28.11.14

Piloto How to Get Away With Murder, Shonda Rhimes se nos pone Hitchcock

Hitchcock presenta... a Viola Davis, abogada defensora que busca a Jack
(entrada publicada originalmente el 27.09.14, anoche AXN estrenó Cómo defender a un asesino)
Shonda Rhimes sabe muy bien lo que hace. En el piloto de How to Get Away With Murder (ABC), título a lo Orange is the New Black, que se quedará en HTGAWM o #murder y que se llamará en España: Cómo defender a un asesino, mezcla lo que mejor le funciona: gente sin experiencia, aprendices con alguien a quien admirar (Anatomía de Grey) y una pizca de escándalo y devaneos sexuales (Scandal). Hace tiempo que dejé el hospital de Meredith Grey y no pasé del piloto de Scandal (la política me harta y Kerry Washington es mala actriz). Pero en HTGAWM, Shonda añade algo que me chifla: el suspense a lo Hitchcock. Con ese Cómo escabullirse del asesinato nos viene a decir, ¿existe el crimen perfecto? Y si añades un trofeo en la ecuación, ya tenemos el Cluedo. Es como si hubiese hecho a su manera una The Good Wife, con una abogada de la defensa y sus pupilos, exponiendo un caso en el que todos participan y añadiendo otro par de ellos de los que sabremos en un futuro (uno de ellos, además, le salpica de lleno en su vida personal). Las diferentes tramas se mezclan con saltos en el tiempo. Los chavales comienzan en el lado oscuro, en plan Misfits, a punto de deshacerse de un cuerpo. Vamos conociendo a esos futuros abogados (qué miedo, ¿no?), cómo se comportan en la clase, son ambiciosos y quieren trabajar para la profesora Keating (tan seca y dura como la Miranda Bailey de Anatomía de Grey), con una chaqueta de cuero con cremallera en plan Busco a un hombre llamado Jack. Viola Davis (y ese culazo) lo hace magníficamente bien. El único que destaca es el protagonista (Alfred Enoch, Harry Potter), un tipo que entra por los pelos, más bien pardillo, que, por diferentes motivos (bueno, ejem, uno solo), se pone en el punto de mira de la profesora. Los cuatro fichajes, además de este sinsal, son una pija que está comprometida (Aja Naomi King), un gay trajeado (Jack Falahee), una hispana 'rebelde' que se muestra indiferente (Karla Souza) y el que va de simpático (Matt McGorry, el policía de OITNB). Me gusta porque me entretiene mucho, salta de un caso a otro, hay que buscar culpables. La profesora y su séquito deben defender a una asistente que supuestamente casi mata a su jefe (y amante) con una aspirina. Por otro lado, hay una estudiante desaparecida. Y en tercer lugar, tenemos el enigmático cuerpo del que los chavales se quieren deshacer. No sé si peca de ambiciosa, ya que en el piloto te interesa saber quiénes son sus protagonistas, pero luego no sé si mantendrá el pulso con tantos casos al mismo tiempo. Me ha parecido particularmente interesante cómo se muestra la sexualidad en el campus. La profesora que se enrolla con un cachas, desinhibida, aunque luego muestre vulnerabilidad; el estudiante gay que se lo monta con un extraño a pesar de haber conseguido lo que quería; Frank, ese socio con fama de liarse con las estudiantes (no entiendo por qué, normalito es). Pero, lo más intrigante, y mira qué hay para dar y tomar, es ese piso al que se ha mudado el pardillo, cuya cama está mordida y cuyas paredes tienen arañazos. Su vecina (Katie Findlay, The Killing) es una gótica-punk de las que sólo ladran, ¿relacionada? con la desaparición de la estudiante.

AXN estrena en España Cómo defender a un asesino el 27 de noviembre.

a partir de aquí con spoilers
El caso principal muestra la hipocresía del sistema judicial, y eso está bien, aunque lo dejan abierto. Ellos deben defender a su cliente, y lo hacen, pero sabemos que está metida en el ajo junto a la mujer de la víctima. Supongo que esto se desarrollará más adelante. Vamos, que no se hace justicia. Que el cuerpo que queman los chavales al final sea el del marido de la profesora es una genialidad. Aparece muerto en su casa (la de Keating). Si este profesor de psicología tuvo que ver en el asesinato de la estudiante desaparecida, nos querrán convencer de que merecido se lo tenía. Pero, ¿cambiará ahora la profesora, tendrá algo que ver su mujer, estaba liado con Bonnie, la socia rubia del bufete? Puede que descubriese la infidelidad (¡cunnilingus!) de Keating con el detective. Éste podría ser el gran caso de sus vidas. Desacreditar al testigo, incorporar a un nuevo sospechoso y enterrar la evidencia. Ésas son las claves para Keating, las que tendrá que usar ahora ella misma para defenderse (supongo). Además, quiero saber más de ese piso siniestro del pardillo y de esa vecina con la música a tope. 

4 comentarios:

Diana P. dijo...

Me ha gustado bastante. Gracias por la recomendación, porque la había pasado por alto por completo.

Lo único que no me cuadra, aquí y en The Leftovers, es que mujeres de más de 55 años y el tema embarazo. Vale que ambas se conservan estupendamente, pero tanto como aparentar quince años menos, porque ya con cuarenta o cuarenta y pocos lo tendrían complicado, pues como que no.

Diana P. dijo...

Mira que a mí me ha dado por pensar (SPOILERS) que la asesina podría ser la profe y que ha enmarronado a sus estudiantes... quizá incluso como una prueba.
Veremos.

Mariló García dijo...

A mí me chocó que se pusiera a llorar como una magdalena delante del pardillo. Pensé que al irse él ella nos sonreiría o algo así, en plan misterio, pero no lo hizo. Por eso, pensé que realmente le dolía el tema del embarazo.

Pero está claro que alguna interrelación entre ella y el pardillo va a haber. Se da a entender que alguno de ellos lo ha matado con el trofeo (uno de los dos chicos), pero puede haberlo animado ella. Si ella lo ha matado, habrá que ver por qué. Pero en cualquier caso, es el gran caso de sus vidas.

Series Anatomy dijo...

Entretenimiento en estado puro. Menudo season finale que se han pegado! Aquí os dejo mi opinión por si tenéis curiosidad ;)

http://seriesanatomy.blogspot.com.es/2015/03/annalise-sabe-lo-que-hicisteis-el.html

Saludos!