2.11.08

Betty 3x6 con Adriana Lima, Lindsay Lohan, Ralph Macchio y las elecciones. Spoilers

Adriana Lima se come un rambután
Sexto episodio de la tercera temporada de Betty. Una gozada de capítulo porque todos los personajes cobran importancia, aparecen algunos nuevos y de adelantan posibles acontecimientos. Primero de los episodios en los que se rueda casi por entero en exteriores de Nueva York: una sesión de Mode en pleno Central Park con Adriana Lima, nada menos. Después de la aparición de Naomi Campbell como una mala bestia (competía en un partido de beisbol), a la top brasileña la tratan de mujer "inteligente" como si esto fuera anormal en el mundo de la moda. Mientras la maquillan se ventila el cubo de Rubik mientras pide el crucigrama del Sunday Times.

Sobra decir que aparece espectacular (arriba) comiendo unos "Tico Berry", que es como llaman a su fruta favorita, la que le hace estar tan bella, la baya de Tico. El episodio se llama Ugly Berry (Baya Fea), haciendo un juego de palabras con el título original de la serie, Ugly Betty. En español sería el Rambután, una fruta muy dulce, aunque aparentemente no muy agradable (está recubierta por pinchos), que probé por primera vez en Tailandia. Ahora se puede encontrar en cualquier frutería, aunque empalaga tela. El rambután sería la Betty de las frutas.

Adriana Lima es contratada por Betty (le anima a ser más ambiciosa Jesse (Val Emmich), su vecino músico que no está nada mal. Supongo que este detallito enamora a cualquiera). Pero Kimmie, osea la chica mala Lindsay Lohan hará lo imposible por joderla en Mode y apuntarse ella el tanto. Es tan tan mala que hace sombra a los buitres de Wilhelmina (Marc y Amanda), que se intentan aliar con Betty para conseguir echar a la Lohan ("¿Y si la metemos cocaína en los bolsillos y llamamos a la policía?", dice Amanda. ¡Ay, como la vida misma!). En Central Park urden un plan (arriba), pero Betty se niega a hacer daño a nadie. Tan buena ella... El "disfraz" de Marc es total.

Cuando las cosas se ponen aún más feas (una entrevista a Betty en directo por TV haciendo el ridículo por culpa de la Lohan... aunque ¡nunca Betty había salido tan guapa con sus pestañucas postizas!), Betty decide aliarse con la pareja, vestida en plan Bonnie & Clyde. "Matemos a Kimmie", murmura Betty. Ni en una de Tarantino.

Tercer acto. La Lohan cae en la trampa y se enfrenta a Wilhelmina pensando que hace lo correcto (esta escena es total). Un minuto antes los remordimientos se apoderan de Betty que confiesa, pero (como los productores querían echar a la Lohan de la serie) de nada le sirve y la Lohan sigue a lo suyo metiendo la pata hasta el fondo y escuchando a Wilhelmina decir: "You're fire!, a la puta calle!". Sobra decir que la parejita, con nuevo modeluqui de victoria (arriba), está más contenta que unas castañuelas.

No soy Ana Botella!!!

Mientras todo esto ocurre con Mode en Central Park, la serie pone su granito político por las elecciones del día 4 y anima directamente a votar. La hermana de Betty, en plan hortera y muy yanki, decora su salón de belleza con barras y estrellas. Y se inventa nuevos peinados. "¿Como una sexy Michelle Obama? ¿O una elegante Cindy McCain?", pregunta a sus clientas. La serie no se moja, sólo critica que haya gente a la que no le importe no ir a votar. Mientras el padre de Betty ilusionado comenta que está feliz porque es la primera vez que va a poder votar, su hija mayor está más pendiente de sacarse unos cuartos que de apoyar la democracia ("Votar es algo que no va conmigo", dice). Mientras comenta: "Sabe que le digo, mejor como la senadora Hillary Clinton. Un estilo que no se pasa de moda".

Pero las dos sorpresas del episodio (mira que da de sí media hora) las dejo para el final. El primer personaje, que tendrá su miga, es Connor Owens, interpretado por Grant Bowler, el misterioso capitán Gault para todos los seguidores de Perdidos. Si Betty se alía con la parejita, Daniel Meade lo hace con él mintiendo a Wilhelmina.

El segundo personaje es nada menos que Ralph Macchio: el chaval de Karate Kid ha envejecido fatal, y sale con un pelucón mortal (un desastre porque la hermana de Betty hace como que le corta el pelo). Repetirá porque se supone que es el concejal del distrito que descubre que no tiene la autorización para abrir la peluquería que se ha montado en casa. ¿Se enrollarán?

1 comentario:

Chemari-Wan dijo...

mmmm
liiiiima
mmmmmm