnuda, y acaba con un primer plano de una lámpara encendiéndose. Ésos son los claroscuros de esta serie: de un hospital que es un circo, cosa que no se cansan de repetir, a la vida disoluta de este matasanos que no cuenta con grandes tecnologías, sólo con su perspicacia y tesón. De hecho, para él, el Knick es un palacio comparado a esos hospitales de Kentucky donde se usa "licor ilegal y cataplasmas de barro con lombrices", y de los avances en Europa no quiere ni hablar. "Los pobres son los más débiles", sí, y los pacientes, conejillos de indias en manos de este jefe de cirugía que va aprendiendo sobre la marcha, y nosotros (si tienes estómago) con él.

La primera temporada de The Knick se compone de 10 episodios y la emite Canal+Series en España.

1 comentario:

Kekos de MJ dijo...

Yo la llevo al día y tengo que decir que me encanta... Tampoco pude ver completo el primer episodio, pero yo tampoco he podido ver algunas secuencias de Hannibal...
Creo que es súper interesante ver como hacían las cosas en la época, como inventaban o probaban nuevas cosas...
Y la verdad es que el Dr aunque al principio parezca que va a lo suyo a medida que avanza te das cuenta de que quiere salvar vidas no es sólo por status profesional.
A mi me parece alucinante, lo que menos es la música o ese sonido que suena de fondo como golpes, me parece perturbador...