10.8.14

The Killing (final), cuarta temporada: claves y curiosidades

En agosto del año pasado, acababa la tercera temporada de The Killing uno de mis policiacos favoritos. Dudábamos de su vuelta, pero Netflix la rescató y nos ha puesto en bandeja los seis episodios del tirón, con un final cerrado (dijeron) que sus fans esperamos. En España, Fox estrenará la cuarta temporada en otoño.

(esta entrada se irá actualizando, con análisis, claves y curiosidades de los siguientes episodios, con spoilers)

Blood in the Water
Unraveling
The Good Soldier
Dream Baby Dream
Truth Asunder
Eden (final)



Patti Smith, "verdadera estrella del rock" y no Holder ;)
The Killing 4x1 Blood in the Water
Ni resúmenes ni historias, al grano. Linden se limpia la sangre y pacta silencio con Holder. Skinner, el asesino, está en el fondo del lago, en el mismo sitio donde se encuentran sus niñas asesinadas. No hay que remover la mierda básicamente, ni para bien ni para mal. Linden parece Julianne Moore en Magnolia cuando entra a la farmacia a pedir la píldora. Le monta un pollo al tipo que demuestra su impotencia. También cuando se abraza a la almohada llorando o cuando le contesta a Holder que se calle al decirle éste que para ella el caso es más personal al haber estado con Skinner. Hasta Reddick hace una broma, cuando Linden le sonríe (ella que nunca sonríe), por los nervios, pensando que quiere reemplazarle por Skinner. Todos creen que está de vacaciones, excepto su hija, que llama a casa de Linden en busca de respuestas, con ese anillo azul en la mano, la prueba de que su padre era el serial killer. Hay alguien que también sabe algo: una de las balas que Linden dejó sobre su mesa, antes de tirarlas al lago, ha desaparecido. Como también lo hace un arma del asesinato nuevo que tienen que investigar. Seguramente esté todo conectado. Echaba de menos las miradas de reojo de Linden y la chulería de Holder (llama G.I. Joe al cadete AJ, Levi Meaden), que se llama a sí mismo "estrella del rock" en este episodio y vuelve a insistir en comer sano (aunque fume). Linden ya tiene lo suyo; Holder lo va a tener: su novia está embarazada y, aunque cree que es un error, le pide que se case con él ("quiero ser un buen hombre"), pero todos sabemos que Holder está enamorado de Linden. El caso me recuerda, como está tratado, al de En el valle de Elah, con Tommy Lee Jones. Un cadete (Kyle, Tyler Ross) mata a su familia, disparándoles a la cara, y luego se intenta suicidar. Tras las primeras investigaciones queda claro que este chaval no tiene nada que ver. Por el medio se mete la directora del colegio "para niños ricos con problemas", interpretada por Joan Allen. Pista: esos cables del piano cortados. La escena: Holder con el cadete chulo (Stearling Beaumon, más guapo que como joven Ben Linus en Perdidos), cuando éste le echa en cara que hable como un negro y le llama Eminem, "¿eres the Real Slim Shady?". Kyle, el cadete sospechoso, lee un libro sobre el árbol de la vida, el otro árbol que existía en el Edén, además del que comieron Adán y Eva. El último episodio de The Killing se llama Edén, de hecho. Extraño: que Linden siga llevando un móvil modelo castañuela. La sorpresa: Patti Smith como médico del hospital donde está Kyle. La cantante es fan confesa de la serie, de hecho, escribió varias historias para cerrar la de Linden según ha contado la creadora Veena Sud.

The Killing 4x2 Unraveling
Linden, casi, como en el póster del lago.
Linden mira al lago en el póster porque su pasado le persigue: tiene a Reddick pisándole los talones, tras ver la foto del anillo (no hay buena historia sin anillo) y el susodicho en la mano de la hija de Skinner. También cuando descubren que a Kyle lo pusieron de rodillas antes de disparar (como a Skynner). Ni del anillo de la hija ni de la bala que le han robado (de las pruebas contra ella) dice nada a Holder. Éste está ilusionado con su bebé, cuando compra ¿tres cajas? de cereales (ni Jerry Seinfeld) del Capitán Crunch y ve la estantería de los nenes. Nos ponemos Hitchcock con ese vecino que observaba y le hacía fotos a la hija desde su casa. Él llamó a la policía porque desde su ventana indiscreta vio los fogonazos de los disparos. Una de sus habitaciones las tiene empapeladas con fotos de ella. "La felicidad te hace ser perezoso. El dolor nos enseña una lección que nos obliga a crecer", dice el loquito, justificando su estilo de vida apático. En la casa de la playa (todo tan blanco, tan limpio, tan falso) encuentran una bolsa con ropa escondida. Esto da pie a un diálogo sobre moda descacharrante, al decirle Holder a Linden que ella no sabe nada de estilo porque compra en tiendas de descuento. "Al menos no lo consigo en agencias de caridad", replica ella. "¡Extreme Makeover Linden Edition!", exclama él. Estos toques de humor son de lo mejor de The Killing, como cuando Holder llama Capitán América a AJ o el cadete chulo, Carrie a un Kyle sangrando bajo la ducha. Lo que peor llevo es el personaje de Joan Allen (le dice a Linden: "Conozco a las mujeres como tú, piensan que desafiando la autoridad obtienen el respeto de sus colegas hombres").
Holder a lo Seinfeld, cereales y más cereales.
No es que imponga su ley dentro de la escuela, es que impide una investigación. ¿No hubiera sido mejor culpar a Kyle y llevarlo a comisaria? Este obstáculo hace que todo vaya más lento (Kyle dice que su hermana cortó las cuerdas del piano, pero que su padre no se lo podía creer, ¿y qué, nunca se arreglaron?). AJ se hace guardaespaldas de Kyle (no sé si la directora le habrá puesto ahí), así que éste se siente más protegido, aunque en una última escena vemos al cadete chulo, Lincoln, espiándole. Ve a Kyle con la chavala punky, Katrina (Allegra Fulton), que recuerda en las maneras de sobrada a Bullet. Esta chica, que es la que Linden vio en el hospital, una tipa que podría formar parte de las chicas de la calle de la anterior temporada, entra como Pedro por su casa en la escuela (increíble). La frase del episodio es de ella: "Se lo merecían". Kyle dice no recordar nada. Se lo merecían, de acuerdo, pero ¿los mataron Kyle y su novia? Holder sigue pensando que Kyle es el culpable. "La religión no es concluyente. No evita que cinco mil millones de personas dejen de creer". Linden siempre más seca (y confiada): "Dios no es el fiscal". El nivel de esta temporada es altísimo.

The Killing 4x3 The Good Soldier
Linden y Holder no pueden mantenerse en pie, no pueden soportar el peso de su mentira. Que Reddick los atosigue sólo fomenta que la bola de nieve se haga cada vez más grande. Así es como Linden llama con el móvil de Skinner a su hija y ésta cree que está vivo. Asunto zanjado si no fuera porque va a tirar el móvil a la casa del lago (ésa sí es la imagen del póster), desde cuya ventana la ve la mujer de Skinner. No había necesidad de tirarlo allí. En fin. Holder también pierde los papeles en una cena familiar en la que su sobrino cuenta en español, algo que empieza a enervarle hasta que insulta a su hermana y a su futura, y acaba metiéndose un rayote que le hace ir a terapia (Fuck God!), donde le espía el soplón de Reddick."La gente cree saber lo que es el dolor pero no lo sabe", sentencia la coronel. Una tipa que también ha tenido lo suyo en casa y que acaba empatizando con Kyle, al que invita a cenar y a tocar su piano. Sólo metafóricamente hablando, aunque hay un momento que pienso en una cougar. La que sí era cougar era la madre de Kyle, a la que expulsaron por acercarse demasiado a un menor. De nuevo, las cosas se ralentizan porque al director no le sale del meme contarle a la policía qué chaval llevó un arma al cole tras el suceso. No es otro que Lincoln, el cadete chulo. Si él mató a la familia de Kyle por venganza hacia la madre, queda por conocer cómo logró atontilar a Kyle. El Toyota Corolla estacionado en la casa durante dos años debía ser de él. Mientras, AJ pone a caldo a la coronel, afirmando que la echaron del ejército. Todos en esta temporada de The Killing tienen algo que ocultar. Katrina confiesa en el interrogatorio, pero lo máximo que hace es justificar que matasen (otros) a esa familia, ya que ella se considera "un experimento" del padre de Kyle para reformarla, le dio trabajo y vivió en la casa de la playa. "Los Libra son diplomáticos y evitan los conflictos", dice la chica de Holder sobre su bebé, que nacerá en octubre. Hasta que conozca a esta panda, claro. Puntazo: la lavadora a la altura de la cabeza en casa de Linden, como debería ser. Puntazo con redoble de tambor: el hijo de Linden (Liam James) reaparece, pero... ¡es enorme! El shock: cómo Kyle le cuenta a la coronela que los moratones que tiene en los brazos son de su hermana, que sufría de terror nocturno, él la abrazaba por la noche. Pero, ¿qué pasaba en esa casa?

The Killing 4x4 Dream Baby Dream
La pesadilla de Kyle con su hermana con esa sintonía me hace creer que vaya a aparecer Hannibal por una esquina. Sueño y realidad, le dice la coronel, le confunden, cuando al final del episodio descubre sobre su mesa un mapa de su casa, la pistola y una nota: "Termina lo que empezaste". O lo que viene a ser lo mismo, suicídate. Llamar a Linden ya no le vale de nada, la coronel le encierra "por su propia seguridad", ella debe "protegerlos", al mismo tiempo que sabemos que el Toyota Corolla es suyo. A no ser que se lo robaran, la coronel fue la que estuvo investigando a la familia de Kyle para perpetrar el asesinato. Kyle confiesa a los polis que su madre le tocaba, ¿se enteraría la coronel, qué relación tenía con esa familia realmente? Lo mejor de esta temporada es que este caso se va desentrañando poco a poco mientras Reddick va destapando el asunto Skinner, hasta descubrir en el lago los cuerpos de las niñas y del propio policía. También hay un hueco para el perdón (Holder, que llama mala madre a Linden en un arrebato cuando ella le culpa de haberse drogado, se disculpa por su comportamiento) y para entender por qué las relaciones entre padres e hijos pueden estar bien jodidas. El hijo de Linden llama a su abuela (cameo de Frances Fisher), a la que no conocía, algo que enfurece a Linden, aunque sirve para aclarar algunos puntos (Linden fue dada en adopción por obligación, pero nos quedamos sin saber la historia). Antes, el chaval había quedado con la trabajadora social de Linden, con la que iba a ver un dvd de los Monty Python. Linden, como Holder, está fuera de sí y acaba también con esta relación. Mientras Holder va a la Iglesia a sentirse en paz consigo mismo ("soy un misterio envuelto en un enigma"), Linden se vuelca en el trabajo ("no creo en el cielo, pero estamos en el infierno"). El chiste: Lincoln llama a Linden y a Holder 21 Jump Street, en referencia a los polis encubiertos Channing Tatum y Jonah Hill de Infiltrados en clase. La escena: la iniciación en el campus con los cadetes dándose de hostias mientras cantan. AJ es un cabrón con pintas que usa a Kyle y a Lincoln cuando le viene en gana. Además, es el que siempre está al lado de la coronel cuando ésta tiene visitas. Se entera de todo. El momento: la habitación de Lincoln con los pósters de chicas desnudas y las caras destrozadas (como en el escenario del crimen), y Holder haciendo referencia a las modelos de Victoria's Secret. Ante las amenazas de Holder a la madre de Lincoln, Linden le recuerda: "No son vagabundos, estos ponen denuncias".


The Killing 4x5 Truth Asunder
"Todos los malos se equivocan". Reddick tiró del hilo por culpa de Holder (en aquella terapia donde envió al soplón) y sigue usándole para que venda a Linden. Hemos acabado hartos del cogote de Mireille Enos, siempre de espaldas. Que decida enviar a su hijo de vuelta a "su hogar" o que le pida a su madre biológica que cuide de él si pasa algo, nos indica que no sólo puede ir a la cárcel sino que podría morir incluso ("no te averguences de nada, has sido lo mejor que me ha pasado", le confiesa antes de marchar). Ese tono oscuro y melancólico rodea esta temporada, y no sólo por la lluvia. Linden pudo haber rehecho su vida hace un par de temporadas y no quiso. Esa oportunidad se le escapó. También podía haber iniciado una relación con Holder antes de hacerle la cobra. Tampoco. Linden eligió matar y tendrá sus consecuencias. Nuevas prioridades tiene Holder, que sigue yendo a la iglesia y preguntando: "¿Dónde está?", ese dios que tanto necesita, su nueva droga. No sólo le duele lo que ocurre, también confirmar que Kelly, la chavala de aquella madre puta, tambien está muerta. Las pistas finales del caso llegan en torrente. No hay tiempo, sólo queda un episodio. No sé por qué Linden le pone en la pista a la coronel al decirle que su Toyota tiene que ver. La coronel finalmente sale de su reclusión y habla, pero sólo confiesa que mantenía un affaire con el padre. Linden se la devuelve al decirle: "Conozco a mujeres como tú, solas, que nadie espera, en casa vacías". No sé por qué dice esto cuando ella es la primera en ser así. Holder es más directo: "No hay peor furia que la de una perra enfurecida". Bien. La coronel tiene un montón de trapos sucios, como que mató a un padre y su hijo, civiles, en Irak; que su hijo murió (sorpresa) y que mantiene una extraña relación con su profesor de baile. La frase, de Holder: "Todos hemos visto Dirty Dancing". Cuando menos me lo espero aparece Lincoln, AJ y la coronel compinchados, hablando de la posibilidad de que Kyle recupere la memoria. Mientras los chavales lo temen (lógico), la coronel le protege. La coronel tiene coartada para esa noche, así que fueron ellos, de hecho Lincoln, dice, volvió a por la pistola al escenario del crimen. La pista falsa fue que Lincoln apuntase a AJ o que le dejase en su mesa el mapa y la pistola. Lincoln ha sido un personaje usado a placer por los guionistas para confundirnos. La última secuencia es tremendamente dura. Un flashback nos remite a la noche de los crímenes. En la iniciación, AJ y Lincoln obligan a Kyle a eyacular sobre la foto de su madre al tiempo que dicen: "Mátala, mátala". De vuelta al momento actual, Kyle huye, tras darse cuenta de que la coronel también está metida en el ajo (su padre le regalaba sus soldados y a ella, también, y encuentra la pistola). La cacería acaba de empezar..., pero lo que no entiendo es, si lo querían muerto desde el principio porque no le han matado ya.

The Killing 4x6 Eden (final de la serie)
Jonathan Demme (que ya dirigió el episodio 3x9) firma el que es (si no la vuelven a relanzar) el último episodio de The Killing. Este final es muchísimo mejor que el de la tercera temporada que me pareció un bluf. Mientras Holder sigue en plan padrazo con su bebé (será niña, más sensibilizado aún), Linden se come el coco intentando hacer lo correcto. Kyle ha logrado escapar y es Linden quien le recoge y le pone a salvo en su casa, desde cuya ventana se ve "el árbol de la vida". Le dice Kyle: "¿Estás aquí también para que nadie te encuentre?". Allí es donde Kyle recordará aquella noche finalmente, en la que, contra todo pronóstico, el disparó el gatillo e intentó suicidarse sin éxito. AJ y Lincoln le siguieron el juego, pero huyeron cuando vieron que iba en serio. De su novia nunca volvimos a saber (una pista chusca donde las haya). La coronel no tuvo nada que ver en el asunto, le robaron el Toyota aquella noche y cuando le pidieron ayuda, ella se la dio. Lo que nadie sabía es que la coronel era la madre de Kyle, de ahí que su padre le odiase y su madre (que no lo era) se le insinuase. Aunque en un principio, Linden (por aquello de la mamma) le defiende, tras su confesión en la casa de la playa, donde vemos recreado todo el macabro asesinato ("El monstruo era yo", el monstruo de su hermanita), lo entrega a la policía. La coronel mata a AJ y Lincoln ante la posibilidad de que ellos mataran a su hijo y se entrega. Papelazos de los actores, especialmente Tyler Ross y Stearling Beaumon. De nuevo, en The Killing son las historias entre padres e hijos las que dan pie a las tramas, también las criminales. Kyle irá a prisión sin saber quién es su madre y sin comprender por qué aquella familia le odiaba tanto. En una escena memorable en la que Linden apunta con su pistola a Holder, ésta le acusa de haberse llevado la bala para tener un seguro. La cara de ascazo de Holder es mítica ya. Lógicamente, es mentira. A Holder le duele lo suyo y Linden se da cuenta de que tiene que dar la cara. Lo que no se espera (ni nosotros) es que en plena confesión al redicho Reddick, con fumeque de por medio, aparezca Richmond en silla de ruedas (ahora pienso en Billy Campbell como el de Helix), para tapar el asunto. Skyner se suicidió y aquí no ha pasado nada, no vayan a pensar que todos los polis somos unos degenerados. Si los padres de esas víctimas hubieran tenido pasta otro The Killing hubiera cantado. El momento definitivo en el que, ahora sí, Linden abandona la policía. A través del espejo mira, aunque no ve a Holder que la observa. Cerrada esa herida, Holder visita la tumba de Bullet y Linden vuelve a su casa, ya vacía, donde descubre la bala en un respiradero y se marcha en su coche. Y me digo cuando la cámara se aleja: "Que no suene la musiquita. Esto no puede acabar así". Pero, ¡sorpresa! Gracias, Demme. Años después, los que tiene la hija de Holder, éste ha cambiado de trabajo, lleva un grupo de terapia y está separado porque le dice a la hija que la recogerá en casa de su madre. Allí aparece Linden y este diálogo entre ambos es de lo mejor que verás en mucho tiempo. Ambos, felices y libres, parecen hasta más guapos y saludables. Ella ha viajado mucho sin encontrar su sitio. "No existe el tipo malo, existe la vida", le dice, por fin, explicando sus prioridades. Y, entre mohínes, que Linden es como es, y con la mirada expectante de Holder, dos cabezas por encima de la suya, ella se abre, un poquito, al decirle que siempre se sintió como que no pertenecía a ningún sitio. "Quizá el hogar éramos nosotros, juntos, en ese estúpido coche. Eso lo era todo". Casi que se cae la lagrimilla. Más aún cuando le pide perdón. "Siempre estabas, eras mi mejor amigo". Holder sólo le dice: "Quédate, quédate". Pero para Linden, Seattle es la ciudad de los muertos. "Cierra los ojos", le dice él. "Para que veas lo que realmente tienes, delante de ti. No son fantasmas, ni muertos". Pero Linden no sigue el juego de Holder (¡y el nuestro!, ¿que no van a acabar juntos?), se despiden y se abrazan. Adiós. Como en la intro de Los Soprano, Linden se va de Seattle, y acaba mirando el lago, la ciudad, como en el póster de esta temporada. Un primer plano de Linden para, tal vez, la despedida final. Pero, en otra vuelta de rosca, Holder sale de su trabajo y se encuentra allí a Linden, que ha vuelto a Seattle para quedarse, con Holder, su mejor amigo, el amor de su vida, su familia...  Echaré de menos a esta extraña pareja, sus discusiones sobre comida, la lucha contra sus frustraciones y debilidades, sus casos en los que tanto se implicaban emocionalmente...

11 comentarios:

iberbcn dijo...

El cadete chulo, como tú le llamas, no es más ni menos que el pequeño Ben Linus de Lost. Como ha crecido el niño ;-)

Mariló García dijo...

voy a añadir los nombres que no me ha dado tiempo! gracias!

Kekos de MJ dijo...

La he visto completa y me ha encantado, todas las temporadas y esta, junto con su final, la que más. Lo único que siento es que sea la última... ¿Por qué piensas que Holder está enamorado de Linden?

Anónimo dijo...

A Kekos de MJ, ¿pero has visto de verdad la última temporada hasta el final? Bueno, ya se veía venir en la anterior, pero vamos...

patriiac dijo...

Eso se ve venir desde hace mucho tiempo :-) Ni mucho menos viene de la nada! Especialmente desde la tres, pero algo ha habido siempre. Gracias a Dios por ese final!

Series Anatomy dijo...

Muy buen final y muy buen resumen de los seis episodios finales. Aquí os dejo mi valoración por si tenéis curiosidad ;)

http://seriesanatomy.blogspot.com.es/2014/08/the-killing-got-finally-killed-off.html

Saludos!

Anónimo dijo...

¿Alguien sabe como se llama el vals del capitulo 4 temporada 4, donde esta bailando la coronel y Kyle?

angeles dijo...

hola, el vals que suena en el cap 4 de la temporada 4 se llama Gramophone - Eugen Doga.

Saludos!

Anónimo dijo...

Hola! Me gustaría saber como se llama la canción que suena al final del capitulo 6 de la Cuarta temporada. Gracias.

Mariló García dijo...

Piece of Mind - The Jezabels

Anónimo dijo...

Holder siempre estuvo enamorado de Linden