14.9.08

Mojitos en el Deli y en La Boca, con Antonio Garrido (Identity), un Tequila en Contra Club y la Noche en Blanco revival 80s

Con Laura, Carmen y Ana G., el ataque de las chicas-flequillo

El viernes decidimos hacer algo más que trabajar (vaya semanita) y al salir del curro (pasamos por la Puerta de Alcalá y la estaban transformando para la Noche en Blanco de mañana con la instalación Evacuad Madrid de Eugenio Ampudia) empalmamos y nos vamos a La Latina. Comenzamos con mojitos en el Deli, un bar-cafetería con deliciosas tartas en la pza. de la Paja, y lleno de hippie-pijos que se lleva mucho por la zona. Hablamos de horóscopos y de tíos, temas muy socorridos (y siempre desconcertantes) con tal de no hablar de curro.


El gigante Garrido y una servidora haciendo sandwich a Carmen

De camino al ContraClub en Bailén, entramos a tapear algo en un bar y ¿a quién nos encontramos? Efectivamente, al sonrisa profidén Antonio Garrido, presentador de Identity, un concurso de TVE que jamás he visto (creo que he aguantado un minuto), pero el tío es actor y posiblemente protagonice la versión en español de Life on Mars que prepara Antena 3. Estaba en una mesa llena de gente, entre los que se encontraba también el seriote de Cámera Café, Alex O´Dogherty, ambos son sevillanos.

Acabamos la noche en el ContraClub, donde movían el esqueleto Tarque, el cantante de M-Clan, que ha vuelto a su pelo afro, y Alejo Estivel, ex Tequila, rodeados ambos dos por guapas aspirantes a actriz (o lo que se tercie), como describió Ana G. A pesar de ser un sitio de lo más tranquilo, había al menos cinco o seis gorilas porteros, impresionantes y además de los que no se cortan un pelo. Habrá que volver.


Mojitos en La Noche en Blanco

Y el sábado 13 fue la Noche en Blanco en Madrid. Durante toda la noche los museos abrieron, se emitieron cortos en diferentes lugares de la ciudad, se cortaron las calles, en la Cibeles sonaron besos, en Neptuno soltaron patitos de goma, en la pza. de España salieron dos lunas, un funambulista cruzaría del Círculo de Bellas Artes al Instituto Cervantes, el metro abrió hasta las 3 y los bares, hasta las 7. Una noche de locura y con mucho frío que atacamos Ana G. y yo cansadas por la noche anterior pero que Cristobal y Raul se encargaron de animar. Empezamos hacia las 9 en el edificio Longoria de la SGAE donde proyectaron cortos mientras en el jardín tocaba una orquesta. Aguantamos poco por la nula calidad de los cortos (¿cuál era el criterio real de selección?). No llegamos a ver el de Chapero Jackson con un Miguel Ángel Silvestre caracterizado. Todo muy cutre. En la entrada cuatro antisistema de la CNT con camisetas de los Ramones protestaban contra la SGAE.

De camino al siciliano de la calle Pelayo, donde comimos unos riquísimos strómbolis (pizza en wrap) y vimos a Josu Lapresa, nos encontramos a Rubén Romero y a Luis Argeo, esta vez por separado. Y en La boca del Lobo, donde probamos su excelente mojitos, a Carlos Cifuentes. La noche en blanco es un pañuelo, dios. Cruzamos la pza. Vázquez de Mella, donde habían instalado unas estufas modernuquis; pasamos por delante del edificio de Telefónica, donde los artistas Lang/Baumann lo habían deformado, y tras una parada en el CardaMomo (donde había una actuación de flamenco) fuimos al Congreso, donde tocaba la Orquesta Nacional de Jazz y supuestamente bailaría Antonio Canales. Un tipo atropelló a una chica y se montó un pequeño jaleo. Demasiada aglomeración de gente y mucho frío, así que Ana G. avisó a Guillermo y Roberto que estaban por allí y nos fuimos a La boca (hacía siglos que no iba y ahora resulta que ponen rap), para acabar en Fever, un local muy chulo, revival de los 80, donde sólo ponen ese tipo de música y emiten al mismo tiempo los vídeos. Íbamos a ir al Matadero, pero ya no había cuerpo.