5.8.13

Critica Guerra Mundial Z: los zombies de Brad Pitt

"La naturaleza es una asesina en serie y también siente la necesidad de que la atrapen. Deja miguitas y hay que interpretarlas. Hay que buscar su talón de Aquiles, disfraza la flaqueza. Es una cabrona". Esto lo dice en Guerra Mundial Z (World War Z) un especialista en infecciones y virus varios (ay la gripe española) dejando a Brad Pitt con cara de póker.

Brad Pitt, ojo de lince.

La película de Marc Forster es muy obvia en estos detalles del guión (algún flashback que sobra, diálogos redundantes) pero tiene en las escenas de acción y en cómo va hilando las diferentes secuencias sus grandes bazas. Brad Pitt es el héroe, muy familiar, pero héroe al fin y al cabo. La película arranca a saco y el ritmo no decae en ningún momento. A pesar de que está dividida en tres partes muy diferentes: la primera media hora es brutal, hasta que llegan a Corea que parece el alunizaje de una nave en un planeta desconocido. El actor desde la producción se ha afanado en hacer una película que se pueda ver en familia, que tenga esos valores, y lo consigue. Y esto puede rechinarle a más de uno porque sacrifica escenas más salvajes o violentas (Pitt no es el macarra de Malditos bastardos es un padre de familia que hace tortitas a sus dos niñas en el desayuno). Pero las escenas que hay de enfrentamiento contra los zombies son todas espeluznantes (en coches, edificios, aviones, helicópteros, supermercados, donde surja). Los zombies no son zombies son racimos de zombies, miles, una manifestación.

Las rebajas zombies.

Y sufrimos de hiperactividad gracias a que nuestro protagonista no para quieto. Viaja por EE UU, a Corea del Sur, a Jerusalem, a Gales (donde está la OMS y el nuevo Doctor Who)... Y ésta es otra de las moralinas del filme: "El movimiento es vida". Si te quedas quieto la diñas. Olvídate de las no-se-cuantas normas de Zombieland: en GMZ sólo hay ésta. Pitt no es el héroe Tom Cruise o Will Smith o el James Bond de Forster, que dispara sin inmutarse. La primera vez que lo hace y ve un policía levanta los brazos creyendo que va a ser arrestado. Este personaje es un investigador de la ONU (Angelina, ¿hola?) que, por encima de todo, quiere proteger a su familia, aunque luego se juega la vida para defender a la humanidad. Pero no lo hace por valentía si no por obligación. No sólo es guapo e inteligente y tiene una familia estupenda (aunque Mireille Enos, la prota de The Killing pegue con Pitt como lo hace el matrimonio de Ray Donovan, NADA, ¿anticelos de la Jolie?). Este hombre es un gran orbservador (Pitt ha tenido que acabar con tortícolis). Se fija en la rapidez en la que se transforma el infectado en zombie o analiza por qué los zombies no atacan a todo el mundo. Que se detenga a mirar la escena, tantas veces, y sobreviva siempre le resta credibilidad a la película, pero ¿quién se la puede creer? Nadie. Toda la teoría conspiranoica en torno a Israel es el WTF más grande del año. O ese teléfono que sirve de puente entre el prota y su mujer con las pilas Duracell más potentes del mercado. O que en tan poco tiempo un soldado macarra (James Badge Dale, el prota de Rubicon) los apode Los Zeta (de las pocas coñas de una peli seria) y hagan todas las deducciones que hacen viendo la escena de la cárcel quemada.

Garfield zombie.

Guerra Mundial Z es puro divertimento, asusta cuando tiene que hacerlo, te mantiene en tensión en las escenas de los zombies, espectaculares, y te lleva por una historia muy sencilla, sin más pretenciones. Como si te explicaran Contagio en dos frases, como si viéramos los inicios de The Walking Dead antes del Apocalipsis zombie. Muchos las van a comparar, obviamente. Si en TWD los zombies están perfectamente diseñados para dar asco y meter miedo, en GMZ es la forma de enfrentarse a ellos lo que da mal rollo (parecen invencibles): son más veloces y voraces, y tienen un tic (castañear los dientes) que da verdadera grima. Obviando las verdaderas condiciones en las que se rodó la película -Matthew Fox aparece en tres ocasiones, sin diálogo, y casi sin darnos cuenta (¿?); la máquina de Pepsi; Damon Lindelof como coguionista- y teniendo en cuenta que no me he leído los libros en los que se basa, de los blockbusters que he visto este verano, ésta ha sido la peli, con diferencia, con la que mejor me lo he pasado.

Lo mejor.

5 comentarios:

Kekos de MJ dijo...

A mi si me ha gustado mucho aunque, como comentas, tiene algunas cosas... Lo que me pareció más absurdo es la escena del avión con la trampilla... por no destripar nada de la película es la muerte tan absurda que se produce en la misma. Lo de Matthew Fox ya decía yo que me sonaba de algo... pero como estaba por detrás no sabía quien era... ¿Por qué pagaran a un actor famoso y que no diga ni una palabra?

Mariló García dijo...

El coguionista era el de Lost en la que salía Fox, puede que recortasen su papel, pero para lo que ha quedado...

Anónimo dijo...

Pues a mí, la muerte absurda me parece de los mejores momentos de la película. Lo que me pareció un WTF espectacular es el "los israelíes ya lo sabían", y el que
a) Estén dispuestos a meter a todo quisqui en su ciudad-refugio (irreal a tope).
b) Los cantos de los palestinos sean los que desencadenen lo que desencadenan. ¡Vivan los lobbies de Hollywood!

El friki de las series dijo...

Lo de Matthew Fox es debido a que el primer guion de la película era muuuy distinto y el tenía mucho más protagonismo. Buscar en Google : Final alternativo Guerra Mundial Z y flipad. La primera versión no era para toda la familia.

A mi la peli me sorprendió muy gratamente, aunque claro, que Brad Pitt apareciera por sorpresa en la presentación también hace mucho.

Anónimo dijo...

En vez de "Guerra mundial Z" yo la llamaría "La suerte de Jerry".